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Estos 3 y 4 de octubre, ¡estudiantes y profesores contra el agobio laboral y Aula Segura!

Hace unas semanas la ministra Cubillos presentaba el proyecto “Aula Segura” que, tras el disfraz de “defender los liceos de la violencia”, busca fortalecer la persecución y criminalización a las y los estudiantes secundarios. Así mismo, el Gobierno busca mantener con agobio y sobrecarga laboral a las y los profesores; mientras, por responsabilidad del Estado y sus autoridades, el Pedagógico se enfrenta a la mayor crisis que ha vivido la educación pública en décadas.

Yamila Urrutia

Estudiante de Castellano, Pedagógico. Militante de Pan y Rosas.

Catalina Parra

Representante Mesa Interina y estudiante de Pedagogía General Básica, ex Pedagógico (UMCE)

Martes 2 de octubre

Esta modificación legal da mayores atribuciones a los directores de establecimientos para que puedan expulsar estudiantes de liceos y colegios, acusados de portar elementos que puedan dañar el lugar o por agredir a algún miembro de la comunidad. El proyecto propone que bastará una notificación o escrito al estudiante afectado y sus apoderados para hacer efectiva la medida, teniendo un acotado plazo de 5 días para que el director ratifique la medida, sin la participación de la comunidad educativa, posibilidad de defenderse del estudiante o un proceso serio de investigación.

Ante esto, ya hay estudiantes secundarios, docentes y asistentes de la educación que han salido en repudio de la propuesta, expresando que ante este nuevo ataque habrá resistencia. Mientras unos días antes Giorgio Jackson, diputado de comunas como Santiago Centro y Ñuñoa, salía a declarar a favor de la represión de la policía en liceos, exigiendo el uso de tecnologías con este fin.

Pero la verdad es que las y los profesores, y quienes estamos estudiando pedagogía, sabemos que las problemáticas que enfrentamos en la educación pública están originadas en la propia precarización de la educación secundaria, y que la verdadera violencia que se vive en los colegios tiene que ver con situaciones de vulnerabilidad o de atropello a estudiantes y profesores, sumado a la sobrecarga laboral que viven las y los docentes donde las horas no lectivas no son garantizadas ni pagadas como corresponde.

Con este proyecto buscan criminalizar la movilización estudiantil, pero sabemos que la violencia no viene de la protesta, sino del Gobierno y los directivos escolares que mantiene los liceos en un constante empobrecimiento, con falta de salas de clase, además de coartar la libertad de expresión y el derecho a organizarse, impidiendo a los estudiantes realizar foros, jornadas reflexivas, debates, paralizaciones e, incluso, asambleas.

Las y los profesores, y quienes pronto lo seremos, vivimos una situación parecida, perseguidos por organizarnos junto a los colegas por mejores condiciones laborales y herramientas pedagógicas, la mayoría trabajando bajo contratas que duran un año y que nos mantienen en la inestabilidad constante, y con una sobrecarga laboral que empeora cuando se trata de mujeres que además son madres o “dueñas de casa”.

Piñera ya decía en sus anuncios que “la educación es la madre de todas las batallas” y, al parecer, junto a los empresarios buscan atacarla de conjunto; sumando la presentación del Estatuto Laboral Juvenil que viene a precarizar más a quienes trabajamos y estudiamos, y la crisis financiera que vive el Pedagógico, la universidad de los profesores, donde frente a la insostenible situación financiera que prontamente afectaría la acreditación, las autoridades buscan implementar medidas que precarizarán aún más a estudiantes, académicos y funcionarios.

La Asamblea Nacional del Colegio de Profesores acordó un plan de movilizaciones ascendente, que contó con el paro nacional del 28 de agosto donde pararon más de 70 mil docentes, un paro de 48 horas y un paro indefinido de no ser escuchados. El paro de 48 horas se llevará a cabo los próximos 3 y 4 de octubre, sin embargo, el directorio de Aguilar llamó a un paro “escalonado” para que algunas regiones paralicen un día y otras el otro; una política que directamente convoca a la desmovilización que poco y nada busca enfrentar la grave postura del Gobierno que ya rechazó el petitorio.

En este marco, más que nunca se hace necesaria la unidad real entre estudiantes secundarios, universitarios de pedagogías y profesores para enfrentar las medidas que el Gobierno y los empresarios de la educación buscan imponer para defender la educación como un mercado. La unidad en la organización común y en la movilización en las calles que no permita ninguna de estas medidas y para pelear por el financiamiento íntegro de la educación de parte del Estado, a su vez de que el conjunto de la comunidad educativa, tanto en liceos como en universidades, podamos decidir, es decir, profesores, estudiantes, funcionarios y apoderados.

Por esta razón, para el miércoles 3 de septiembre, el Colegio de profesores del comunal Lo Espejo, junto a la agrupación de profesores Nuestra Clase y la agrupación estudiantil Vencer, convocamos a una concentración en Macul con Grecia a las 13:30 horas, para movilizarnos exigiendo el fin al agobio laboral a las y los docentes y también en rechazo al proyecto de Aula Segura. Y a todas y todos marchar este jueves 4 en Plaza Italia desde las 10 horas. ¡Por un paro nacional efectivo de 48 horas y en unidad de estudiantes y profesores!






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