Mundo Obrero Chile

El pedagógico está en crisis: ¿Con qué fuerza la enfrentaremos?

El contexto nacional actual ha despertado al conjunto de la población del país, donde las y los trabajadores del Pedagógico nos hemos empapado de esto y nos hemos movilizado estas últimas tres semanas, la revuelta nacional llegó a nuestra universidad y los trabajadores hemos despertado. Incluso rectoría lo vio al decirnos que nuestros sueldos se subirán casi 100 mil pesos el próximo año y eliminará los honorarios, que como sabemos fue producto de nuestra movilización tanto a la interna por medio de la coordinación triestamental y por la fuerza desplegada en las calles por la juventud que despertó a todo un país y ya no aceptaremos más injusticias.

Joseffe Cáceres

Auxiliar de aseo y dirigenta sindical en el ex-Pedagógico Candidata a constituyente por el Distrito 12 Vocera Pan y Rosas - Chile

Domingo 24 de noviembre de 2019 | 21:19

La semana pasada nos enteramos de que la crisis de la universidad sigue latente, que la acreditación fue nuevamente de 3 años por parte del Consejo Nacional de Acreditación. Y nuevamente surgió la necesidad por parte de la comunidad de decir "FUERA ESPINOSA" porque sabemos que es el principal responsable de la crisis en la que hoy está el Pedagógico.

¿Qué tenemos que decir frente a esto?

Lo primero, es que es importante comprender que un proceso de acreditación es un mecanismo de control que impone criterios de funcionamiento y de exigencia a las universidades en Chile. Este responde a un modelo de visión de la educación como un bien de consumo, como si la educación fuera un producto para comprar o vender. Por ejemplo, mayor acreditación no significa a priori mejores condiciones de trabajo o de desarrollo académico para las comunidades universitarias; la Universidad de Chile tiene 7 años de acreditación y más de 4 mil trabajadores y trabajadoras de la universidad están en la modalidad de contratos a honorarios, lo que en Chile es expresión de una profunda precariedad.

Ante la situación que vivimos como universidad en su crisis, hoy se hace necesario que el Estado se haga responsable por medio de un plan de financiamiento integral, que pueda permitir desarrollar una inyección de recursos permanente a nuestra universidad. Donde seamos la comunidad quienes decidamos cómo y para qué utilizar estos recursos.

Por esta razón, es fundamental que la comunidad educativa impulsemos un claustro resolutivo y triestamental, para desde esta instancia poder desarrollar un camino diferente en el ex Pedagógico, donde podamos abordar desde la elección democrática de las autoridades, estatutos, los programas educativos, hasta las condiciones laborales de todos y todas las trabajadoras de la universidad. Un espacio democrático y resolutivo, donde efectivamente seamos la comunidad quienes tomemos las decisiones en nuestra universidad, y que no sean las autoridades, ni menos el rector Espinosa quien tenga la última palabra. Menos aún cuando decimos fuerte y claro ¡Fuera Espinosa!

La hipocresía de la rectoría

Desde las autoridades se “nos invita“ a participar de un “claustro”. Pero es una instancia que está lejos de constituirse, la verdad, en algo resolutivo y realmente democrático. De hecho es imposible que esto sea así, ya que estas autoridades son las mismas que mantienen la universidad pendiendo de un hilo, y de manera hipócrita buscan lavarse la cara levantando un discurso de integración y de democracia.

El paso a planta, una demanda central

Los mismos que por años se han negado al paso a planta de las y los funcionarios, una demanda que hoy el conjunto de nosotros ponemos al centro, porque ya no queremos más precariedad laboral, ni trabajos a honorarios y contrata, además del subcontrato que se mantiene en el casino de la universidad, donde las condiciones laborales dependen de la concesión de turno y son las compañeras inmigrantes quienes sufren esto que es parte de la herencia de la dictadura militar, que hoy el conjunto de mujeres, trabajadores y juventud salimos a cuestionar.

Frente al falso claustro de Rectoría es necesario que de manera urgente realicemos una asamblea triestamental, junto a estudiantes, funcionarios y profesores, para tener una posición de conjunto con respecto a la situación de la universidad. Esta condición no sólo nos ataña a los y las trabajadoras del ex Pedagógico, de manera lamentable, los “contratos basura" forman parte de la precariedad a nivel nacional de los y las trabajadoras en Chile. Herencia de la dictadura y estos 30 años, en medio de que hoy Chile despertó y ya no podemos seguir tolerando estos abusos.

Nuestras demandas conquistemoslas con la fuerza del paro nacional

En este contexto es que convocamos para este lunes desde las 9 de mañana en pastos centrales a una importante concentración invitando a toda la comunidad del ex Pedagógico, en una movilización que exprese el descontento de la situación que vivimos en la universidad.

El impulso que desde la convocatoria de la Mesa de Unidad Social se levanta para desarrollar en Chile este 25 y 26 de noviembre una gran Huelga General, debe ser un gran impulso de nuestra fuerza. Para aquello requerimos que los organismos de trabajadores a nivel nacional como la CUT y la ANEF levanten, como una cuestión fundamental, la organización desde las bases para este desafío pueda ser posible, que sean los y las trabajadoras de los sectores estratégicos quienes puedan protagonizar con su fuerza la paralización efectiva, como los son los portuarios y los mineros.

Como una gran puño a nivel nacional efectivamente paralicemos el país, fortaleciendo unificadamente en Chile la fuerza que millones de jóvenes expresan en las calles, junto a quienes todos los días, hacemos funcionar el país.






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