8 DE MARZO

4 razones para el paro nacional efectivo con movilización

A pocas semanas de conmemorarse un nuevo 8 de marzo, las organizaciones sindicales tenemos la tarea de organizar el llamado a paro efectivo que hicieron diversas organizaciones de mujeres y feminista a nivel nacional e internacional para esta fecha. Aquí mencionamos 4 razones por las que debemos paralizar.

Antonio Paez

Dirigente Sindicato Starbucks Coffe Chile

Jueves 7 de febrero

A pocas semanas de conmemorarse un nuevo 8 de marzo, las organizaciones sindicales tenemos la tarea de organizar el llamado a paro efectivo que hicieron diversas organizaciones de mujeres para esta fecha. Aquí mencionamos 4 razones por las que debemos paralizar.

1.- Paramos contra la violencia machista.
En el último siglo, la vida de las mujeres ha cambiado de una manera sustancial, para muchas mujeres hubo avances inauditos; con mayor acceso a tecnología, a la esfera política, social y cultural (centrado en países imperialistas), este es parte del espejismo que nos han hecho creer, dado que las cifras contrastan brutalmente con esta imagen de progreso sin contradicciones, porque para para la mayoría, solo aumento la explotación y violencia.

En Chile y el mundo, las mujeres son quienes más sufren la miseria estructural que genera el capitalismo. A pesar de los enormes avances científicos y tecnológicos, mueren quinientas mil mujeres, anualmente, por complicaciones en el embarazo y en el parto, mientras quinientas mujeres mueren a diario por las consecuencias de los abortos clandestinos. Según la ONU más de 15 millones de mujeres nunca aprenderán a leer ni escribir, siendo las más pobres entre los pobres; en América Latina existen 124 mujeres que viven en la extrema pobreza por cada 100 hombres en la misma condición.

Desde la infancia hasta la adultez las mujeres enfrentan: sexismo, cosificación, discriminación, exclusión, menos precio, precariedad, misoginia, violencia femicida, pero lejos del silencio que les impone el sistema, el movimiento de mujeres y feminista ha demostrado que se le puede hacer frente a la violencia machista. Este 8 de marzo paramos contra la violencia machista.

2.- Para decir Ni una menos.
El despertar de toda una nueva generación de mujeres que salieron a la calle a protestar, fue al grito de Ni Una Menos, con la bronca de ver cómo semana a semana se anunciaba un nuevo caso de femicidio, es que según datos de la Red Chilena contra la violencia hacia las mujeres, durante el 2018, se registraron 58 femicidios en el país y en lo que va del 2019 este número se eleva a 9 solo en el mes de enero.

El movimiento plantea algo más profundo y es que las mujeres no se callan más, en este sentido las organizaciones sindicales no podemos quedarnos atrás y debemos sumarnos a este llamado en defensa de la vida de nuestras compañeras.

3.- Por igual trabajo igual salario
En las últimas décadas ha aumentado exponencialmente la feminización de la fuerza laboral, junto a una mayor precarización de trabajo, a punta de subcontrato, trabajo eventual y trabajo de tiempo parcial, cuestión que Piñera y los empresarios buscan profundizar con su proyecto d reforma previsional.

En Chile la brecha salarial aún se mantiene cercana al 30% y en los estratos económicos altos esta diferencia llega al 35%. En 2017 más de 3 millones de mujeres se encontraban fuera del mercado laboral formal y 4 de cada 10 están completamente imposibilitadas de trabajar debido a que deben hacer trabajos en el hogar (limpieza, cuidado de niños o terceros, etc.). Mientras desempleo afecta mayormente a las mujeres.

Por otro lado, nuestras compañeras también tienen menos tiempo de ocio (5,57 horas vs las 6,27 que tienen los hombres) debido a las tareas no formalizadas que deben realizar después de la jornada de trabajo remunerada.

Esto debemos tomarlo en nuestras manos, las mujeres son parte integral de la vida laboral activa, considerando que son aproximadamente el 40% del trabajo global, los sindicatos que no son capaces de tomar las demandas de las compañeras nunca lograran hacerle frente a los empresarios que quieren dividirnos entre trabajadores de primera y de segunda. Nosotros paramos para que las trabajadoras tengan igual trabajo igual salario y por todos sus derechos laborales.

4.- Por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito.
En Chile existe una cifra negra sobre el aborto. Según algunos estudios en el país se practican más de 10mil abortos clandestinos al año. Estos abortos tienen un carácter de clase, debido a que como han denunciado las propias organizaciones de mujeres y feministas, mientras las ricas abortan en clínicas privadas o fuera del país, las pobres deben someterse a abortos peligrosos que incluso pueden llevarlas a la muerte.

El 2018, la Marea Verde cruzó la cordillera y pudimos ver miles de pañuelos verdes en las calles, donde mujeres en los colegios, universidades y trabajos lo portaban con orgullo. Mientras la derecha y los sectores conservadores se alineaban junto a la iglesia para salir a golpear esta demanda, moderando la ley de aborto terapéutico, que tras dos década de lucha se consiguió que las mujeres en los casos extremos (peligro de vida de la mujeres, inviabilidad fetal o embarazo producto de violación) pudieran elegir interrumpir el embarazo. Tratando de gobernar a través del Tribunal Constitucional. Por otro lado, el progresismo junto al Frente Amplio, presentaron un proyecto de despenalización del aborto, rebajando la demanda que se planteaba en las calles.

Son las trabajadoras precarizadas y las jóvenes empobrecidas las que exponen su integridad psicológica y física gracias a la clandestinidad del aborto que impone el estado, la iglesia y los empresarios, por ello, paramos para que sean nuestras compañeras la que puedan elegir libremente si continuar con un embarazo o no, donde esté garantizado en los hospitales, consagrándolo como un derecho humano y de salud pública.

Por todo esto y más, desde el mundo del trabajo y los sindicatos debemos sumarnos a la huelga del 8 de marzo, avanzando a un paro nacional efectivo, demostrar que sin las mujeres el mundo no funciona. Desde ya es necesario que las centrales sindicales como la CUT, el Colegio de Profesores, entre otros sindicatos trabajen y convoquen en esta perspectiva, para que el 8 de marzo la clase trabajadora demuestre que unidas y unidos nuestra fuerza es imparable.






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