Mundo Obrero Chile

CUARENTENA

Medidas a la talla de los empresarios ¡Basta de jugar con nuestras vidas!

Desde este martes en la noche, Quilicura se suma a la larga lista de comunas que son parte de la cuarentena obligatoria. Pero, ojo, hay una trampa: la medida no contempla al área industrial, donde se mantienen abiertas las fábricas de áreas no esenciales con un total de 25.000 trabajadores. Al cierre de esta edición, ya hay 25.972 contagiados por COVID-19 en Chile, cifras que echan por los suelos el discurso triunfalista de Piñera. La cuarentena pro empresarial del gobierno, muestra con total descaro que juegan con nuestras vidas ¡Hay que enfrentarlos!

Beatriz Bravo

Militante del Partido de Trabajadores Revolucionarios

Sábado 9 de mayo | 09:31

En Quilicura se han reportado 546 casos positivos. El gobierno decidió que la cuarentena fuera parcial y que el límite de ésta es la zona industrial, es decir, que mientras el “área domiciliaria” entra en cuarentena, las empresas mantienen su funcionamiento tal cual, lo que se suma a que toda el área industrial de Pudahuel se mantiene también activa.

Bastó una semana para que el discurso del gobierno pasara de la “vuelta a la normalidad” a “la batalla por Santiago”. Y es que el aumento de casos, principalmente en sectores periféricos de composición obrera y popular, es la consecuencia de una estrategia sanitaria basada en mantener la producción funcionando, literalmente a toda costa. La demanda de cuarentena se ha hecho sentir en amplios sectores de la población, pues ante la negativa de testeos masivos, muchos ven en ésta una opción para no exponerse al virus, pero esta medida, lejos de defender a los sectores obreros y populares, la han decretado para proteger a los ricos de siempre.

En distintas fábricas ya comienzan a haber positivos, en todas las empresas se corren los rumores de cuántos casos confirmados hay, pues las gerencias, al igual que el gobierno, nos oculta esta información, y no es de esperar menos, la producción no se ha interrumpido en ningún momento y quieren que así se mantenga.

Preparados con salvoconductos, hacen amenazas de despidos y descuentos salariales para presionar a que sigamos yendo a la pega y que mantengamos la cabeza gacha, quieren que nos peguemos con una piedra en el pecho y les agradezcamos tener trabajo. ¡Cuándo son ellos los que, como Starbucks, se amparan en leyes malditas como la "protección del empleo" y dejan a trabajadoras embarazadas en la calle mientras premian a los gerentes con bonos de $200.000!

El mismo día que se decretó el toque de queda, en las fábricas se negociaron, con la venia de dirigentes sindicales, turnos de noche de hasta 11 horas para que las máquinas anduvieran sin parar. Son estos dirigentes sindicales quienes se han dedicado a estar codo a codo con los jefes como si fuéramos “una gran familia”.

Un descaro empresarial

Son casi 3 kilómetros los que separan a quienes no pueden salir de sus casas, custodiados por milicos y pacos, de los 25.000 trabajadores que llegan en buses de acercamiento o micros a llenar las fábricas de lunes a lunes, en turnos de mañana, tarde y noche. Además, en la TV nos dicen que las multas por incumplir la cuarentena pueden llegar hasta 2.5 millones según el código sanitario, responsabilizando individualmente a las personas de un eventual contagio, pero a todos quienes dieron positivo y cumplen 14 días de "distanciamiento social" le entregan un "carné" de recuperado sin test de por medio ni chequeo médico que verifique que realmente haya recuperación. ¡Exigimos test masivos ya! Es insólito que mientras cada vez hay más informes que sustentan que hasta el 75% de contagiados es asintomático, se nieguen a realizarlos a toda la población. Otro ejemplo más de cómo juegan con nuestras vidas.

En los matinales de TV cuidan la identidad de los cuicos y zorrones que “no respetan la cuarentena”, mientras que a los sectores populares nos ponen cámaras hasta dentro de las casas, alimentando el racismo en programas sensacionalistas, y nos hacen escuchar como lloran “los pobres empresarios” porque sus acciones, que acumulan años de ganancias en millones de dólares, bajan. La realidad es que en comunas como la nuestra, hay 11.000 viviendas que no superan los 45 metros cuadrados, con arriendos que en su mayoría están muy por encima del sueldo base. El hacinamiento, es la realidad de la cuarentena que vivimos, una que, a diferencia de las comunas cuicas donde viven los empresarios, es sin privilegios.

Por su parte, las empresas ligadas a la minería se declaran como esenciales, pero ¿esenciales para quién? ¡Si están muy lejos de producir artefactos que sirvan para enfrentar la pandemia y la crisis!. Es un descaro en toda la norma pues debe cesar la producción de todo lugar no esencial, resguardando el pago del sueldo íntegro de cada trabajador para que no sean nuestras familias las que corran con la crisis.

Por otro lado, las industrias esenciales hoy producen en función de salvaguardar stocks y con sobreexplotación. Sólo en un mundo donde un puñado de millonarios decide, hay trabajadores que quedan en la calle mientras otros son sobreexplotados con extensas jornadas laborales o empujados la informalidad. ¡Necesitamos la reconversión de la industria ya! El desarrollo de la pandemia ha demostrado que los mismos trabajadores, podemos dar una salida a la crisis que no esté al servicio de la minoría, sino que anteponga los intereses de las grandes mayorías. Es por esto que mientras sean los millonarios quienes decidan qué se produce y qué no, siempre lo harán pensando en sus ganancias. El control de los trabajadores sobre la producción, puede permitir que la industria se reoriente para resolver la crisis sanitaria que hoy nos golpea en condiciones de vida y de trabajo, partiendo por producir respiradores mecánicos, camas UCI y el equipamiento médico necesario; priorizar la construcción de hospitales que podrían costearse con impuestos a las grandes fortunas, como la de Luksic, quien amasa más de 15.500 millones de dólares con empresas como la CCU, que casualmente tiene una planta ubicada en el cordón industrial de nuestra comuna. Con un impuesto del 20% a las 10 familias más ricas del país, se podrían construir hasta 40 hospitales

Los empresarios tienen todas las de ganar. Empresas como Ripley, que a nivel internacional (Ripley CORP) tuvo utilidades de 68.850 millones de dólares al mes de Septiembre del año pasado, se adscribieron a la ley de “desprotección del empleo”, afectando a 3.170 trabajadores. Y los despidos a nivel nacional, sólo al mes de marzo, ya llegaban a los 300.000 ¡Exigimos la prohibición de despidos y rebajas salariales!

Muchos hemos sido parte de la revuelta, porque el Chile empresarial sólo nos ofrece miserias. Si el 18 de Octubre nos abrió los ojos, el COVID-19 nos despertó la conciencia. Sabemos que muchos nos llenamos día a día de rabia e incertidumbre, que queremos pelear, pero nuestros dirigentes son una piedra de tope porque trabajan junto a las gerencias y jefaturas, impartiendo el temor para contenernos. Tenemos enormes desafíos como trabajadores y uno de ellos es recuperar nuestros sindicatos para que sean herramientas de lucha y no garantes de privilegios para burócratas que se "apernan" en ellos para ganar plata a costa nuestra y no trabajar. Es por esto, que te invitamos a organizarte junto a nosotros ¡Para que la crisis, la paguen los capitalistas y no los trabajadores!






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