Sociedad

DERECHO A DECIDIR

“El aborto debe ser legal, seguro y gratuito en todo México”: Sulem Estrada

Mientras que en México está penalizado el aborto, miles de mujeres pagan con su vida, salud y libertad las consecuencias de la clandestinidad. Ciudad de México es la excepción, sin embargo, son sólo 13 las clínicas públicas en donde se practican abortos seguros.

Lucy González

Trabajadora precaria del sector salud.

Viernes 22 de junio | 19:47

Desde el sur del continente una marea verde recorre las escuelas, los barrios y los centros de trabajo en México. Nuevamente en el centro del debate se encuentra una demanda histórica para el movimiento de mujeres: el derecho al aborto legal, seguro y gratuito.

En medio de la coyuntura electoral, en redes sociales circulan miles de comentarios a favor y en contra del derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos. Para los candidatos presidenciales, las cifras e historias de mujeres presas y muertas por abortar así como el alarmante aumento del embarazo en adolescentes, no parecen ser prioridad dentro de sus campañas políticas.

Más allá de las creencias religiosas y los criterios morales exaltados desde la Iglesia, la clandestinidad del aborto es en primer lugar un problema de salud pública que en el fondo expresa un profundo problema de clase, pues las más afectadas son las mujeres pobres, jóvenes, migrantes y trabajadoras que no pueden pagar abortos en clínicas privadas o fuera del país. Así lo afirma la candidata independiente a una diputación local por el Distrito 32 de Coyoacán en la Ciudad de México, Sulem Estrada.

“A pesar de que en la Ciudad de México esta despenalizada la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) antes de las 12 semanas, esta medida es claramente insuficiente. Son muy pocos los hospitales públicos en donde se practica este procedimiento, en comparación con la demanda que cada día va en aumento, de la mano del embarazo en adolescentes."

Muchas de estas mujeres vienen desde el interior del país, debido a que en sus estados las penas por abortar llegan a superar en algunos casos los 20 años, incluso si se trata de abortos espontáneos o por casos de violación. Mientras permanecen en completa impunidad feminicidas y tratantes de mujeres, se calcula que en México hay más de 700 mujeres presas por abortar.

"La ilegalidad y clandestinidad no evita que las mujeres sigan abortando. Al contrario, esta práctica se sigue realizando en condiciones inseguros e insalubres donde la vida, salud y libertad de las mujeres corre un grave riesgo."

La maestra de secundaria y referente de la agrupación de mujeres Pan y Rosas, explica en entrevista para La Izquierda Diario México, que el aborto no es un problema moral sino un problema de salud pública y sus consecuencias se viven, dependiendo de la clase social a la que las mujeres pertenezcan.

“Mientras las mujeres ricas y de las clases empresariales abortan de manera segura en clínicas privadas o en el extranjero, cientos de mujeres pobres y trabajadoras mueren cada año producto de la clandestinidad. Otras tantas sufren terribles secuelas sociales y de salud, mientras que otras permanecen injustamente en la cárcel.”

Por todas estas razones, la maestra y candidata independiente al Congreso de la Ciudad de México por el distrito 32 Coyoacán retoma como ejes principales de su campaña la lucha por educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir.

La plataforma Antcapitalistas al Congreso de la CDMX es la única candidatura independiente a nivel nacional, que levanta estas consignas históricas y democráticas para el movimiento de mujeres. Entre sus principales propuestas sobre el tema destacan:

1) Abortos seguros y gratuitos en todos los hospitales públicos de la Ciudad de México. Aumentar el presupuesto del sector salud y los programas de educación sexual, basándose en impuestos progresivos a las grandes fortunas y en el no pago de la deuda externa.

2) Educación sexual laica, científica y no sexista en las escuelas públicas de todos los niveles. Porque el actual modelo educativo contempla esta cuestión de manera formal y no responde a la realidad y necesidades de las mujeres pobres y trabajadoras.

3) Acceso real y pleno a métodos anticonceptivos gratuitos para toda la población y particularmente para las jóvenes y adolescentes y que éstos puedan ser suministrados en centros de salud y clínicas públicas.

4) Libertad inmediata a todas las mujeres presas por abortar. Derogación de las leyes antiaborto en los estados y separación efectiva de la Iglesia y el Estado.

5) Legalización del aborto en todo el país. Que el Estado garantice que los abortos sean seguros y gratuitos para las mujeres que así lo requieran y así, garantizar que no haya más muertas por abortos clandestinos.

Sulem Estrada afirma que para conquistar estas demandas es necesario no solo la lucha en el congreso, sino principalmente la lucha en las calles y en alianza con otros sectores en lucha como la juventud y los trabajadores. “Sabemos que el gobierno no nos va a regalar nada, al contrario, cada día buscan quitarnos más derechos y mermar los que aún tenemos. Por ello es que, desde la plataforma Anticapitalista al Congreso de la CDMX, te invitamos a organizarte con nosotrxs.”

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*Lucy González es trabajadora precaria de la Secretaria de Salud (SSA)






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