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CRISIS ECONÓMICA Y SOCIAL

La vida de los ricos en la Venezuela en crisis

Mientras las clases altas llevan la buena vida, el pueblo trabajador sufre la crisis económica, recayendo sobre sus hombros una agobiante situación que se hace cada vez más difícil sobrellevar.

Milton D'León

Caracas @MiltonDLeon

Viernes 8 de julio de 2016 | 22:12

Por su parte vemos cómo los partidos de la oposición derechista, que representan a los sectores más pudientes y empresariales, hace demagogia sobre esta situación para buscar pescar en río revuelto.

Pero, cuando decimos que son los trabajadores y sectores populares que vienen soportando la crisis no es una frase hecha, los sectores de las clases altas llevan una vida de lo más tranquila en sus lujos y comodidades de siempre. Esto no es un secreto para nadie, pero presenciar tanta desigualdad de clase, y justamente de sectores que hablan que aquí lo que hace falta es un gobierno que aplique un neoliberalismo y grandes libertades capitalistas sin ningún tipo de restricciones, es el de los mayores descaros.

Pero justamente para un gobierno como el de Maduro que hace alarde en llamarse de obrerista y hasta de “socialista”, el cinismo ya no tiene nombre, cuando se ve que la desigualdad social cada vez es mayor, y continúa administrando un Estado que al fin de cuentas, continúa cumpliendo su papel, aún en las crisis: que se mantenga la vida tranquila de un grupo de parásitos que vive del trabajo ajeno, de la explotación capitalista, vive de la especulación y de los negocios más espúreos que es lo mismo que decir a costa de los sectores más bajos socialmente.

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No hace poco tiempo se hizo muy sonado el caso, de un empresario paseándose por los supermercados de la clase alta en Caracas, para constatar “aquí no hace falta nada”. Se trata de Agustín Otxotorena, que comenzó a publicar una serie de fotografías de los supermercados y tiendas de alimentos de los sectores de clase media alta de la capital del país. Se trataba de un empresario vasco, donde él mismo constaba que mientras en el país "hay mucha gente pasándolo mal y a la cual no le llega el dinero para vivir", hay "una clase alta que viva con estándares de vida superiores a los
europeos”.

"Si tienes dinero hay Whisky 18 años, Exquisito Ron Venezolano, Champagne Francés, Vodka ruso o sueco, bombones belgas, carnes sabrosas, langosta, ropa de marca, restaurantes exclusivos, discotecas espectaculares, playas con yates, clubes de golf, de Hípica, de Tenis, de fútbol y todo un país dentro de otro país donde no hay pobres, las mujeres y los niños son rubios, van a colegios exclusivos, universidades exclusivas, y se divierten en la Isla Tortuga o el Archipiélago de Los Roques, donde los únicos negros o pobres son los camareros, el servicio o los de seguridad", explica en una de las galerías de fotos colgadas en la web.

Los sectores mediáticos del chavismo buscaron aprovecharse de lo que describía este empresario sobre la vida de las clases altas. Una jugada que tiene doble cara para no decir doble rasero. Por un lado, es que el chavismo en el país donde los ricos viven con los placeres de siempre, tiene al frente un gobierno chavista, y por tanto, quién si no el chavismo es el responsable de que esta situación exista. Pero por el otro, es que hay sectores de la alta burocracia estatal del propio chavismo, para no solo hablar de los sectores burgueses ligados a los mismos, que viven en una situación donde tampoco les hace falta nada.

Veamos cómo se cae la cara del propio chavismo. El empresario vasco explicaba que: “Mientras el precio del petróleo aguantó, el gobierno venezolano trajo y trajo comida y de todo, y dio dólares a los importadores que básicamente estafaban al gobierno poniendo sobreprecios en dólares y de mil formas y maneras, corrompiendo a los funcionarios…”. Es decir, a confesión de partes, el propio empresario está sosteniendo cómo el chavismo alimentó a todo un sector empresarial, beneficiándolo a como pudo, y que acumuló cuentas en dólares en el exterior a más no poder. Sectores empresariales entre quienes hay también empresarios del alto chavismo, y una alta burocracia corrupta que se benefició de la situación.

Ya hemos escrito en un reciente artículo que solo entre 2003 y 2013 los depósitos de dólares de venezolanos en el exterior crecieron 340%, aumentando de 49 mil millones a casi 167 mil millones. Según Maduro –citado por el ex ministro Navarro en su reciente comparecencia ante la Asamblea Nacional– son 300 mil millones de dólares en total los que venezolanos tienen fuera del país.

