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DEBATE ACUERDO NACIONAL

Acuerdo Covid-19: salvar a un debilitado Piñera, endeudar al pueblo y eximir a los empresarios de la crisis

La derecha y lo que queda de la “oposición” parlamentaria se estrechan las manos; ayuda en bandeja a Piñera. “La importancia de llegar a acuerdo, para dar una luz de esperanza en un momento difícil a tantas familias”, sentencia el Ministro de Hacienda, Ignacio Briones.

Felix Melita

Estudiante de Psicología Universidad de Antofagasta

Domingo 14 de junio de 2020 | 20:25

Humo blanco en La Moneda

Nuevamente se salda una segunda cocina que viene en rescate del debilitado gobierno de Piñera; un acuerdo entre cuatro paredes fraguado por La Moneda y los partidos del régimen, junto a sus economistas y celebrado por los grandes empresarios, agrupados en la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC).

Una vez más, la vieja Concertación y la mal llamada "oposición" salvan al odiado gobierno de Piñera, y en esta ocasión deciden el futuro de las próximas generaciones, estableciendo el endeudamiento de millones de personas y familias trabajadoras. Todo esto mientras mantienen los despidos, los recortes salariales y las suspensiones sin sueldo, que ya tiene a más de un millón y medio de personas en la cesantía y sin sustento.

Se trató de una reunión de más de diez horas, entre toda la vieja Concertación y el gobierno con todos sus partidos, quienes acordaron un fondo fiscal de US$ 12 mil millones, para un plazo de 24 meses, para palear los efectos económicos y sociales de la pandemia.

A su vez, la derecha accedió a situar en $100 mil pesos el bono por Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) por persona -sólo para el 40% más pobre de la población-, con un límite de 4 personas (los "extras" se mantendrán con el monto anterior), y ademas la rebaja en un 50% al impuesto a la renta a las PYMES.

Un acuerdo que se alza sobre las espaldas de los trabajadores y los sectores populares, que tendrán que hacerse cargo de esta deuda, a costa de haber dejado intocable las ganancias de los grandes empresarios, esos grandes fortunas que protege el gobierno a toda costa.

El mismo ministro de Hacienda Briones, en un arranque de honestidad señaló que las familias chilenas deberán aceptar que tendrán que ponerse la “mochila del endeudamiento”: “El mayor endeudamiento que vamos a tener hoy día, es una mochila que le dejamos a las generaciones futuras. Para que sea bien absorbida necesitamos responsabilidad fiscal, una consolidación fiscal creíble y recuperar la capacidad de crecer económicamente”.

Frente al sello del Acuerdo, el ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), Claudio Alvarado, afirmó que: “A partir de hoy comienza un gran desafío, el cual es preparar e ingresar los proyectos de ley al parlamento que permitan materializar los acuerdos que van en beneficio de las familias de todos los chilenos y chilenas. Mañana ingresaremos el proyecto del IFE, que tiene como propósito fundamental resguardar y proteger los ingresos de las familias”.

Frente a esto, ¿qué respondió la mal llamada oposición? Insistieron con aumentar un poco el monto del IFE, pero acordando con la medida de endeudamiento público, salvataje al gobierno de Piñera, y eximiendo a los empresarios de todo costo de la crisis, por ejemplo, a través de subsidios estatales para las empresas y de aumentar el seguro de cesantía- para que las y los trabajadores paguen sus sueldos- con el objetivo de quitar toda carga a los empresarios.

De partida debemos comentar que el aumento que hizo el gobierno por los bonos de IFE se dán después de que RD se saliera del acuerdo, ya que ellos proponían un bono de $112 mil. Entonces, la derecha aumentó a $100 mil, a modo de carnada para que esta “oposición” fantasma picara en el anzuelo.

Ahora, ¿qué es lo que hay detrás de este acuerdo? Se trata de un acuerdo que propone un bono de $100 mil para el 40% más pobre del país. Y sumado a esto, tiene un límite de 4 integrantes por familia y un límite de 3 meses, es decir, junio, julio y agosto, y se evaluará la extensión de bonos, pero desde ya será con montos reducidos a medida que pase el tiempo. Todo bajo la línea de la pobreza, entregando sueldos por debajo de esta, lo mínimo para que las familias trabajadoras y más precarias "logren sobrevivir" el mes, evitando aumento del descontento. Incluso, para agosto se estipula que se pagará el bono en un 80%.

Por otro lado, y el punto más importante, es que se trata de un pacto para endeudar más a Chile, así como un “apoyo a las empresas estratégicas”, que no es más que desembolsar fondos estatales para rescatar el negocio de los privados. A su vez, se proponen aumentar los estímulos a la inversión privada, así como la extensión de la ley de protección del empleo, la cual ya tiene a más de 600 mil familias sin trabajo ni ingresos. Es decir, con medidas como la de subsidio al empleo, rescatarán a las empresas que se acogieron a la Ley de "Protección" del Empleo, o la posibilidad de garantizar un crédito con garantía estatal a grandes empresas. Es decir, recursos del Estado para privados. Un saqueo nuestro bolsillo, dirigido a las billeteras de que quienes suspenden y despiden a nuestras familias.

Es así que Briones habla de que le dejaremos a las generaciones futuras una “mochila”, como si se tratase de haber salvado a Chile de una catástrofe, cuando en verdad están haciendo todo lo contrario. Lo que se propone hacer la derecha, y todo el sector de la caricatura de oposición, desde la DC hasta Revolución Democrática, o incluso el Partido Comunista, que se mantuvo por fuera del acuerdo, pero pronunciándose a favor del endeudamiento del país, es que el mismo Estado se endeude. Se hablaba incluso de una deuda que alcance el 5% del Producto Interno Bruto, es decir, de todo lo producido en un año, el 5% corresponde a una deuda.

