Política Chile

CONGRESO FECH

El Congreso FECh quedó para 2019, pero el desafío de enfrentar a la derecha es hoy

Un Congreso FECh que se pateará al 2019, con un pleno que con casi nula discusión de base, determina nuevas elecciones FECh antes de terminar el proceso congresal. En este escenario, la necesidad de una Federación que sirva para articular y movilizar a las y los estudiantes de base, se vuelve aún más fundamental para poder enfrentar al gobierno de Piñera y los empresarios.

Nancy López

Concejera Fech Filosofía y Humanidades, U de Chile y militante de Pan y Rosas y Vencer

Domingo 28 de octubre

Un nuevo Pleno de Federación se desarrolló ayer viernes en la Casa FECh, en un marco donde el principal debate político sigue siendo el desarrollo del Congreso FECh. Con el repetido panorama de no más de 5 espacios con discusiones de base, se tomaron nuevas determinaciones: aplazar el Congreso FECh y realizar elecciones que mantendrán intactas las reglas del juego.

El nuevo cronograma será:

  • Precongreso – Lo que queda de este año y marzo 2019
  • Elecciones FECh y elección de delegados/as congresales – Fines de abril de 2019
  • Votación por plebiscito de los nuevos estatutos – Septiembre de 2019
  • Elecciones FECh con nuevos estatutos – Noviembre de 2019

Aquel fue el calendario de la “unidad”, desde la JS, JJCC hasta el Frente Amplio y también el Vamos Construyendo, quienes por omisión le permitieron al Frente Amplio pasar pacíficamente un acuerdo político para lavarse la cara, siendo de conjunto las fuerzas políticas que dirigen el Pleno FECh actualmente, y quedando todas conformes con la resolución. Y cómo no, si de fondo todo se mantendrá igual.

La falsa autocrítica del fracasado Congreso FECh

Mientras el Vamos Construyendo apuesta por mostrar como victoria propia el levantar un “nuevo Congreso” el próximo año, luego de haberse marginado del desarrollo del mismo; el Frente Amplio quiere instalar que en realidad, es dar una “continuidad” al Congreso actual, pero con la auto-crítica necesaria, supuestamente, para no cometer los mismos errores.

Sin embargo, esto es puro discurso. Primero porque de “nuevo” nada, ya que lo único que se modificó fueron los plazos, cuando insistentemente desde Vencer hemos planteado mecanismos políticos que conviertan al Congreso FECh efectivamente en un espacio de discusión de base: hace meses dijimos que debían ser los mismos delegados congresales los que impulsaran el Congreso y no el Pleno FECh, pero se negaron.

Planteamos una ampliación de los espacios de discusión y de elección de delegados, para que organizaciones estudiantiles, asambleas de generación, de mujeres, de carreras puedan elegir sus propios delegados, en aquellas asambleas y por democracia directa, para que estos expresen directamente las discusiones de base, pero también se negaron. Entonces ¿qué novedad tiene? ¿qué cambio sustantivo?

Y luego, porque de “autocrítico” tampoco no tiene nada. El Pleno FECh, con sus organizaciones políticas predominantes, al decidir realizar elecciones FECh en abril, lo que hacen es obviar la enorme deslegitimidad que no solamente tiene el Pleno actual, sino que tiene de conjunto el funcionamiento burocrático de la Federación. El Congreso FECh en su propio desarrollo no será un factor de refundación profunda si es que a la par tiene una Federación funcionando bajo las mismas lógicas y mecanismos, como si de fondo nada estuviese ocurriendo.

Maquillar la crisis de la Federación, no resolverá los problemas de participación

Sin duda que hay una crisis profunda en el movimiento estudiantil, que no es solamente de la Universidad de Chile donde se ha expresado fundamentalmente en asambleas vacías. En realidad, esto es un fenómeno más extendido, donde las y los estudiantes se encuentran sin un programa claro que disputar a nivel nacional, y con el cual aliarse a otros sectores como las mujeres y las y los trabajadores. De ahí que la misma derecha hoy pueda volver a disputar, mostrándose como alternativa política a sectores, como el Movimiento Gremialista en la Universidad Católica.

