Política Chile

OPINION

Comentario sobre la columna de Daniel Matamala en Diario la Tercera

En 30 días hemos cuestionado, a raíz de 30 pesos, 30 años de silencio, políticas pactadas a favor del régimen democrático parlamentario y el modelo capitalista de producción y, sin embargo, durante la madrugada del día viernes 15 pareciera que parte de ese modelo político, que parte de ese régimen parlamentario que lo sostiene y parte de la vieja política del miedo quieren jugar la última carta de salvataje ante el verdadero estallido y revuelta social que han significado las jornadas revolucionarias en Chile. En este contexto Daniel Matmala en diario La Tercera escribe “Ocaso del Idiota”, esbozando algunas posturas sobre la democracia, la participación y la asamblea constituyente.

Lunes 18 de noviembre | 09:16

Puntualiza Gramsci sobre el concepto de crisis como “aquel momento en que lo que tiene que morir no ha muerto, y lo que tiene que nacer, no ha nacido todavía”, terreno además dónde se puede visualizar fenómenos morbosos.
En esa línea difusa, de la muerte y nacimiento de estructuras sociales es donde nos encontramos y podemos decir con seguridad que la crisis orgánica actual que atraviesa Chile no solo abre espacio a pensar una “agenda social” nueva – como lo ha planteado Piñera – y reordenar los elementos institucionales y operacionales dentro de la sociedad – como pretende el Pacto Social por la Paz firmado la madrugada del 15 de Noviembre en el congreso.

Una crisis como la que platea el momento Chileno viene y exige pensar nuevas estructuras y modelos, abre la situación a todo un “horizonte de posibilidades” (1) y derriba el postulado invariante del “final de la historia” de los años 90.
En esa línea por ejemplo, Robert Keohane (2), académico e intelectual del neoliberalismo sostiene: “probablemente todos fuimos demasiado optimistas. El nivel más extremo de este optimismo fue la gente que creía, como Fukuyama, que la democracia era la forma natural de gobierno, y que en el futuro el mundo se volvería democrático y capitalista plenamente”, y en efecto, el optimismo termina por agotarse – par los empresarios y capitalistas – y la rabia de los trabajadores por organizarse.

El periodista Daniel Matamala en su columna dominical del Diario La Tercera denominada “Ocaso del Idiota” (3) muestra un análisis que se condice a esa crisis orgánica planteada por Gramsci y demuestra la opinión polimorfa de progresismo intelectual, que apuesta en última instancia – consciente o inconscientemente – por mantener y legitimar la democracia parlamentaria representativa y mantener inalterable los poderes del estado, correlativamente dando soporte a las fuerzas represivas inherentes a las formaciones estatales del gobierno burgués.

Si en momento de pasividad social, comentarios y posiciones como las dadas en “Ocaso del Idiota” se vuelven reflexiones teóricas, podríamos decir que la aceleración de los procesos en la lucha de clase y la toma de conciencia por parte de los trabajadores como motor de las sociedad, hacen de estas opiniones verdaderos ejes que traducen movimientos en las calles y de ahí la importancia de dar debate a estas posturas.

Las tres posiciones de Matamala con las que busco dialogar son la dicotomía propuesta por para definir el carácter de quienes se movilizan y desde ahí, el cómo se define la violencia. En segundo plano, la idealización platónica de la política y la democracia y, en tercer lugar, el carácter y las formas de la Asamblea Constituyente propuestas por el Congreso el Viernes 15 de Noviembre.

Ciudadanía y Lucha de Clases

La primera discusión es sobre el punto de referencia desde donde observamos y analizamos el momento Chileno. A esta interrogante Matamala imprime, en código ciudadanista, las concepciones clásicas del neoliberalismo y el reformismo definiendo la tensión mostrada en estos 30 días como el antagonismo entre una “elite y la ciudadanía” desechando el análisis de clase y desestimando también el conflicto entre la “derecha e izquierda”; desde esa misma óptica y empleando la metáfora de “caja de pandora” describe la violencia.