¿Y de dónde saldrá el dinero para pagar esto? Justamente de los bolsillos de las familias trabajadoras y pobres, pero que el día de mañana se verán afectados por las tasas de interés de la deuda, o incluso por las renegociaciones de esta. Frente a esto, los firmantes del acuerdo dan la excusa de que el Estado debe endeudarse para financiar las "necesidades sociales". Es decir, ¡nos quieren hacer pagar los platos rotos por la misma crisis de la cual ellos son responsables!

Es completamente ilógico. Mientras los empresarios mineras, forestales, industriales, se siguen enriqueciendo, la derecha y el chiste de “oposición” quieren que los costos los paguemos nosotros, ¡cuando el dinero está y se lo están llevando los privados!

¡Que la mochila se la pongan los ricos y los empresarios!

Para inicios del 2019 Minera Escondida, de BHP, que reportó utilidades por US$1.330 millones, seguida de Collahuasi, de propiedad de Glencore y Anglo American, con US$688 millones; y Minera Los Pelambres, de Antofagasta Minerals -brazo minero del grupo Luksic-, con US$558 millones. Esto da una toma aproximada de US$2.576 millones, lo que si consideramos que el dólar cifraba aproximadamente en $700, esto da una suma de $180.320 millones de pesos. Es decir, una cifra enorme casi inimaginable de dinero obtenida del saqueo a los recursos del país, y que va a parar incluso desde los empresarios nacionales a cuentas fuera del pais, y para que decir de los empresarios internacionales.

Y esto es solamente las utilidades de un sector de la economía estratégica del país. Imagínense todo el dinero que se fuga del país si consideramos al área industrial, salmonera, fortestal, agraria. Con esto se desmorona la farsa de que no hay dinero, y se vuelve completamente criminal que partidos como la DC, el PPD, el PS, o incluso que RD celebren este acuerdo. Hoy más que nunca están buscando no sólo rescatar a Piñera que tiene el agua hasta el cuello, sino que le hacen el favor a los grandes dueños del país en seguir saqueando sus recursos, ¡y que sean las mismas familias trabajadoras y pobres la que paguen los costos de la crisis!

Uno podría preguntarse aquí ¿qué están diciendo el resto de las organizaciones que no se sumaron al pacto? El Partido Comunista es una de ellas, que por lo demás están muy de acuerdo con que el país se endeude, dejándolo claro incluso en sus declaraciones, en la firma del “pliego popular” o incluso en su plan de medidas que redactaron para la CUT. Es decir, no se sumaron al acuerdo, pero apoyan su contenido desde afuera sin decirlo. Es más, seis de sus parlamentarios aprobaron la ley de protección del empleo, que tiene a más de 600 familias en el hambre.

Esto no es menor, pues se trata de la conducción de una de las centrales sindicales más grandes del país, y que se ha mantenido en una completa pasividad frente a la crisis. Si bien han realizado declaraciones como que sean los ricos quienes paguen la crisis, esto no dejan de ser declaraciones en el vacío, pues de acciones nada. Nada han dicho por ejemplo de realizar un paro nacional para asegurar cosas tan básicas y tan necesarias como exigir la derogación inmediata de la Ley de Protección del Empleo, y que todos quienes fueron despedidos, desvinculados, y suspendidos en sus contratos, pasen a ser reincorporados, y se paguen íntegramente sus sueldos, así como prohibir todo despido y suprimir el Art. 161 de "Necesidades de la Empresa".

Por otro lado, con su pasividad le compran el cuento al gobierno con su farsa de la reactivación económica para ayudar al país. Mientras no se aseguren test masivos a la población, se deben paralizar todos los trabajos no esenciales, incluyendo la minería. Cualquier medida que no sea acorde a esto va para proteger los millones de los empresarios del cobre y no la integridad de nuestras familias. Es más, se debe realizar la nacionalización de las empresas estratégicas, y la expropiación sin indemnización a todas las empresas que despidan o especulen con los precios como los productos sanitarios o alimenticios. ¿Qué está esperando la CUT? ¿Qué está esperando Bárbara Figueroa, la principal vocera de la central sindical y dirigenta del mismo Partido Comunista?

Es aquí en donde el Acuerdo Nacional afirma que el reingreso laboral será bajo protocolos de seguridad discutidos en el Consejo Superior Laboral, órgano tripartito que reúne a CUT, CPC y el Ministerio del Trabajo. ¿Qué dirá la CUT aquí? ¿Llegará con pomposas declaraciones, además de celebrar el endeudamiento, y sin ningún plan de lucha frente al mayor ataque hacia la clase trabajadora que se ha visto en décadas?

Si la CUT no llama urgentemente a un paro nacional, para organizar un plan de lucha para echar abajo este acuerdo que busca que seamos nosotros quienes paguemos los platos rotos del gobierno, los ricos y los empresarios, el gobierno obtendrá en bandeja su mayor ataque, -gracias también a organizaciones como la DC, el PPD, el PS, y también RD- y así como sus intenciones de sofocar cualquier intento de nuevo estallido social en Chile, motivado por el hambre y los despidos. Hoy más que nunca se debe llevar adelante esta lucha. Hoy más que nunca podemos decir que o son ellos o somos nosotros.






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