Sociedad

MEDIO AMBIENTE

El medioambiente en tiempos de crisis y el Antropoceno

La crisis del proyecto neoliberal, también abre espacio para debates en las ciencias, desde donde han surgido ciertos cuestionamientos al capitalismo, es desde esta constatación que surgen conceptos como el Antropoceno para comprender la crisis medio ambiental en curso.

Domingo Lara

Biólogo Ambiental

Lorena Gjik

Estudiante de licenciatura en música UA

Domingo 27 de enero

Los gobiernos de Trump y Bolsonaro

El gobierno de Trump como el recientemente electo Bolsonaro, entre muchas cosas tiene en común en su discurso y su política las orientaciones y proyecciones hacia los problemas medio ambientales, partiendo de que ambos gobiernos son más bien escépticos del cambio climático.

En EE.UU. Se ha impulsado una constante política para desmantelar las ya escasas regulaciones existentes frente a la contaminación, un aspecto sintomático fue el reciente nombramiento de Andrew Wheeler, un lobista del uso del carbón, como responsable de la EPA (la agencia ambiental de Estados Unidos).

Mientras en Brasil, uno de los primeros decretos ejecutivos, le transfirió amplios poderes regulatorios sobre la explotación comercial de la Amazonía al Ministerio de Agricultura, que está al servicio del agro-negocio y no de la protección ambiental ni de los derechos de los pueblos indígenas.
Por otra parte la reciente ruptura de una embalse minero que causó más de 50 muertos y más de 300 personas que siguen desaparecidas y un enorme daño ambiental, es expresión de una política que instala los intereses de los empresarios a ultranza, por sobre el medio ambiente, los trabajadores y el pueblo.
Estos gobiernos son expresión política de lo que significó la gran recesión del 2008, son la expresión de derecha de la crisis no resuelta del Neoliberalismo.

Los llamados gobiernos postneoliberales

Los Gobiernos postneoliberales, también jugaron un factor importante en lo que es hoy el escenario de las políticas medioambientales y los objetivos del imperialismo. Durante sus mandatos se sirvieron de una base social crítica a la destrucción ambiental, integrando a sus discursos conceptos como la sustentabilidad, pero sin tocar nada de los aspectos estructurales, por el contrario continuaron los principales focos de destrucción del medioambiente como las forestales y las mineras.

La línea de los gobiernos postneoliberales, como Evo Morales, o Hugo Chávez, dejaron el cuidado del medioambiente como reglamentaciones formales que mantuvieron de igual manera el camino abierto para que los empresarios siguieran aumentando sus ganancias a costa del deterioro y explotación de los recursos naturales.

En el caso de Brasil y la deforestación de la Amazonía, como resultado de las gestiones de Dilma, que en el 2012 intentó pasar un nuevo código forestal que entre otras cosas proponía una amnistía para los deforestadores.

Estos pequeños guiños que juegan un papel de contención entre el descontento y la preocupación sobre la situación medioambiental y el actuar de los empresarios, en combinación con el fracaso de sus gobiernos de conjunto, ya que fueron incapaces de resolver las crisis económicas y políticas que atravesaban, tuvieron como resultado el envalentonamiento de los sectores más duros de la burguesía y la derecha que tuvieron el espacio para pasar a la ofensiva, atacando por ejemplo a comunidades indígenas y zonas resguardadas por las concesiones formales, como lo quiso hacer Temer cuando intentó acabar con Renca, una reserva natural de la Amazonia del tamaño de Dinamarca que iba a ser entregada a la industria de la minería.

Este ascenso de los gobiernos y de ofensivas imperialistas, como el reciente intento de autoproclamación golpista de Juan Guidos en Venezuela.

Tiene como contraparte sectores que se han expresado por izquierda, como los chalecos amarillos en Francia o formas más moderadas como el respaldo a proyectos neo reformistas como el Frente Amplio en Chile, Podemos en España etc, pero también en la academia y en particular en las ciencias empieza a aparecer una cierta radicalización de quienes ya empiezan a teorizar sobre los estragos de los ritmos de producción y explotación capitalistas, para abrir nuevos debates que intentan dar respuesta a la preocupación por las transformaciones globales generadas por el capitalismo.

 
La “radicalización” de las ciencias y la propuesta del Antropoceno

 
La crisis del proyecto neoliberal, también abre espacio para debates en las ciencias desde donde han surgido ciertos cuestionamientos al capitalismo, incluso aquellos cuya motivación es apegarse a constatar hechos del impacto ambiental global del ser humano en el capitalismo, es desde esta constatación que surgen conceptos como el Antropoceno, Este término fue acuñado en el año 2000 por Paul Krutzen, químico y premio Nobel por sus trabajos sobre la capa de ozono,

Fue propuesto para sustituir el de Holoceno que duró unos 10 mil años que es la actual época del periodo Cuaternario en la historia terrestre, y designa una nueva era geológica en la cual el hombre se convierte en una fuerza de transformación con un alcance global y geológico.

Estos alcances están concentrados en cuatro aspectos centrales, por un lado el cambio climático, donde por ejemplo un reciente estudio ha concluido que la velocidad de calentamiento de los océanos es hasta un 40 % más rápida que hace cinco años atrás, según lo estimado por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC - ONU) . Las conclusiones de la investigación fueron publicados este jueves en la revista Science[1].