Ahora, hay en su columna algo que queda irreconciliable, incoherente y que se percibe como carencia, y esa carencia es justamente el análisis de clase de la situación Chilena. Una ausencia que se hace totalmente evidente cuando habla de la violencia de los manifestantes:

“porque la caja de pandora de la violencia ha sido abierta, y tal vez, sea imposible volver a cerrarla del todo”

“Contar la historia de la primavera chilena solo con la protesta masiva, y no con la violencia destructiva, es hacernos trampa en solitario. Difícilmente habría habido una marcha del 25 de octubre sin la furia del 18 de octubre, y fue la espiral de violencia de la noche del martes pasado la que empujo el acuerdo virtuoso de la madrugada del viernes […] lamentablemente, la violencia se ha mostrado como método efectivo para empujar transformaciones”

Estas dos citas sirven para delimitar el problema conceptual que creo, padece Matamala, a saber, desconocer o no querer reconocer que lo que él denomina “violencia” como tal, no es más que la expresión de la lucha de clases, motor de la historia; lucha de clases que es a su vez, evidencia del antagonismo de las clases en pugna existentes. Este problema “lamentable” que ha servido como “método efectivo” para Matamala genera problemas para él, en cuanto lo visualiza desde una lógica reformista acotada a los márgenes del régimen del parlamentarismo burgués y no, desde la organización de los trabajadores que en la historia y en las dinámicas de los procesos revolucionarios han llevado siempre a los mismos esquemas: la necesidad de organismo con independencia de clase para contrarrestar las acciones de coacción por parte del Estado Burgués y todo su sistema de represión estatal y para-estatal.

Rosa Luxemburgo, revolucionaria alemana, ya reconocía en 1918 esta táctica de la burguesía en querer satanizar e inmoralizar la lucha de clases cuando anunciaba que “la guerra civil no es más que otro nombre para la lucha de clases, y la idea de un socialismo sin lucha de clases, introducido por la decisión de una mayoría parlamentaria, es una ilusión pequeñoburguesa ridícula” (4)

En efecto, violencia o elementos de guerra civil es el intento de los opresores (empresarios y partidos del régimen burgués) y sus márgenes intelectuales (pequeña-burguesía) para demonizar la lucha de clase y quitarla del horizonte de acción de los trabajadores; de suerte que en esa castración del elemento combativo, callejero y directo reside la operación que potencia el ascenso de la consciencia de los oprimidos a sujetos revolucionario de cambio histórico.
De la misma manera, esa lucha que enciende la consciencia histórica, desarrolla aunque no dada a priori, la necesidad de organizarse para lograr la conquista de sus demandas.

Democracia representativa ¿Democracia real para los trabajadores?

Con respecto al cambio constituyente, al cual parece adscribir en su columna, refiere “El quórum de los 2/3 para tomar decisiones es un acierto: no se trata de reemplazar una Constitución de derecha por otra de izquierda, sino de construir una casa común que todos puedan sentir como propia”

¿A qué casa común se refiere Matalama? A la de la democracia representativa, pues al sostener el acuerdo del 15 de Noviembre, se sostiene correlativamente los poderes facticos del estado actual. El parlamento y la figura presidencial no son tocados, siendo que el aspecto democrático radical exigido desde trabajadores y trabajadoras, durante las movilizaciones ha sido la Asamblea Constituyente Libre y Soberana, en donde se logre decidir todo, contraria a la situación propuesta, que otorga márgenes y limites que no son la exclusiva elección de aquellos que nos representen, sino, la inalterabilidad de la estructura que produce y reproduce esta sociedad capitalista, en donde el Parlamento y la Figura Presidencial son elementos importantes a destacar.

