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El gobierno contra el Poder Judicial: Haciendo la vista gorda cuando la corrupción los incluye por igual

Frente a la decadencia del sistema judicial, Cecilia Pérez arremete con sus declaraciones al Ministro de la Corte de Apelaciones, a raíz de esto nos preguntamos ¿Cuál es la salida a la crisis de corrupción generalizada de las instituciones del Estado?

Viernes 2 de agosto

En el contexto de la profunda crisis que atraviesa el Poder Judicial que ha estado en boga por el Caso de los Jueces de Rancagua ligados a la corrupción como la arbitrariedad, enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias, nombramientos ilegales e incluso colaboración con red de tráfico de estupefacientes, es que las autoridades del Poder Ejecutivo han desencadenado un intercambio de palabras entre ambos poderes, buscando desmarcarse de los hechos, como las declaraciones enfrentadas entre Sebastián Piñera y el juez Lamberto Cisterna.

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Frente a esto la Ministra Vocera de Gobierno Cecilia Pérez señaló “Los chilenos están aburridos de que el Poder Judicial se viva sorprendiendo y no haga lo que tiene que hacer, que es hacer justicia”.

En este sentido, difiriendo de las palabras de Pérez, los chilenos no están cansados de las sorpresas que se lleva el Poder Judicial respecto a los dichos de Sebastián Piñera, sino más bien, de la evidenciable decadencia del sistema judicial y las distintas instituciones corruptas del Estado, en el cual son unos pocos quienes se benefician de él, los empresarios, sus políticos y sus amigos donde claramente sus intereses se ven resguardados. Incluso de la cual tampoco se salva el Ejecutivo con sus rostros como Piñera y sus personeros políticos, en donde la policía como Carabineros también se encuentran involucrados.

Por lo tanto, el descontento social no es una casualidad sino que responde a la crisis de las instituciones del Estado, en el cual el Tribunal Constitucional (TC) es ejemplo de lo expuesto en el párrafo anterior, donde Iván Aróstica, presidente del TC al paralizar el procedimiento que se estaba llevando a cabo en contra de su amigo Humberto Oviedo, peligra su puesto como presidente del TC por todos los cuestionamientos que han surgido a partir de este hecho. Demostrando así que los jueces también trabajan para sus amigos: los empresarios, los ricos y los poderosos.

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Frente a la crisis de corrupción generalizada de las instituciones del Estado, como lo fue el “Milicogate” y el “Pacogate” donde hubo enriquecimiento ilícito e impunidad y protección del régimen a las Fuerzas Armadas, el Poder Judicial como el TC trabajan para el interés de los empresarios, respaldándose con la constitución pinochetista de 1980, donde es en este órgano que nadie elige a los jueces, quienes tienen en sus manos decisiones tan importantes como llevar a cabo investigaciones y procedimientos de corrupción y hasta tienen la facultad de impugnar leyes declarándose inconstitucionales, funcionando así como un as bajo la manga para este gobierno de los ricos.

Es por esto, que declaramos que no queremos una justicia para ricos y otra para pobres, de aquí la importancia de la elección directa y popular de todos los jueces, además de la eliminación del Tribunal Constitucional, el cual es uno de los enclaves autoritarios heredados de la dictadura, designado por el Presidente y el Senado, no electos por el pueblo, cuya función es “proteger” la Constitución pinochetista; así también la disolución de la Corte Suprema y Corte de Apelaciones y realización de juicios por jurado popular, para terminar de una vez por todas con los políticos corruptos y los empresarios que resguardan en las instituciones sus intereses y privilegios.

Para esto es necesario apostar por esta alternativa, en la cual creemos en la fuerza de la clase trabajadora en confluencia con la juventud y los movimientos sociales para echar abajo este régimen heredado de la dictadura militar, este Chile neo-liberal y autoritario que nada tiene para nosotros. Pero para esto debemos impulsar una Asamblea Constituyente, Libre y Soberana, basada en la articulación de las demandas más sentidas del pueblo pobre, las y los estudiantes, comunidades de pueblos originarios, migrantes, y clase trabajadora movilizada y darle fin a este capitalismo neo-liberal que no tiene nada para ofrecernos.






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