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DEPORTES Y SOCIEDAD

Colo Colo y el legado de Pinochet que pretenden borrar

El dictador Augusto Pinochet desde 1980 hasta el 2006, año de su muerte, utilizó el cargo de Presidente Honorario de la institución deportiva, sin embargo, hasta la actualidad sigue apareciendo en los registros del club como parte de sus socios. Desde el movimiento “Colo Colo de Todos”, se pretende borrar de los registros el nombre del genocida, lo cual tendría que ser votado en la ‘asamblea de socios’ el próximo 30 de mayo.

Viernes 6 de marzo de 2015 | 16:52

Los procesos históricos y políticos que vive una sociedad, muchas veces también calan en el deporte, sobre todo en el más popular y masivo del mundo: el fútbol. Conocida es la relación que mantuvo el dictador Augusto Pinochet con el club deportivo Colo Colo, el que pretende borrar de sus registros el nombre del genocida, quien ocupó el cargo de Presidente Honorario en el club, entre 1980 y 2006, año de su muerte. La iniciativa comenzó con el movimiento Colo Colo de Todos y actualmente está siendo considerada por los dirigentes de la institución, quienes esperan que la propuesta sea votada en la próxima asamblea de socios, fijada para el 30 de mayo.

El presidente de la Corporación del Club Social y Deportivo Colo Colo, Fernando Monsalve, aseguró que “estamos evaluando el tema; hay inhabilidades para ser presidente o director, que hablan de no estar involucrado en procesos judiciales”, refiriéndose a que uno de los requisitos para ser parte de la presidencia del club es presentar el certificado de antecedentes y no tener procesos judiciales.

Claramente, Pinochet, el hombre que lideró la Dictadura Cívico-Militar más cruenta en la historia del país; y quien fue el responsable de la muerte, tortura y desaparición de miles de militantes de izquierda, dirigentes sindicales, trabajadores, pobladores, estudiantes, mujeres, entre otros sectores de la sociedad; no cumple con estos ‘requisitos’, ni menos es una persona que tenga sus ‘antecedentes limpios’.

El que Pinochet siga siendo parte de los socios ‘honorables’ de la institución sigue siendo motivo de burlas entre hinchas de la Universidad de Chile y del club en cuestión, debido a la ‘deshonra’ que significa que en los registros siga apareciendo su nombre. A esto se suma el supuesto financiamiento de la Dictadura para construir el Estadio Monumental, o el “estadio de Pinochet”, como lo llaman hinchas azules.
Sin embargo, y más allá de los cuestionamientos que puedan existir entre hinchadas, una iniciativa como esta debe ser apoyada e impulsada, simplemente porque demuestra el repudio y rechazo hacia un hombre como Pinochet, quien representa a la derecha más recalcitrante del país; anti obrera, homofóbica, anti mapuche, opositora a todos aquellos que cuestionan el sistema capitalista y su régimen, que cuestionan a los empresarios y sus suculentos negocios millonarios.
Pinochet personifica el legado dictatorial que hasta la actualidad pesa en las espaldas de miles de familias trabajadores y de los sectores más empobrecidos, aquellos sectores que no tienen derecho a educación, vivienda o salud; que a duras penas llegan a fin de mes con el mísero salario mínimo, que deben costear carísimos pasajes para poder movilizarse y llegar a sus trabajos, que viven la precariedad cada día. Encarna también el millonario negocio que los empresarios hicieron del fútbol, y por todo esto, cualquier vestigio de su legado debería ser eliminado.

La propuesta de eliminar a Pinochet de los registros de socios de Colo Colo se suma también a otras iniciativas que buscan borrar su nombre de calles, avenidas, espacios públicos. Una de estas fue la propuesta de la organización Ciudadanos por la Memoria, la misma que impulsó el cambio de nombre a la avenida “11 de septiembre” y la remoción de la estatua de José Toribio Merino, y que posteriormente gestionó un proyecto que apunta a eliminar todos los símbolos relacionados a personajes y/o momentos de la Dictadura.

¿Son suficientes estas iniciativas para acabar con el legado de Pinochet? No, no lo son, pues terminar con la herencia pinochetista significará acabar estructuralmente con todo un sistema político, económico y social que se impuso con muerte y represión durante los 17 años de Dictadura. Sin embargo, estas ideas reflejan un sentir anti Pinochet, contra su legado, un sentimiento de rechazo y repudio hacia todo lo que representó y sigue simbolizando su persona, y por lo mismo, deben ser respaldadas.






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