Política Chile

TOMAS FEMINISTAS

La histórica movilización de mujeres que desborda colegios y universidades

Para este miércoles 16 de mayo la Confech convocó a una nueva jornada de movilizaciones, esta vez protagonizada por las miles de mujeres que en los últimos días han encabezado paros, tomas y asambleas en las universidades, exigiendo el fin de la violencia machista, en un movimiento que ya despunta como histórico.

Belén Zamorano

Estudiante de Derecho Universidad Alberto Hurtado. Militante Pan y Rosas.

Joaquín Romero

Militante del Partido de Trabajadores Revolucionarios

Lunes 14 de mayo | 08:30

Desde las últimas semanas un histórico movimiento de mujeres ha tomado el protagonismo en la agenda pública. Al cierre de este reportaje ya son 16 las universidades movilizadas, en paro o toma, a las que se suman una decena de colegios en todo el país.

El movimiento ha venido creciendo exponencialmente los últimos días amplificando así, la lucha para terminar con la violencia machista.

¿Cuál fue el detonante del movimiento? Desde el 2015 las comunidades universitarias venían movilizándose contra el acoso y abuso en las universidades, particularmente emblemático fue la movilización de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, ese año, para exigir la desvinculación de profesores vinculados a casos de acoso, abusos, denunciando encubrimiento y negligencia de las autoridades.

“La movilización terminó por hacer caer a los profesores que contaban con la protección de una institucionalidad obsoleta y autoritaria” nos comenta Rafaella Ruilova, estudiante de Historia de la Universidad de Chile y quien participó en dichas movilizaciones. “Una de las principales conquistas fue la conformación de un Comité de Ética Triestamental para tratar estos casos, electo por los tres estamentos, sin embargo, la instancia demostró ser insuficiente en la medida que este espacio no es resolutivo y la última palabra sigue teniéndola la decana de la facultad, por lo que este Comité de Ética no era independiente de las autoridades en último término”

El 2016 irrumpió a nivel internacional el movimiento Ni una menos. Las mujeres coparon las calles en diversas ciudades del mundo, exigiendo poner fin a la violencia machista que año a año cobra la vida de miles de mujeres.

Para Alejandra Decap, poeta, estudiante de literatura hispánica y militante de la agrupación de mujeres y diversidad sexual Pan y Rosas, “El resurgir del movimiento de mujeres a nivel internacional puso de nuevo en el tapete la violencia que sufrimos solo por el hecho de ser mujeres. Esta violencia también se expresa en los bajos salarios que recibimos por igual labores frente a los hombres, o las restricciones para gozar libremente de nuestra sexualidad y nuestros cuerpos, es violencia también que se nos imponga ser madres. Al prohibirnos el aborto libre se condena a la muerte a miles de mujeres a morir por abortos clandestinos realizados en situaciones insalubres”.

Alejandra Decap , militante de Pan y Rosas

Según cifras de organismos internacionales, el 70% de la población por debajo de la línea de la pobreza a nivel mundial corresponden a mujeres. Una violencia sistemática hacia las mujeres y sostenida estructuralmente por el sistema económico, político y social en el cual vivimos comienza a ser cuestionado.

Voces de un movimiento histórico

Hoy la Universidad de Chile se encuentra prácticamente en su totalidad movilizada. El jueves recién pasado Ennio Vivaldi fue reelecto como Rector del plantel, sin embargo, dentro de sus primeras declaraciones afirmó que no desvincularía al profesor Carmona, ex presidente del Tribunal Constitucional, hoy acusado de acoso sexual y laboral, cuya desvinculación es una de las demandas que levanta la toma de la Facultad de Derecho, lugar detonante de la movilización en la universidad.

Javiera Rivas vocera Toma Bachillerato

En esta universidad, Javiera Rivas cursa su segundo año de Bachillerato. Javiera participa de la selección de Handball y es Secretaria de Comunicaciones de su Centro de Estudiantes. Su madre trabaja en una pastelería y su padre es jardinero. Todos los días recorre en micro desde la población en lo Barnechea donde vive hace años hacia el programa de bachillerato ubicado en el campus Juan Gómez Millas. Javiera cursó sus estudios secundarios en el Liceo Municipal Amanda Labarca.

“En el colegio participaba en las actividades del centro de estudiantes, organizando eventos principalmente, siempre me gustó participar y conocer gente, trabajar en equipo, pero fue en la universidad donde comencé a tomar conciencia política en particular de las desigualdades que vivimos las mujeres en esta sociedad, así como también las injusticias que tenemos que pasar por ser hijas e hijos de trabajadores y no poder tener acceso al derecho a estudiar ya sea por los filtros de la selección o por lo caro que es estudiar en este país”

Javiera comenzó a militar este año en la agrupación estudiantil VENCER, siendo de sus primeras experiencias su participación en solidaridad con la lucha que dieron las trabajadores y trabajadoras del GAM, quienes este verano se movilizaron frente a la negativa de los gerentes de pagar el bono de sala cuna, contemplado en la legislación laboral, lo que implicaba un ataque a las condiciones laborales de las mujeres en el emblemático centro cultural.

