Mundo Obrero Chile

CONTRA LOS DESPIDOS Y LA CONTAMINACIÓN

En FCAB, Luksic nos oculta los exámenes médicos por contaminación

Hace semanas que al grupo multimillonario Luksic se le abrió nuevamente uno de sus puntos más cuestionados durante los últimos años como lo es la contaminación en Antofagasta. A partir de esto el multimillonario dueño del Ferrocarril Antofagasta Bolivia (FCAB) ha enviado a los trabajadores de la misma empresa a concurrir por exámenes de sangre y orina de vigilancia de metales.

Sábado 27 de octubre de 2018

El descaro del grupo Luksic en el FCAB es aún más contundente, ya que hace más de un mes que se iniciaron los exámenes, pero la empresa no está entregando los resultados a los trabajadores, es decir no se sabe cuál es la información real de “la vigilancia” por metales pesados y agentes contaminantes en nuestros organismos.

Es más, la empresa con complicidad de la Mutual de Seguridad no dan los resultados, haciendo que los trabajadores firmen la reserva de derecho de información para la empresa y no para nosotros, dejando en la incertidumbre a los trabajadores y sus familias, sobre la contaminación por plomo y arsénico entre otras sustancias altamente tóxicas.

Para quienes venimos luchando por más de 100 días contra los despidos y ataques de este grupo económico - que ha dejado familias en la calle y ahora se da el gusto de precarizar aún más el trabajo de los ferroviarios con bajas salariales- no nos sorprende el actuar de esta empresa y su magnate contra los trabajadores. Para ellos somos un número, somos una mercancía más, los empresarios nos ven como costo y que tan rentable somos; por lo mismo nunca les ha interesado invertir en mejoras en torno a los problemas de la contaminación que no sólo vivimos los trabajadores del FCAB, si no también nuestras familias y la población en su conjunto.

Esto se expresa en que durante 20 años la empresa a cargo de Jean Paul Luksic, jamás llevó adelante las indicaciones mínimas ante la contaminación propuestas por el Colegio Médico en Antofagasta, ni tampoco los gerentes que han pasado estos últimos años - como Mauricio Ortiz- han llevado adelante los planes de pavimentación por ejemplo del Patio Norte donde laboramos centenas de ferroviarios, y que se encuentra situado en medio de la ciudad.

Ya son 20 años de estas condiciones que, como consecuencia al interior de la faena, tienen a trabajadores que se encuentran enfermos de cáncer como es de conocimiento de algunos operadores.

El Estado, el gobierno y los empresarios son los responsables

A los empresarios como Luksic no les incomoda la adversa situación por la que pasamos los trabajadores y nuestras familias, nunca se ha hecho cargo ni responsables de los problemas de salud que tenemos. Pero no solamente los grandes empresarios han hecho poco y nada durante años: estos tienen el respaldo de los gobiernos de turno que jamás han planteado una salida concreta a los problemas de la contaminación o de la estabilidad laboral de la población trabajadora; a ellos, atrincherados en su Estado que responde a los intereses económicos y sociales de un grupo de privilegiados, no les interesa ni les interesará cambiar esta situación, y es que en 20 años ninguno hizo algo, ni siquiera las autoridades municipales de la región, pues para estos todo es ganancia.

El Estado, los gobiernos y los grandes empresarios son los responsables de la crisis desatada por la contaminación, como así también de la muerte de Alejandro Castro, dirigente de los pescadores artesanales quien estuvo a la cabeza de las movilizaciones que hasta ahora se dan en Quintero-Punchucaví.

Los trabajadores y la población que hemos estado movilizados este último tiempo no creemos en la versión del suicidio, es por eso que exigimos verdad y justicia por Alejandro “el mecha”, y para ello es necesario que se levante una investigación independiente a la de la PDI y cualquier institución ligada al Estado, ya que sólo han mostrado incongruencias al momento de querer explicar lo sucedido, por lo que se necesita que esta real investigación se lleve adelante por organizaciones obreras y populares para esclarecer lo ocurrido.

Los trabajadores y la comunidad podemos darle solución

El problema de fondo es, por un lado el desempleo y, por otro, el de la contaminación, es que los empresarios no les interesa la vida de las y los trabajadores con tal de seguir abultando grandes ganancias, por ello están dispuesto a todo como: dejar miles de familias en la calle como lo hemos visto en estos primeros meses del gobierno de Piñera, además de enfermar y sacrificar las zonas, atentando contra la vida de quienes trabajamos, de las comunidades aledañas y nuestras familias.

Los empresarios son capaces de esto y mucho más con tal de llevar adelante esa anarquía productiva sin control, sometiendo a las y los trabajadores a ritmos productivos nocivos para la salud y la calidad de vida nuestra, como también degradar cada vez más el medio ambiente saqueando a destajo nuestros recursos naturales, donde toda la producción, la tecnología, las ganancias y riquezas se las lleva un pequeño grupo de privilegiados a costa de robarnos el trabajo.

Si las empresas, los gobiernos de la Nueva Mayoría y la Derecha, y su Estado se han negado en los hechos a cambiar esta prácticas contaminantes que atentan contra nosotros, la única solución efectiva es que los trabajadores y las comunidades nos planteemos la coordinación, unidad y organización tomando estas problemáticas en nuestras manos.

Abrir el paso a luchar por poner lo más avanzado de la tecnología al servicio de la sociedad y el medio ambiente, por exigir que las empresas que mantengan estas prácticas altamente contaminantes pasen a ser estatizadas y controladas por los trabajadores junto a las comunidades aledañas.

Pero aquí no se trata de parlamentarizarlo o judicializarlo todo como lo propone el Frente Amplio, porque para darle salida efectiva está planteado tener que tocar las ganancias de los empresarios y sus monopolios, los cuales no querrán soltar y ya lo han demostrado durante décadas; es por ello que al mismo tiempo el Frente Amplio debe poner sus tribunas a disposición de fortalecer la organización en las calles, que la marcha del 26 de septiembre en Antofagasta contra los despidos y la contaminación que contó con la presencia del CORE Ricardo Díaz de RD, no puede quedar sólo en un hito; es más, la diputada Catalina Pérez que se encuentra en la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales también debe hacerse presente en las movilizaciones que venimos llevando adelante trabajadores, estudiantes y mujeres contra los despidos, la contaminación y las problemáticas que están atravesando la región de su diputación.

Y lo más importante es que la unidad entre la clase trabajadora y la población debe transformarse en organización en las calles de oposición al gobierno cómplice de los multimillonarios contaminantes, para así avanzar en construir una fuerza que nos permita poner la producción a favor de nuestras necesidades, de la sociedad y nuestro medio ambiente.






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