Mundo Obrero Chile

CORONAVIRUS

Entre enfermar o no comer: 3,6 millones de trabajadores informales y honorarios en Chile

La política del gobierno de Piñera es criminal ya que pone en una encrucijada horrible a mas de 3,6 millones de trabajadores y trabajadoras informales o a honorarios, que si no la revertimos tendrán que elegir entre enfermar o no comer, cuestión que mas bien parece ser un callejón sin salida que les arroja literalmente a la muerte.

Martes 31 de marzo

Como era de esperar hemos visto como las medidas de todos los gobiernos capitalistas de mundo han ido en una sola dirección: subsidiar mediante las arcas fiscales la perdida de ganancia empresarial, esa ha sido la ley, luego con lo sobrante puede verse todo lo demás, y ¿que es todo lo demás? justamente lo esencial, es decir, la fuerza de trabajo, la cual ha quedado arrojada a su propia suerte.

Te puede interesar: La irracionalidad capitalista al desnudo

En esta política según el ministro de hacienda no hay por que diferenciar entre pequeñas, medianas o grandes empresas, sino que a "todas hay que salvarlas por igual", y esto combinado con el dictamen de la Dirección del Trabajo que exime el pago de sueldos de los trabajadores que vean "suspendidos" sus funciones fruto de la crisis sanitaria, demuestra las intenciones del gobierno de hacer que esta crisis económica y social recaiga sobre los hombros de las familias trabajadoras, cuestión que simplemente es inaceptable, y devela con mucho mayor claridad cuales son los reales intereses que este gobierno representa, es decir, los intereses de los empresarios, cuestión que durante la rebelión pusimos en tela de juicio pero que a todas luces no bastó para acabar con este elemento central y estructural del sistema neo liberal.

Y esto sin contar con la política hacia el 30% de la fuerza laboral, es decir los trabajadores y trabajadoras considerados con "empleos informales" o con protecciones mínimas, como los honorarios, la cual para todas las estadísticas de empleo en Chile durante todos lo gobiernos ha sido contabilizada para encubrir las tasas de cesantía real, y que para efectos del uso de los recursos fiscales no significara mas que un bono de $50 mil por hijo registrado como carga familiar reconocida por el estado, para las familias que integren el corte del 60% mas vulnerable por una sola vez. Eso vale para el Estado la sobrevivencia de las cientos de miles de familias, mientras ofrece miles de millones de dólares a las empresas.

Te puede interesar: El grito de trabajadores: Huelga ya. No más Despidos y un plan de emergencia para enfrentar el COVID-19

Sin duda esta política del gobierno de Piñera es una absoluta miseria y ademas es criminal ya que pone en una encrucijada horrible a esos cerca de 3,6 millones de trabajadores y trabajadoras independientes (informales y honorarios), que si no revertimos esta situación mediante una huelga general efectiva, tendrán que elegir entre enfermar o no comer, cuestión que mas que una encrucijada parece ser un callejón sin salida que les arroja literalmente a la muerte.

Cuestión que causa mas bronca al tener en cuenta que los ricos y poderosos ademas de tener salvaguardadas sus ganancias, también poseen todos los medios para tratarse los posibles contagios o para realizar aislamientos reales sin temor al desabastecimiento, tanto en sus parcelas de agrado en el campo como en sus casonas o mansiones en la ciudad, cuestión que llega a ser absolutamente indignante y vergonzosa si vemos las condiciones de habitabilidad de las familias mas precarizadas que en muchos casos superan las 5 personas en viviendas de 30 mts cuadrados. [1]

Sin duda esta crisis sanitaria ha puesto mas crudamente al desnudo las miserias del sistema heredado de la dictadura que hasta el día de hoy nos rige, en donde las diferencias causadas por los privilegios que ostenta la clase empresarial son mas que patentes hasta el punto de que llegan a generar una ofensa y repudio de masas. Por eso su llamado a la "unidad nacional" es absolutamente falso e hipócrita, ya que son ellos justamente quienes profundizan las contradicciones entre las clases al arrojarnos a trabajar hasta morir, mientras protegen sus ganancias con subsidios estatales y a sus familias con cuarentenas totales y con coberturas de salud de primer nivel.

Ciertamente aunque le teman al "fantasma del comunismo", y no busquen nada mas que evitar levantamientos populares y revoluciones, no están haciendo otra cosa mas que forjar a sus propios sepultureros.







Comentarios

DEJAR COMENTARIO