Mundo Obrero Chile

REDUCCION JORNADA LABORAL

¿Cómo afecta el proyecto de las 40 horas en el sector público?

¡Queremos tiempo para descansar!, disfrutar con nuestras familias y amig/os, y poder hacer otras cosas más que trabajar. El proyecto de las 40 horas responde a una necesidad muy sentida por todas y todos y afecta a trabajadores del sector privado y público, sin embargo el actual actual proyecto no menciona ni hace parte a quienes se siguen por estatuto administrativo.

Raúl Muñoz

Dirigente Asociación de Funcionarios Fenats Hospital Barros Luco

Valeria Yañez

Actriz, militante de Pan y Rosas. Equipo Escena Obrera

Martes 8 de octubre

Hace un tiempo hasta esta parte, la discusión de la reducción de la jornada laboral ha entrado a la escena política nacional, con el proyecto de las 40 horas y también respondiendo a un hastío de la población, sobre todo de los más jóvenes, de no querer trabajar tantas horas para no dejar su vida en el trabajo ni su salud mental relegada.

Hace unos días habríamos el debate de cómo pensar la reducción de la jornada laboral en el sector de la salud, donde la mayoría de las y los trabajadores tienen turnos excepcionales, turnos rotativos, es decir, las horas efectivamente trabajadas superan con creces las 45 horas semanales, o 180 horas al mes, incluso es sabido que la jornada ordinaria es una formalidad, pues la efectivamente trabajada es otra cosa.

Te puede interesar: ¿Cómo pensar la reducción de la jornada laboral en el sector de la salud?

Ante la necesidad física, mental y social que lleva a priorizar el tiempo más que el dinero, muchos trabajadores han cambiado sus prioridades: hoy un gran sector busca rebajar las largas jornadas y turnos de trabajo, aunque eso implique la reducción salarial, pero sabemos que con los sueldos tampoco alcanzan, entonces nos vemos “entre la espada y la pared”. La discusión de la reducción de la jornada laboral abre la posibilidad de debatir cuánto se puede trabajar sin rebaja de sueldo y sin que la atención vaya en desmedro de la calidad de vida de trabajadores y pacientes, o de estudiantes y profesora/os.

El proyecto de las 40 horas responde a una necesidad muy sentida por todas y todos y afecta a trabajadores del sector privado y público, sin embargo el actual actual proyecto no menciona si hace parte a quienes se rigen por el estatuto administrativo o, en el caso de los profesores, el estatuto docente.

El proyecto de ley modifica sólo el Código del Trabajo, y sabemos que en términos de la doctrina jurídica, el Código Laboral es subsidiario del estatuto administrativo o los distintos estatutos que regulan los aspectos generales de la relación laboral de funcionarios públicos. Por lo tanto, los aspectos que no están regulados o mencionados en el estatuto administrativo se toman del código laboral.

En el caso del proyecto de las 40 horas, si se agrega el estatuto administrativo o cualquier estatuto, se podría considerar inconstitucional, porque significa un cambio en el presupuesto y el gasto del Estado. La ley establece que es exclusiva facultad del presidente un proyecto de ley en este sentido, pues habría que modificar la ley de presupuesto para aumentar los gastos en salud, y el reajuste mismo del sector público. Y bien sabemos que el gobierno de Piñera hará todo lo que éste a su alcance para frenar la iniciativa.

La conquista entonces por la reducción de la jornada laboral y contra la flexibilidad precarizadora del gobierno sólo es posible a través de la lucha y de la unidad desde la base y en las calles. No será con maniobras parlamentarias ni confiando en los viejos partidos de la Ex Concertación como la Democracia Cristiana, que volvieron a mostrar su verdadera cara ante la votación que derivaría en la destitución de la Ministra de Educación Marcela Cubillos. Si queremos evitar el entrampamiento del proyecto en el parlamento o en el Tribunal Constitucional, este camino que una y otra vez nos propone el Frente Amplio y el Partido Comunista es totalmente estéril para conseguir nuestros objetivos.

Para conseguir las 40 horas y para ir por más, donde la reducción de la jornada laboral integre también a las y los trabajadores públicos e implique la creación de nuevos empleos repartiendo las horas de trabajo entre ocupados y desocupados sin rebaja de sueldo, es necesario que impulsemos coordinadoras desde la base, en cada lugar de estudio y trabajo.

Para dar esta lucha ¡organicemos un movimiento por la reducción de la jornada laboral y contra el engaño de la flexibilización del gobierno!

Te puede interesar: A organizar un gran movimiento por la reducción de la jornada laboral y contra el engaño de la flexibilidad del gobierno






Temas relacionados

Mundo Obrero Chile   /   Salud pública   /   Jornada laboral

Comentarios

DEJAR COMENTARIO