Mundo Obrero Chile

[Entrevista] Una lucha contra la opresión en el corazón de la zona norte industrial de Santiago

Lo que reveló la fábrica del terror y el abuso del capitalista Hugo Larrosa, es inaceptable, pero esto pasa, en los lugares de trabajo existe el acoso laboral y sexual. Por eso entrevistamos a William Muñoz, dirigente del sindicato de trabajadores Komatsu Reman y Claudia Tassara, sicóloga feminista y militante de la agrupación Pan y Rosas Teresa Flores que viene apoyando con la conformación de comisiones de mujeres entre los trabajadores de zona norte de Santiago, Quilicura.

Sábado 20 de abril | 07:02

A partir de la noticia de la “fábrica del terror”, donde el país entero quedó perplejo, tras revelarse a través de videos abusos de todo tipo, torturas, violencia física y verbal, realizados por el dueño y empresario de fábrica de conservas “Don Hugo”, estos videos fueron grabados de forma obligatoria por trabajadores elegidos por el propio dueño de fábrica, todo esto naturalizando como un juego, pero que lo que hay detrás, es el abuso de poder, la explotación y opresión que viven millones de trabajadores en el mundo de distintas maneras.

A pesar que la denuncia a Don Hugo fue realizada el 2017, la justicia no tomó ninguna medida para resguardar a los trabajadores, ni tampoco se inició la investigación a Hugo Larrosa, solo hasta que se hizo público en un canal de televisión con el reportaje denominado la fábrica del terror. La justicia, es testeada y todas sus instituciones son garantes de todas las formas de precariedad laboral, como lo demuestra la iniciativa de Piñera y su reforma laboral para buscar disminuir aún más los derechos de los trabajadores que ya son precarios.

Desde la izquierda Diario entrevistamos a William Muñoz, dirigente del sindicato Komatsu y Claudia Tassara, sicóloga feminista y militante de la agrupación Pan y Rosas Teresa Flores que viene apoyando con la conformación de la comisión de mujeres entre los trabajadores.

¿Qué piensan de lo que pasó en la fábrica "Don Hugo"? ¿Estas son prácticas que se reproducen en otros lugares de trabajo, particularmente en Komatsu Reman?

William: “Lo que reveló la fábrica del terror y el abuso del capitalista Hugo Larrosa, es inaceptable, un trato así ningún trabajador debería tener, pero esto pasa, en los lugares de trabajo existe el acoso laboral y sexual como el caso emblemático del suicidio de un trabajador en la fábrica de alimentos Fruna, acá en Komatsu también ha pasado, trabajadores han sufrido el abuso de supervisores, y también hay machismo entre los trabajadores, que es algo que tenemos que enfrentar y no continuar aceptando para no reproducir miserias que nos dividen y denigran."

¿Cómo enfrentan las situaciones de machismo y violencia de género al interior del sindicato?

W: Esta reflexión fue planteada en el sindicato, ejercer estas prácticas opresivas es reproducir lo peor de esta sociedad que banaliza la violación, el abuso y el acoso como se si eso nos hiciera "más hombres", en definitiva, es naturalizar la opresión y la violencia, cuando son nuestras propias compañeras que trabajan junto con nosotros, las madres, esposas e hijas quienes viven en carne propia el acoso callejero y, en los casos más extremos, situaciones de abuso y violación.

¿Cómo ven la violencia de género dentro de la clase trabajadora y sus organizaciones?

Claudia: Vivimos en un mundo donde el orden capitalista y patriarcal, establece estereotipos impuestos de lo femenino y masculino, trazando creencias y formas de comportamiento relacionados al género impuesto por lo biológico, donde a la imagen masculina se le atribuye el control, la fuerza, la disciplina, el proveedor, etcétera; y a lo femenino, el cuidado, la sumisión, la delicadeza y la maternidad para la reproducción de mano de obra barata, estructura patriarcal que los capitalistas utilizan para impulsar promover y sostener el orden social establecido. Estas prácticas en lo laboral se naturalizan y el malestar que puedan generar situaciones de violencia sexual o tratos discriminatorios que muchas veces se recubren como juegos o chistes es relegado al ámbito de lo personal, privado e íntimo.

C:

Este sistema capitalista y patriarcal, nos explota, oprime, violenta y mata de diversas formas, los trabajadores son vistos por los empresarios como una mercancía y se encargan de que sólo vivan para producir mayores ganancias para los capitalistas, por eso son arrojados a trabajar por un salario mínimo para vivir, en condiciones precarias o con deudas, arrojados a la pobreza y marginalidad, donde este sistema impone la competencia, el individualismo, las jerarquías entre los compañeros de trabajo. Por esto no es raro que se naturalicen las prácticas violentas opresivas, aunque también nos obliga a pensar mecanismos para enfrentar estas situaciones con iniciativas que nazcan de la organización de los propios trabajadores.

¿Qué políticas han implementado desde el sindicato para poder enfrentar esta situación tan extendida, pero también tan cuestionada estos últimos años con la emergencia del movimiento de mujeres?

C: Para poder cambiar estas prácticas nos estamos organizando en nuestros lugares de trabajo, nos proponemos levantar una comisión de mujeres entre los trabajadores de Komatsu, donde la discusión del machismo sea transversal y una discusión de importancia ligada a otros problemas que les toca enfrentar cotidianamente como los despidos, los accidentes laborales o los problemas con el pago del bono de producción y la desigualdad en la asignación de horas de trabajo. Para esta iniciativa nos basamos en las experiencias de la clase obrera a nivel internacional, con ejemplos como las trabajadoras y trabajadores de Kraft Terrabusi en Argentina que juntos y con la paralización de la producción del turno noche, enfrentaron una situación de acoso sexual que vivió una trabajadora por parte de uno de los jefes de la fábrica y cuyo resultado fue el fortalecimiento de la organización sindical y obrera; o Madygraf, la fábrica bajo control obrero que mantiene una comisión de mujeres integrada no sólo por las trabajadoras sino también por las familias del conjunto de los trabajadores de la fábrica."

W: Con esta unidad del conjunto de la clase trabajadora es que podremos enfrentar todo tipo de violencia sexual. Tenemos la convicción de que si no peleamos por desnaturalizar la opresión y enfrentarla, estaremos más lejos de nuestra causa y si avanzamos a romper con esta realidad que nos imponen avanzamos en conciencia y unidad de nuestra clase.






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