Un segundo aspecto, que está ligado a la degeneración general del tejido de la vida, la etapa del Antropoceno está marcada por la fragmentación y destrucción de ecosistemas, que también es acelerado por el cambio climático que ha tenido como una de sus consecuencias la extinción acelerada de especies, que en los últimos decenios es mil veces superior a la medida normal geológica.

Un tercero es la modificación en los ciclos biogeoquímicos del agua, el nitrógeno y el fósforo, que se configuran como otro aspecto ya que estos cambios en los ciclos se han desarrollado durante los dos siglos que llevan estando bajo control del hombre. Estas modificaciones del ciclo continental del agua se masifican con el drenaje de las zonas húmedas del planeta y la construcción de más de 45 mil represas, el 15 % de los flujos de los ríos del globo. Por otro lado los cambios en el nitrógeno están ligado a la utilización de fertilizantes, lo cual acentúa el efecto invernadero y el ciclo del fósforo.

El último elemento fundamental implica un salto en el crecimiento de la población humana, que expresa un cambio hacia una nueva edad geológica, pasando de ser 900 millones de habitantes en 1800 a ser siete mil quinientos millones de personas,[2] lo que en conjunto con las lógicas mercantiles de producción y consumo “ha terminado en que no solo estamos consumiendo los frutos de la tierra sino que también las ramas del árbol sobre al cual estamos sentados”.

Según esta categoría, la época en la que vivimos está marcada por el impacto de la existencia humana, en cuanto a la modificación de los suelos, las especies y el cambio climático.

Sin embargo el Antropoceno como definición desde las ciencias, abre un debate sobre quiénes son los responsables, ya que las mayores huellas ecológicas[3] y los mayores emisores de CO2 como muestra este rankig del 2015[4] son los países imperialistas y los llamados emergentes quienes más impactan y daño generan: China: 25.36%, Estados Unidos: 14.4%, Unión Europea: 10.16%, India: 6.96%, Rusia: 5.36%, Japón: 3.11%, Brasil: 2.4%. Pero la emisión acumulada desde 1900 muestra que EEUU, es el mayor productor de CO2 a nivel mundial, por ejemplo EEUU ha emitido unas 10 veces más carbono que la India, cuya población es casi cuatro veces más grande.

Interpretaciones del Antropoceno para hacer frente a la crisis ambiental global

Uno de los aspectos que se instala es el comienzo de un punto de no retorno, en cuanto a las transformaciones causadas por el ser humano en el planeta, lo cual puede llevar tanto al escepticismo, como al catastrofismo, respecto a la posibilidad de conquistar una nueva forma de hacer frente a la crisis ambiental, sin duda las implicancias de este periodo están abiertas, aún tiene detractores que plantean que no hay suficiente información y que más bien se trata de un nuevo momento en la historia de la humanidad y no de la historia de la tierra, en la cual la aparición de los humanos es una mínima parte y que terminan siendo una declaración política más que científica.

Si bien estas apreciaciones tienen un aspecto de realidad, hasta ahora los periodos se habían caracterizado por eludir los debates contingentes, esto lo vuelve más importante aún ya que puede ser una categoría no para la contemplación del pasado si no para debatir sobre el presente y las perspectivas de sociedad humana.

Por ejemplo defensores de la idea del Antropoceno redactaron un manifiesto; “Manifiesto Antropoceno Chile” [5] donde plantean múltiples críticas a la sociedad actual y aperturas de debates, pero lo que llama la atención es que es sin tocar los pilares económicos del capitalismo que es la propiedad privada de los medios de producción ni hacer referencia a la explotación del trabajo asalariado.

Aquí no queremos agotar el debate con esta categorías ni con sus expresiones políticas por el contrario es necesario ampliarlo, ya que pueden servir de punto de partida para instalar a nivel más amplio la urgencia de terminar con el capitalismo y conquistar una sociedad donde la enorme capacidad del ser humano de transformar el medioambiente esté al servicio del conjunto de las necesidades sociales y ecológicas. La cual es imposible de conquistar sin hacerle frente a los capitalistas, desde una comprensión también científica de los antagonismos de clase y la necesidad de construir un partido revolucionario de las y los trabajadores.

[1] http://science.sciencemag.org/content/363/6423/128

[2] World Population Prospect. (2017). Recuperado 27 enero, 2019, de https://esa.un.org/unpd/wpp/Publications/Files/WPP2017_KeyFindings.pdf

[3] La huella ecológica (del inglés ecological footprint) es un indicador del impacto ambiental generado por la demanda humana que se hace de los recursos existentes en los ecosistemas del planeta, relacionándola con la capacidad ecológica de la Tierra de regenerar sus recursos

[4] https://ecoosfera.com/2015/06/cuales-paises-son-los-que-emiten-mas-co2-a-la-atmosfera/

[5] http://antropoceno.co/manifiesto.pdf

https://www.laizquierdadiario.com/El-Antropoceno-un-concepto-que-sintetiza-la-crisis-civilizatoria






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