Política Chile

TRIBUNA ABIERTA

Figueroa y vuelta a clases ¿Balance positivo para quién?

En el programa “Lo que queda del día”, de Radio Cooperativa, el cuestionado ministro afirmó que el balance era positivo y que no existía relación con el aumento de contagios, aunque las cifras indican lo contrario ¿Quiénes son los que sacan estas cuentas alegres y por qué les beneficia?

Álvaro Pérez Jorquera

Profesor de Historia y Geografía, historiador y músico

Lunes 5 de abril | 08:37

A inicios de semana Figueroa realizó unas cuestionables declaraciones sobre su política de vuelta a clases en Radio Cooperativa, asegurando que el balance era positivo por una razón, según el ministro, que combina lo sanitario con lo pedagógico y socioemocional. Afirmó que no había relación entre el aumento de contagios y la actividad escolar, y al ser interrumpido por los periodistas, profundizó argumentando que fue un política “cautelosa” a pesar de que en el 2020 la vuelta a clases se realizaba en comunas en fase 3, mientras que este año fue impuesta en comunas en fase 2, un punto señalado por los interlocutores del programa radial como contradictorio con la lógica general del plan paso a paso que apuntaba a minimizar el desplazamiento y lo que hizo la vuelta a clases fue arrojar a miles de estudiantes y trabajadores a las calles.

Sin embargo las cifras son contundentes. Más de 800 establecimientos volvieron a las clases online, y han dejado un saldo de más de 110 mil menores de 18 años con contagio confirmado, entre los que hay 81 fallecidos, 2.279 que han requerido hospitalización y 174 afectados por Síndrome Inflamatorio Multisistémico. Este grave aumento de contagios que no sólo se da al interior de las escuelas debido a las clases presenciales, sino por sobre todo porque esta política contribuyó a aumentar el flujo y el hacinamiento en el transporte público.

El balance ¿Para quién es positivo?

Por otro lado, el fracaso de la política educacional del gobierno no termina con estas cifras, ya que existen otras problemáticas asociadas a la educación en esta crisis sanitaria.

La conectividad se ha transformado en un verdadero drama para miles de niños, niñas y adolescentes, y según un estudio del Centro de Estudios Públicos, se ha transformado en un nuevo filtro de clases, pues mientras el quintil de mayores ingresos tiene un acceso total a conectividad y tecnología, los 2 quintiles con menores ingresos sólo un 24% tiene conexión a internet y el 38% dispone de algún equipo, lo que ha hecho aumentar la cantidad de estudiantes que se encuentra en riesgo de deserción escolar por no poder conectarse con sus centros educativos. Y peor aún, la abrumadora mayoría, el 78%, proviene de familias con ingresos menores a 400 mil pesos mensuales y donde los padres no pudieron completar la enseñanza media.

Estas son consecuencias directas de la nula inversión de recursos por parte del gobierno, que no ha garantizado herramientas fundamentales (y mínimas) como lo son el internet y los equipos, los cuales por el contrario fueron recargados a los bolsillos y posibilidades materiales de los profesores y las familias de los estudiantes. Es gráfica la situación al punto que los docentes del Boston College de Maipú realizaron un “apagón virtual” exigiendo conectividad, la cual no ha sido proporcionada por el sostenedor que recibe subvención estatal, el cual se ahorra millones traspasando ese gasto.

Junto a esto, se encuentra la sobrecarga laboral a la cual se encuentran sometidos los docentes lo cual ha implicado alternar en muchos casos entre clases presenciales y en línea realizando el doble del trabajo que implica realizar clases de manera simultánea en el aula y online, como lo describió una profesora, posteriormente despedida, del establecimiento The Mayflower School de Lo Barnechea, mientras que al mismo tiempo existe una alta tasa de cesantía docente, la cual no sólo podría alivianar la sobrecarga laboral, sino que desde el punto de vista pedagógico podría tener un impacto positivo al lograr una enseñanza más personalizada cuando es más difícil lograr mantener una comunicación con los estudiantes. Sin embargo tampoco hay recursos y se prefiere sobrecargar a los profesores contratados por ahorrar en pagar más salarios.