Sin embargo, hay que plantear claramente las responsabilidades políticas, porque aquella desafección no es gratuita ni caída del cielo, y tiene que ver con años durante los cuales las discusiones en asambleas poco importaban al lado del objetivo fundamental de ir a un tira y afloja parlamentario con nuestras demandas, para ser rebajadas y nunca conquistadas del todo. Aquel camino no son buenas o malas intenciones, sino que es parte de la estrategia que fundamentalmente dotó el Frente Amplio al movimiento estudiantil, estando a la cabeza de gran parte de las federaciones universitarias durante los últimos años.

Pero aún con estas contradicciones, el Congreso FECh efectivamente podría ser una enorme posibilidad de colocar a las y los estudiantes de base como protagonistas, y a los espacios de discusión en Facultades y Carreras, al mando real de las definiciones que tome la FECh.

El proceso congresal implica la elección de delegados de base, revocables y mandatados desde las asambleas, constituyendo un espacio de debate que podría tener mucha mayor legitimidad, de estar estos delegados efectivamente ligados a las discusiones de las asambleas. Sin embargo, se esforzaron por separar este espacio congresal de las “labores de la Federación”, cuando la tarea que hoy tiene la FECh es ponerse a la altura de un escenario nacional e internacional en el cual avanza la derecha, y donde necesitamos la mayor unidad de acción con las demandas de las mujeres, de las y los trabajadores, de los pueblos oprimidos y de la diversidad sexual.

Aquella perspectiva que debe tomar a la FECh ¿está acaso separada del contenido refundacional que debemos dotar al Congreso FECh? Entonces, ¿por qué la misma plenaria de delegados electos y revocables no puede tomar las riendas de la Federación? ¿por qué aquellos delegados de base no son quienes, durante el Congreso, asumen las tareas del Pleno FECh? ¿No son estos delegados que prepararán las discusiones de Congreso quienes además debiesen estar completamente involucrados con la organización y rearticulación de las y los estudiantes, alrededor de las demandas y las luchas que se nos colocan por delante?

La Federación actual (y cualquier otra que funcione bajo las mismas reglas) ya se mostró estéril en la tarea de organizar activamente a las y los estudiantes de base, y lo demostró una vez más este 24 de Octubre en la movilización nacional por No + AFP, donde la definición del Pleno FECh de llamar activamente a paralizar y a realizar acciones de movilización, no fue más que papel mojado: solamente 2 Facultades (Ciencias y Filo y Humanidades) votaron la paralización.

Organicemos desde la base el Paro Nacional activo llamado por la CUT

Desde nuestras asambleas de carrera y generación, en discusión activa con nuestros compañeros y compañeras, debemos preparar una gran jornada de protesta para este 8 de Noviembre, donde desde la CUT se viene agitando una Paro Nacional activo. Debemos tomar en nuestras manos la organización de aquella jornada, junto a las y los trabajadores de nuestras universidades, así como junto a organizaciones territoriales, sociales, sindicales y de mujeres con las cuales podamos generar articulación efectiva.

¿No deberíamos jugarnos porque las y los estudiantes y las y los funcionarios del Campus Juan Gómez Millas, junto a la UTEM y al ex Pedagógico, preparásemos una jornada de movilización con acciones específicas en Cordón Macul? ¿No tendríamos que invitar a aquella articulación a las y los jóvenes trabajadores del Mall Portal Ñuñoa y de todo el sector, para fortalecer la misma manifestación?

Este Paro Nacional, las y los estudiantes debemos tomarlo como propio, no solo porque las demandas de las y los trabajadores son las demandas de nuestras familias, de nuestros padres y madres que entregan la vida al trabajo. Sino también porque aquella jornada debe expresar las distintas demandas que se encuentran sin respuesta, como el mismo fin a las AFP, el rechazo completo al criminalizante proyecto de aula segura o la necesidad de defender la educación pública, que hoy tiene en crisis a Universidades como la UPLA y el ex Pedagógico.

Las y los estudiantes debemos reponer la necesidad de un Plan de Financiamiento Integral a la Educación Pública, que permita enfrentar las crisis abiertas, así como evitar próximas crisis y más profundas, a través de planes de ampliación de matrícula, de desarrollo de infraestructura y de paso a planta de funcionarios, funcionarias y docentes. Si volvemos a colocar nuestras demandas, pero esta vez en unidad con las y los trabajadores, el movimiento estudiantil puede volver a ser un actor político nacional que enfrente al gobierno de Piñera, para echar abajo cada una de sus reformas y planes de ataques.






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