Sociedad

Ante declaración de la U. de Chile:

Intereses en conflicto y convenios con empresas dificultan abordar emergencia climática

El 2 de septiembre la Universidad de Chile se unió a las más de 150 instituciones educativas a nivel internacional que firmaron la carta (1) que declara Emergencia climática global y que se comprometen con “movilizar más recursos para la acción climática, la investigación y la educación ambiental, y fortalecer el currículo ambiental a nivel transdisciplinar, entre otras medidas”, según declara Radio U. de Chile. ¿Qué hay detrás de la firma de esta declaración?

Romina Fuentes

Licenciada en Medicina Veterinaria de la U. de Chile y militante de Pan y Rosas y Vencer

Eduardo Ubillo Harcha

Sociólogo, U. de Chile.

Lunes 9 de septiembre | 09:33

Sin duda el debate medioambiental se ha tomado la agenda. Ya son múltiples los organismos a nivel global que se han pronunciado (2) sobre los impactos del cambio climático a nivel global. Luego de la catástrofe ocurrida con el incendio del Amazonas, vimos como presidentes como Macron, Bolsonaro, Trump se pronunciaban sobre los alcances de la destrucción del mayor pulmón verde del mundo. Más aún, el mismo Piñera salió en defensa del accionar de Bolsonaro, restándole responsabilidad y aludiendo a su falsa preocupación por la protección de la selva amazónica (3).

Ahora fue el turno de las autoridades de las universidades, quienes tras la firma de la mencionada carta se comprometen a tres medidas específicas: 1) invertir más recursos en el estudio de acciones para contrarrestar los efectos del cambio climático a nivel global; 2) avanzar en la carbono neutralidad de sus instituciones; y 3) integrar en el currículum, los campus y las comunidades universitarias la enseñanza sobre medio ambiente y sostenibilidad.

La Universidad de Chile no se quedó atrás. Y junto a la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación y la Universidad de Magallanes se comprometieron a avanzar en estos asuntos.

No existen argumentos razonables para estar en contra de que una de las universidades consideradas líderes en la generación de conocimiento en el país, como lo es la Universidad de Chile, adscriba a un compromiso como éste. Más aún, considerando que sus mismos estudiantes han protagonizado paros y tomas en contra de la firma del TPP-11 y se han pronunciado en contra del saqueo y la explotación de recursos naturales por parte de trasnacionales y empresarios nacionales.

Pero, en términos concretos ¿qué implicaría una firma como esta? ¿Qué acciones deberíamos esperar de la Universidad de Chile con este compromiso?

En primer lugar ¿Qué significa que la Universidad de Chile se comprometa a inyectar más recursos para la investigación sobre cambio climático? ¿Cuánta investigación realiza hoy en día sobre este tema? El cambio climático no aparece como línea prioritaria de investigación para la Universidad, por lo que claramente no se encuentra dentro de los principales intereses de las autoridades.

Por otro lado, si consideramos una mayor inyección de recursos para el estudio de acciones para la mitigación del cambio climático ¿Cómo comprobar esto?

Buscando en la página web de la Universidad de Chile, el acceso a la información sobre el presupuesto destinado a investigación no se encuentra disponible. En este sentido, no hay forma de saber con exactitud qué significaría una “mayor inyección de recursos”.

Universidad de Chile y convenios con empresas: ¿conflictos de intereses?

Al revisar los múltiples convenios que tiene la Universidad de Chile con diferentes empresas y entidades, surge la inmediata preocupación respecto de si la firma de esta carta y la ejecución de los compromisos adquiridos podría presentar conflictos de intereses con algunos de sus principales benefactores.

Solo por nombrar algunos de los convenios que la Universidad de Chile ha firmado y mantenido durante años, se pueden mencionar:

-Agrícola Súper Ltda. (Agrosuper): Actualmente la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias (FaVet) mantiene un convenio con Agrosuper, empresa que, como es sabido, obtiene sus utilidades a través de la explotación animal despiadada de la industria de la carne, uno de los sectores productivos más contaminantes. A esto se le suma las denuncias por malos olores, los derrame de RILES y fenómenos contaminantes, tales como los ocasionados en el Lago Rapel, San Pedro de Melipilla, Tinguiririca, Humedal El Yali y la emblemática Freirina (4).

-Nestlé Chile S.A.: Respecto de Nestlé, recientemente surgió la noticia (5) de que la empresa buscaba extraer 4 millones de litros de agua de un manantial protegido, lo que vendría a poner en riesgo las 15 especies de tortugas que habitan en la zona. Curiosamente, el convenio de la empresa con la Universidad de Chile es también con la Facultad de Ciencias Veterinarias de la misma casa de estudios (5).

-Fundaciones Familia Luksic: Otro de los convenios se remite al año 2013 y consiste en la entrega anual de 10 becas universitarias enfocadas a los beneficiarios (as) del Sistema de Ingreso Prioritario de Equidad Educativa (SIPEE). Lo que se presenta como un lavado de imagen para una de las familias dueñas de Chile y que más daño le han causado al medio ambiente (6).