Ambas situaciones sin embargo son un tributo directo de la lógica de mercado en la Educación, tantas veces denunciada desde el 2011, y que hoy en plena crisis sanitaria agudiza sus contradicciones aumentando las diferencias socioeconómicas que ya arrojaban mediciones como el SIMCE. Esta es la misma lógica que impulsa Figueroa y seguramente ese debe ser el balance positivo al que se refiere.

Crisis sanitaria y crisis social ¿Cómo responder?

Los datos sobre cómo ha afectado la pobreza a la infancia en Chile son decidores. En Chile cerca del 14% de los estudiantes vive en situación de pobreza por ingresos y cerca del 23% en situación de pobreza multidimensional, lo que incluye el acceso a la salud, vivienda y otros servicios básicos, mientras que los campamentos han aumentado a 969 en todo el país, un 74% desde octubre del 2019, con más de 81 mil familias, lo que agrava el riesgo de deserción escolar, siendo expuestos a situaciones de desalojo, realizados por los propios agentes del Estado como ya vimos con el campamento en Cerro Renca.

Por otro lado el desempleo es otro factor que incide directamente en las condiciones de aprendizaje por el acceso a servicios y bienes considerados básicos, el cual alcanzó una tasa de 10,2% en el último trimestre entre noviembre del 2020 y enero del 2021, sin contar a los que se encuentran en una situación de suspensión laboral y han visto sus ingresos familiares reducidos considerablemente, una consecuencia de la nefasta Ley de Protección al Empleo votada desde la UDI al PC y ejemplo del manejo del gobierno frente a la crisis sanitaria.

Sin embargo el manejo de la crisis sanitaria no golpea a todos de la misma manera, pues el otro lado de la moneda es el precio del cobre se mantiene en alza principalmente por la demanda en China y Europa, mientras el índice de Actividad Económica se ha mantenido en ascenso por los últimos 3 meses (aunque por debajo del mismo indicador hace un año), mientras Luksic y Angelini lograron ganancias de más de 471 millones de dólares. Es decir, lo que ha aumentado exponencialmente es la desigualdad social.

Es por esto que es necesario poner sobre la mesa un plan de emergencia que debe partir por un impuesto urgente a las grandes fortunas, que como vemos han sido las grandes beneficiadas, así como los enormes recursos que hoy son destinados a represión y desalojos deben ser reorientados hacia las verdaderas necesidades el pueblo trabajador: un salario de emergencia de 550 mil pesos para todos quienes han perdido sus trabajos, que fueron arrojados al trabajo informal o deben realizar labores de cuidado de niños y población vulnerable, así como la derogación de la nefasta Ley de Protección al Empleo, la prohibición de más despidos y suspensiones laborales, y el necesario reparto de las horas sin rebaja salarial para hacer retroceder la tasa de desempleo.

Garantizar también el acceso universal, oportuno y gratuito a la salud, unificando el sistema sanitario sin más subvenciones a privados, reactivando también todos los programas de controles de salud y protección de derechos de la infancia y la juventud que hoy se encuentran suspendidos.

Al mismo tiempo se debe ocupar todos estos recursos estatales para garantizar la conectividad y el acceso de equipos para niños, niñas y adolescentes, que como vimos son justamente los más vulnerables los que vienen más golpeados, y también para contratar una mayor cantidad de docentes que nos sólo permita una modalidad online más personalizada y con mayores posibilidades de seguimiento para los estudiantes con riesgo de deserción, sino que además permita acabar con el agobio laboral y dedicar más tiempo a preparar clases de calidad y pertinentes a la realidad de los estudiantes y sus familias.

Desde la docencia es claro que la única manera de garantizar el aprendizaje y el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes pasa por garantizar también sus condiciones de vida, es por eso que esta debe ser una lucha que deben tomar también las organizaciones docentes y de trabajadores de la educación, tales como el Colegio de Profesores y sindicatos de trabajadores de la educación, así como los docentes que hoy son parte de listas como el propio ex presidente Mario Aguilar, llamando activamente a realizar asambleas y consejos docentes donde se pueda reflexionar alrededor de estas problemáticas, impulsar esta campaña e incluso un plan de lucha porque no hay Educación si falta el Pan, el Techo o la Salud.






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