Aquí nos encontramos ante una posición que es necesario puntualizar, pues mientras la intelectualidad a la que pertenece Matamala, adscribe a reformas dentro del marco capitalista que se conforman con ganar derechos o aumentar el rango de participación en apuesta a una radicalidad democrática, la posición de las y los revolucionarios históricamente ha sido la de democracia obrera o de los trabajadores en donde organizados en Consejos o Cordones (soviet en Rusia o cordones industriales en Chile) logren disputar el poder económico y político a la estructura de gobiernos burgués con el fin de sobrepasarlos y avanzar en los hechos hacia un gobierno de las y los trabajadores, que no es otra cosa que el gobierno de la mayoría sobre una minoría (empresarial y capitalista).

Matías Maiello (5) - parafraseando a Lenin - en su nota para Ideas de Izquierda Argentina hace poco escribía “El elemento espontáneo es la forma embrionaria de lo consciente, pero cuanto más poderoso es el auge espontáneo de las masas, más se hace necesario el desarrollo de los elementos conscientes, es decir, de fuertes organizaciones revolucionarias” y es que justamente, contestando a esta incógnita de la democracia en tiempos de revuelta es que, más que apuntar a un encause parlamentario de la consciencia de las masas, que han despertado al ejercicio activo y crítico de su situación como sujetos de cambio, las organizaciones obreras, los partidos y todo aquel dirigente coherente con la clase trabajadora, de la que somos parte, deben apostar a levantar y fortalecer los órganos o núcleos de organización obrera; ejemplo de esto va siendo los diferentes cordones territoriales organizados en estas 4 semanas en diferentes puntos de Santiago o, la concentración en encuentros multisectoriales como el realizado por el Hospital Barros Luco Troudeau en donde se planteaban demandas radicales y que movilizan a los y las trabajadores como lo es la Asamblea Constituyente Libre y soberana pero sin el contorno del Estado capitalista y con la exigencia, correcta de que Piñera y los partidos que apoyan a los opresores y cómplices de las muertes, torturas y lesiones a los miles de trabajadores movilizados deben estar fuera de todo cargo político y enjuiciados.

Desde esta construcción del poder organizado de los trabajadores, se puede garantizar aún en situaciones desventajosas como las de hoy en día, políticas coherentes y a favor de los intereses de los trabajadores, mujeres, la juventud y los pueblos originarios.

Notas:

(1) Claudio Alvarado Lincopi "Una Asamblea Constituyente Plurinacional"
[LINK] https://ciperchile.cl/2019/11/14/una-asamblea-constituyente-plurinacional/

(2) Entrevista a Robert Keohane “Chile debe evitar la tentación populista” Diario el Mercurio 17 Noviembre 2019 pag A6: [probablemente todos fuimos demasiado optimistas. El nivel más extremo de este optimismo fue la gente que creía, como Fukuyama, que la democracia era la forma natural de gobierno, y que en el futuro el mundo se volvería democrático y capitalista plenamente] [Estamos en un periodo de baja confianza en las instituciones, de bajo crecimiento económico a nivel mundial y de gran proliferación de las redes sociales para generar movimientos de protesta coherente, y esa es una combinación poderosa] [hay que renovar la democracia: establecer de pacto en que las élites se hagan cargo de más responsabilidades para el bienestar del país en el que viven, donde se les requiera una mayor contribución a favor de un pacto social distinto que involucre niveles impositivos mas altos]

(3) Columna de Opinión de Daniel Matamala Ocaso del Idiota. Diario la Tercera 17 Noviembre del 2019 [Lamentablemente, la violencia se ha mostrado como un método efectivo para empujar transformaciones] [Y que entre la idiotez y la violencia se abra un camino constructivo: el de una ciudadanía protagonista, a través de cauces democráticos y pacificos como el que ha abierto esta semana la política]

(4) Guillermo Iturbide "Espartaco en Berlin I" La Izquierda Diario Argentina.
[LINK] http://www.laizquierdadiario.com/Espartaco-en-Berlin-I .

(5) Matías Maiello "Revuelta y Revolución en el siglo XXI" Semanario Ideas de Izquierda [LINK] https://www.laizquierdadiario.com/Revuelta-y-revolucion-en-el-siglo-XXI






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