“Fue en esa experiencia que vi cómo funcionaba una comisión de mujeres trabajadoras, que se organizaban junto a asambleas de sindicatos donde en conjunto, mujeres y hombres, tomaron conciencia de las problemáticas que viven las trabajadoras a diario en el mundo laboral. De ahí sacaron la fuerza, de manera conjunta, para organizarse y dar la pelea”.

Hoy bachillerato se encuentra en toma triestamental, sostenida por funcionarios, académicos y estudiantes, toma de la cual Javiera es vocera, para exigir poner fin a la violencia machista en las aulas, pero también para exigir la democratización del programa.

"Las autoridades son las responsables del trato denigrante y las condiciones precarias de trabajo de nuestras funcionarias y funcionarios, así como de cientos de problemas que los estudiantes tenemos que afrontar a la hora de estudiar. Son responsables de que no haya respuestas a nuestras demandas y esta movilización plantea un diagnóstico, pero también plantea que sin democratizar nuestras universidades no podremos afrontar la violencia machista”.

"Por eso es que no basta con protocolos en general que traten la violencia de género, estos deben ser independientes de decanos y rectores, donde no sean ellos los que decidan" concluye Javiera.

Joseffe Cáceres, dirigenta ANFUMCE

Joseffe Cáceres estudió “técnico social” en la universidad ARCIS, sin embargo no pudo encontrar trabajo en lo que estudió, siendo madre de un hijo , aceptó el trabajo de auxiliar de aseo en la UMCE (ex Pedagógico) trabajo en el que actualmente se desempeña. Hoy Joseffe es parte de la directiva de la Asociación de Funcionarios de dicha universidad y para la pasada marcha del Día Internacional de la Mujer Trabajadora fue vocera de la Coordinadora 8 de marzo.

“Ser parte de la vocería y de la experiencia de la Coordinadora 8 de marzo, es algo importante, yo soy una mujer que además de trabajar ocupa su tiempo en ser parte de una organización política, Pan y Rosas y hoy juego un rol como dirigente sindical donde trabajo, es una tarea compleja, pero creo sería muy bueno que todas las mujeres tuviésemos esa posibilidad” declara Joseffe.

Nos añade:"Hoy en Chile hay importantes movilizaciones, donde las mujeres hemos sido protagonistas de estas, para poner freno a los abusos, los acosos, los femicidios y cada una de las miserias de las cuales las mujeres en esta sociedad sufrimos día a día. Es un movimiento histórico, pero que nos abre enormes perspectivas políticas y de transformación. Creo es muy importante que en este momento no solo quienes están en las universidades, tomen en sus manos esta lucha, sino también como avanzamos en unidad con las y los trabajadores".

Represión y autoritarismo universitario: La lucha contra la violencia de género en la USACH

Valeria, coordinadora vocalia de generos y sexualidades usach

El pasado 19 de Abril en el contexto de la marcha estudiantil convocada por la CONFECH, las Fuerzas Especiales (FFEE), con autorización del Rector Zolezzi y vulnerando la autonomía universitaria, ingresaron violentamente a los recintos de la ex Universidad Técnica del Estado y arrestaron ilegalmente a 15 dirigentes estudiantiles, entre ellos al presidente de la Federación (FEUSACH). En respuesta, los estudiantes organizaron para el día siguiente una masiva marcha interna que terminó con miles de estudiantes cortando la Alameda a la altura de Estación Central protestando contra la represión desmedida de Carabineros y exigiendo la salida del rector Zolezzi.

“En la Usach hace rato se siente un ambiente de movilización” nos comenta un estudiante de la casa de estudios.

La gestión de Zolezzi, quién busca ser reelegido para un tercer periodo como rector de la Usach ha sido fuertemente cuestionada debido al rol jugado tanto en reprimir las movilizaciones estudiantiles, como también por sostener a profesores acusados de acoso sexual a sus estudiantes por casos que desde el 2016 se vienen denunciando en la Universidad.

Desde la semana pasada se han sucedido una serie de movilizaciones en la Usach, acompañadas de masivas asambleas de mujeres y de la diversidad sexual al igual que asambleas generales de estudiantes, y este jueves se votará el paro general de la casa de estudios.

Valeria es estudiante de historia de la Usach y actualmente es parte de la Vocalía de Género y Sexualidades (VOGESEX). “Esta movilización reconoce a las autoridades como sus enemigos en la medida que son los responsables de mantener una institucionalidad heredada de la dictadura que reproduce la violencia al interior de nuestros espacios”, nos señala.