-BHP Billiton: Finalmente y lo que parece más grave, son los acuerdos entre la Universidad de Chile y la empresa BHP Billiton, encargadas de la extracción y explotación de recursos en la minas Escondida y Pampa Norte en Chile. Desde La Izquierda Diario hemos denunciado con anterioridad los abusos que comete la empresa con sus trabajadoras y trabajadores y los desastres ambientales que han producido, como fue el caso de Minas Gerais (uno de los más grandes en Brasil) el año 2015 (7). Y a pesar de la naturaleza de sus actividades, actualmente la Universidad de Chile mantiene fuertes vínculos con BHP. Desde 2001 a 2017, Minera Escondida ha sido la entidad que más dinero ha donado a la casa de estudios, representando un 39% del total de donaciones recibidas en este periodo, lo que suma un total de 29,5 millones de dólares.

Lo anterior es sólo una expresión de los conflictos de intereses que pueden existir entre la casa de estudios y la empresa. Además de la relación entre empresarios e instituciones educativas en Chile, donde el financiamiento de las universidades está dado en buena parte por privados y no por el Estado. En este marco, ¿podría la Universidad de Chile denunciar las malas prácticas de estas empresas (suponiendo que ya no lo ha hecho) sin perder estos convenios?

¿Compromiso real o saludo a la bandera?

Se vuelve necesario que, de existir un compromiso real por parte de las autoridades de la Casa de Bello, de claridad respecto a qué acciones concretas tomará para asegurar que la firma de esta carta no sea solo un saludo a la bandera.

Considerando por ejemplo una mayor inversión de recursos para el estudio y acciones en contra del cambio climático. ¿De dónde se obtendrán estos recursos? ¿Quiénes decidirán cuánto se invertirá y hacia dónde irán dirigidos los recursos?

Si las autoridades de la Universidad de Chile quieren comprometerse realmente con acciones para enfrentar la emergencia climática ¿incluirán también a su comunidad educativa? Y de ser así, ¿cómo? En este aspecto, nos parece fundamental que se inste a la formación de comisiones triestamentales e interdisciplinares (donde quienes quieran hacerse parte puedan hacerlo), que uniendo las distintas especialidades y sensibilidades de la Casa de Bello elabore un plan de cómo llevar a cabo estas acciones.

Pero para llevar esto a cabo es necesario otorgar facultades a estas comisiones en la toma de decisiones y el uso del presupuesto. Sin embargo, está claro que esto iría en contra de la forma en que la casa de estudios opera hoy en día, donde las decisiones las toma un grupo selecto de académicos (as) y no la comunidad educativa en su totalidad. Además de que es el Rector el único que puede aprobar o rechazar el presupuesto.

Hoy, esto se expresa en la lucha que están llevando en Educación, donde la comunidad está exigiendo ser incorporada en los procesos de toma de decisiones de sus próximos directivos, cuestión negada desde la Casa de Bello. Son luchas como estas el puntapié para lograr una democratización efectiva en la universidad, donde estudiantes, funcionarios (as) y académicos (as) decidan en conjunto el cómo invertir los recursos y la elaboración de la malla curricular, dos aspectos clave de la misma carta firmada por la Universidad de Chile, entre otros.

Y no podemos dejar de mencionar los convenios que hoy mantiene la Universidad de Chile con empresas que han sido denunciadas en reiteradas ocasiones por daño ambiental. Si las autoridades buscan ser consecuentes con esta firma, es necesario que se transparente los convenios que posee la Universidad actualmente y los fondos que recibe de privados. Sin esto, no es razonable creer que la Chile no entrará en conflictos de intereses con las mismas empresas y entidades que la financian y con las cuales tiene convenios. Junto con ello, poner a disposición sus medios y profesionales para investigar toda denuncia en contra de empresas contaminantes. Sin lo anterior, no se podría asegurar la implacabilidad de la Casa de Bello en el enfrentamiento de la crisis climática.

Finalmente, las (os) estudiantes ya hablamos. Queremos la renacionalización de los recursos naturales para así costear nuestra educación y no depender de privados con dudosos intereses. Para ello, no basta con que los recursos salgan de manos trasnacionales para pasar a manos de empresarios nacionales. Necesitamos que el control de su producción esté en manos de sus propios trabajadores (as), profesionales y de las comunidades. Quienes son los principales interesados (as) en preservar el medioambiente y utilizar los recursos disponibles para la satisfacción de las necesidades sociales y no de la saciedad de ganancia de unos pocos.

(1) https://www.sdgaccord.org/climateletter

(2) https://unfccc.int/es/news/la-responsable-de-onu-cambio-climatico-llama-a-una-accion-urgente-ante-la-emergencia-climatica

(3) https://www.cnnchile.com/pais/pinera-bolsonaro-amazonia_20190826/

(4) https://www.elmostrador.cl/archivo/2008/12/18/el-prontuario-ambiental-de-agrosuper/
https://radio.uchile.cl/2012/05/24/la-profunda-huella-de-contaminacion-de-agrosuper/

(5) https://www.publico.es/internacional/medio-ambiente-nestle-plantea-extraer-4-millones-litros-agua-manantial-natural-protegido.html

(6) https://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2017/07/04/greenpeace-andronico-luksic-es-quien-mas-dano-ha-hecho-al-medioambiente/

(7) http://www.laizquierdadiario.com.uy/Trasnacionales-responsables-de-catastrofes-ambientales-se-asocian-a-Pemex?id_rubrique=2653
https://www.laizquierdadiario.cl/A-BHP-Billiton-le-llueven-dolares-mediante-el-saqueo-y-explotacion-laboral






Temas relacionados

Universidad de Chile   /   Cambio climático   /   Ecología y medioambiente   /   Opinión   /   Sociedad

Comentarios

DEJAR COMENTARIO