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Hace un par de días, la BBC también lanzó un reportaje, titulado “La otra cara de la crisis: así la vive la clase alta en Venezuela”, para decir lo que ya se sabe, pero se oculta. Expone en una extensa crónica relatos de empresarios o sectores de la clase alta del país: “Decidido a seguir disfrutando, este empresario –de quién no da el nombre- todavía frecuenta sus restaurantes preferidos y esta noche va a unos de los lugares más exclusivos del país: el Lagunita Country Club, un sitio donde la membresía puede alcanzar los US$100.000”.

Y “hasta hace no mucho ganaba hasta US$30.000 al mes” sostiene este empresario que ahora se “queja” que por la crisis gana menos, pero “mantiene su estilo de vida gracias a otros negocios en el exterior”. Entre sus “quejas” también está el “hecho” en que “otros tienen jets para viajes al exterior y avionetas para festejar un cumpleaños por el día en el archipiélago de Los Roques”, el mismo archipiélago de alto caché del que nos hablaba el empresario vasco.

Se describe en el reportaje, lo que cualquiera puede constatar si tiene la oportunidad de tener un automóvil pues los autobuses no circulan por estas zonas, sobre “Una Venezuela donde los restaurantes de moda se siguen llenando, donde en las tiendas con productos importados hay cola para pagar. Donde una mujer compra un martes al mediodía unos lujosos aretes Swarovski en un centro comercial. Una Venezuela donde los cumpleaños se siguen festejando con whisky 18 años, donde a una quinceañera le traen a los músicos J Balvin y Farruko para su fiesta y donde una señora celebra con amigas con un concierto privado de Luis Miguel”.

Se trata de la vida de las clases altas, de los capitalistas, de los grandes empresarios que vieron crecer sus ganancias durante toda la época del boom petrolero que aún siendo opositores al chavismo no dejaron de beneficiarse, altos gerentes de compañías, de los políticos de los partidos de la derecha, y hasta de los llamados "boliburgueses" que se hicieron o prosperaron aún más en su relación directas con el chavismo.

Es la clase económicamente dominante en el país, la que existe en toda sociedad divida en clases, ricos y pobres, asalariados y explotadores, burgueses y trabajadores, además de los vividores de siempre, en fin de la Venezuela históricamente capitalista. Los que siempre tuvieron un alto nivel de vida en un país petrolero. "Desde los 80 nadie ahorra en bolívares, Venezuela ha estado sobrevaluada, ganábamos dólares a borbotones y ahora tienes ahorros relevantes en divisas, mucho más que cualquier otra clase media-alta de América Latina", explica Luis Vicente León, economista y director de la encuestadora Datanálisis. Digamos de paso que fue a esta burguesía que Chávez siempre quiso convencerla de que se hiciera “productiva” y “nacionalista”

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Aunque el reportaje de la BBC apunta hacia otro objetivo, y no precisamente a la denuncia de las grandes desigualdades sociales y de clase reinante, las del capitalismo, sino a cómo también estos empresarios a hora empiezan a ver cómo “viven los pobres”, para resaltar el "No entendíamos el sufrimiento de los pobres" según una señora burguesa caraqueña. Que ahora con la inseguridad y los problemas hospitalarios “tenemos los mismos problemas” para concluir que “ahí las distinciones de clase se difuminan un poco”. Cinismo tampoco le falta al reportero del gran medio europeo, al final él mismo, capaz comiendo de las sobras de su gran patrón mediático, mal no la debe pasar.

Mientras los de arriba llevan esta vida, los de abajo sufren lo peor de la crisis, pues el pueblo trabajador y amplios sectores populares se encuentran en medio de los peores padecimientos económicos y grandes penurias. Una situación realmente angustiante donde las condiciones de vida se deterioran día a día, tras casi tres años de una profunda crisis que se arrastra y se profundiza. Las colas para conseguir un producto aumentan y se generalizan cada vez más, y un producto, si es que se consigue, sale tres o cuatro veces mañana.

Por su parte, el salario con una vorágine inflacionaria galopante, que los más optimistas calculan para este año de un 720%, está cada vez más por el piso reduciéndose al mínimo su poder de compra. El pueblo trabajador también sufre el detrimento de las condiciones de trabajo, la precarización campante, los despidos que comienzan a dejar a miles de familias trabajadoras en la calle, el desempleo (que el gobierno cubre con unos ficticios “índices de desocupación”), la juventud sin futuro, etc. La situación es insoportable.

En esta situación es necesario confluir en una gran alianza obrera y popular capaz de poner en jaque a los responsables de esta situación exasperante, parándole la mano a los ajustes que Gobierno y empresarios descargan sobre el pueblo y los planes que prepara la oposición de la derecha de la MUD. Esta es la única salida progresiva a los padecimientos que sufre el pueblo.

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