“Por lo mismo es que este movimiento nacional no pasa por cambiar uno o tal rector, necesitamos que la demanda de educación no sexista, que hace años se viene trabajando en el movimiento estudiantil se convierta en el eje articulador de una educación pública financiada integralmente por el Estado, que permita que esta sea gratuita y de libre acceso, pero que solo podrá conseguirse con nuestra movilización, enfrentando a los empresarios y a este Gobierno que en nada han respondido a nuestras demandas durante años”.

“Hoy las mujeres y la diversidad sexual con paros, tomas y asambleas estamos dando un ejemplo de articulación y organización de las oprimidas para enfrentar esta sociedad que nos violenta y margina. Podemos utilizar esta organización que hemos generado para unir a la juventud, a todas las mujeres que hoy ni siquiera pueden acceder a la universidad, a los trabajadores para lograr las transformaciones estructurales que esta sociedad necesita”.

Para Valeria educación no sexista implica una transformación profunda del sistema educativo. El viernes pasado se realizó otra marcha interna en la USACH que concluyó en un corte en la Alameda, arteria central de Santiago, esta vez poniendo en el centro las demandas feministas y una oposición más clara a Zolezzi. "Esas transformaciones profundas comienzan con que nuestras universidades se democraticen y pasen a organizarse bajo un co-gobierno triestamental, paritario entre los tres estamentos y electo mediante votación universal, para que acabemos con la figura medieval del "rector" y la institucionalidad heredada de la dictadura", afirmó la dirigenta.

Un movimiento nacional

Hace prácticamente un mes las estudiantes de ciencia política de la Universidad Católica de Temuco se manifestaron en su ceremonia de titulación por los casos de abuso que las autoridades venían encubriendo.

Alison Manson , vocera asamblea de mujeres y diversidad sexual UCT

El 19 de abril a raíz de la movilización convocada por el CONFECH los estudiantes comenzaron a movilizarse. Alison Manson, estudiante de Trabajo Social de la Universidad Católica de Temuco (UCT), militante de Pan y Rosas y vocera de la asamblea triestamental de mujeres y diversidad sexual, sostiene que la movilización exige un protocolo donde funcionarios académicos tengan incidencia y que los casos sean tomados por una comisión triestamental independiente de las autoridades, las que nada han hecho por afrontar la violencia machista, por el contrario han obstaculizado todos los procesos “a raíz de eso se generó el movimiento no más acoso en la UCT que ha tomado todas estas demandas y que ha colocado la necesidad de democratizar la universidad”.

En la UCT se ha desarrollado marchas de más de 3mil estudiantes, paros en casi todas las carreras, asambleas y movilizaciones y que hasta ahora no ha habido respuestas de las autoridades quienes han buscado silenciar la situación.

“No solo nos atañe a los estudiantes la violencia machista, sino también a las trabajadoras y funcionarias de la universidad, por eso la unidad es uno de los objetivos de este movimiento” remata Alison.

En el norte, en la Universidad de Antofagasta esta semana comenzaran las asambleas de mujeres para discutir las demandas que ha venido instalando el movimiento.

Karla Peralta, dirigenta VENCER Antofagasta

Karla Peralta , dirigente de VENCER y estudiante de medicina de la Universidad de Antofagasta, nos cuenta que actualmente los estudiantes están cuestionado las maniobras de la federación y estudiantes por reducir el rango de alcance de un protocolo ganado en las movilizaciones pasadas, quitándole el carácter triestamental y resolutivo.

“El pasado 11 la Coordinadora 8 de marzo convocó a una importante movilización bajo la consigna Ni una menos por violencia machista basta de acoso y abuso" Cientos de estudiantes y trabajadores salieron a las calles en unidad para pelear y conquistar nuestras demandas".

"En la medida que este movimiento de mujeres permita organizar a las y los trabajadores, al conjunto de las mujeres, la diversidad sexual y los estudiantes y enfrentemos a quienes sostienen la violencia política, económica y social hacia las mujeres y el conjunto de los explotados y oprimidos, tendremos reales chances de ganar esta batalla”.

Un movimiento que ya despunta como histórico, y que sigue avanzando a nivel nacional, cuestionando la estructura patriarcal y antidemocrática sobre la cual se sostiene la educación de mercado, la cual plantea la necesidad de avanzar por conquistar, en la máxima unidad de estudiantes, mujeres y trabajadores, la educación no sexista, como bandera de lucha del movimiento estudiantil, actuando como una herramienta para cuestionar y organizarse por acabar con este sistema capitalista y patriarcal como responsable de una larga cadena de violencias hacia las mujeres y los sectores oprimidos de la sociedad.






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