Sociedad

ZONA DE CATÁSTROFE

A 3 días del aluvión en Chañaral: Versiones entrecruzadas, ocultamientos y precariedad

Mientras en el Gobierno sube la cifra tan sólo a 23 muertos, la opinión de los Chañaralinos es otra: versiones entrecruzadas entre los afectados y un Gobierno deslegitimado, dan cuenta de las contradicciones en las cifras. Se ocupó una falsa alarma como velo para la llegada de Bachellet a la zona, un amaño que bien supo ocupar su cuerpo de asesores como lección desde el 27-F. Aún así, el desolador paisaje de un pueblo minero bajo el fango puso en la mesa diversos problemas de pobladores y trabajadores. Precariedad, abandono y un incierto porvenir entre sus habitantes.

Miércoles 1ro de abril de 2015 | 20:09

Una crisis política, una catástrofe social

A pocos días del aluvión que azotó el norte del país, las lluvias trajeron consigo distintos problemas a flote: 22.381 damnificados parece ser la cifra que el Gobierno no ha tenido miedo en dar a conocer, sin embargo, entre los 57 desaparecidos reconocidos –o sea potenciales muertos- y los mismos cadáveres encontrados durante los operativos de búsqueda, han sido un mar de desconcierto, incertidumbre y mentiras.

Mientras el director de la ONEMI, Ricardo Toro, habla de 10, 17 y 23 muertos, como Izquierda Diario Chile quisimos hacernos parte desde lo cotidiano, desde la perspectiva de los mismos afectados, de aquellos que perdieron todo. Y el paisaje dibujado no es alentador, algunos habitantes hablan tan sólo de 56 muertos aún no identificados, demostrando el descontento encapsulado, a flor de piel, pero sin expresión material. Incluso, Tomas Mosciatti en sus entrevistas confirmó a “muertos que jamás se encontrarán”, o ejemplos como los de Paipote, donde los militares pasan cargados sin mirar a los pobladores.

Testigos de la crudeza dantesca del centro de Chañaral, se divisan distintos momentos difíciles de condensar: Personas intentando sacar con sus propias manos el fango que llegó hasta el tope del techo, otros rompiendo puertas mientras salen chorros de barro acuoso, que vuelve a llenar veredas para más trabajo de limpieza.
Tal cual zona de guerra se pueden escuchar helicópteros cada 10 minutos los cuales cruzan la ciudad, algunos como verdaderos panópticos inspeccionando el pueblo, otros haciendo labores de rescate. Los rescatistas sabían que no venían a buscar sobrevivientes.

Chañaral es un pequeño pueblo en la Región de Atacama. Cercano a distintas mineras, su contaminación por relave es histórica. La población sufre de distintas enfermedades, entre ellas el asma crónico y los cáncer al pulmón y estómago. Dunas verdes cubrían las costas Chañaralinas, hoy, esa costa desaparece, pero sólo para dejar paso a problemas aún mayores. La contaminación sólo será un tema del cual no se puede prescindir, ya se habla de material particulado en el aire y de polución por el polvo. Esperar a que se evapore y seque el barro será todavía peor.

Nos adentramos a los dos socavones que dejó el mar de barro, en uno de ellos, un muerto de no más de 60 años fue encontrado por rescatistas no oficiales, por aquellos lugareños provenientes de otros pueblos que como muchos otros han venido en ayuda de sus “vecinos” más golpeados. Desde rescatistas de medio tiempo, hasta constructores solidarios. Son estos personajes que se encuentran recorriendo los rincones, donde el Gobierno ni siquiera se ha asomado.

La falta de ayuda también es notoria, la carencia de agua, alimentos, abrigo y medicamentos son de las principales molestias demostradas por los pobladores. Mientras en los albergues amparados por la municipalidad se distribuye solamente a los “oficialmente registrados”, en las poblaciones aledañas, las cuales son víctimas del desabastecimiento, no han recibido nada más que ayuda de sus mismos vecinos, amigos y familiares.

Es difícil poder condensar todo lo visto en esta zona, el hedor a muerte en el ambiente –ya sea de animales, carnicerías o lamentables muertes- son la razón forzosa para ponerse mascarillas diariamente. Los Seremis de Salud y autoridades sanitarias sólo se limitan a dar consejos y entregar mascarillas, ocupando medidas reactivas como las 89 mil dosis de inyecciones contra el tétanos y la hepatitis A. Nada se habla de la contaminación por concentrado de cobre en los verdes cerros de arena divisados en distintos puntos de la costa.

Y es que el Gobierno no se quiere poner al desnudo, siguen salpicados por el caso PENTA-SQM y Caval, siguen queriendo darle salidas por arriba, y las catástrofes y peligros naturales sólo han puesto en relieve la ineficacia y el desprecio que se tiene por los sectores obreros y populares.

Esto lo demuestra el caso del Hash Tag #BacheletMiente el cual ya es trending topic en el país. Y no sólo por el caso de la zona centro norte, sino también por los incendios en el sur y las sequías en la zona centro. Un 29% de aprobación a su gestión también es un indicador decidor. “#BacheletMiente en fallecidos, en reforma educacional, en reforma tributaria, respecto de negocios de su hijo, etc". Un ejemplo de los cientos de twitters a lo largo de Chile.

Desde LID Chile seguiremos informando.






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