SUPLEMENTO

Mujeres revolucionarias, vidas que inspiran nuestra lucha

Clara Mallo

Mujeres revolucionarias, vidas que inspiran nuestra lucha

Clara Mallo

“Cuidado con las mujeres cuando se sienten asqueadas de todo lo que las rodea y se sublevan contra el viejo mundo. Ese día nacerá el nuevo mundo”. Las palabras son de Louise Michel, poeta y luchadora en las barricadas de la Comuna de París. Así comienza el libro que recupera la vida de doce mujeres revolucionarias y rebeldes.

Vidas que inspiran

Flora Tristán, Louise Michel, Eleanor Marx, Clara Zetkin, Rosa Luxemburgo, Aleksandra Kollontai, Sylvia Pankhurst, Juana Rouco Buela, Mika Echebéhère, Domitila Barrios de Chungara, Azucena Villaflor y Angela Davis. Ellas son las mujeres de armas tomar que ocupan las páginas de esta nueva publicación, todas acompañadas por vibrantes ilustraciones a cargo de doce ilustradoras. Imágenes que transmiten la intensidad de cada una de las protagonistas. Una cuidada edición a cargo de Lengua de Trapo y Contexto (CTXT), con autoría de Josefina L. Martínez.

Mujeres combativas que transformaron su rabia en fuerza, organización y lucha. Mujeres que fueron parte de enormes movimientos sociales y que estuvieron a la cabeza de las mejores experiencias de pelea de las explotadas y oprimidas por su emancipación. Insumisas que dedicaron su tiempo, sus sueños y su vida a luchar por un sistema social radicalmente diferente. Mujeres que enfrentaron a patronos y burgueses, a Estados represores, a la Iglesia, al imperialismo y sus ejércitos.

Mujeres que vieron en sus condiciones sociales de opresión y explotación no una debilidad sino la posibilidad de convertirse en agentes de transformación. Un mensaje que las mujeres de hoy tomamos como propio.

Los derechos conquistados hoy por el movimiento de mujeres no se entienden sin la pelea de aquellas que nos antecedieron: Louise Michel, que combatió contra la miseria del pueblo en las barricadas parisinas; Eleanor Marx, que asumió la tarea de mostrar al mundo el gran legado teórico de Karl Marx y organizar a las trabajadoras; o Aleksandra Kollontai que fue partícipe de una revolución que consiguió derechos históricos para las mujeres. Su legado hoy está más vivo que nunca, para ser retomado por millones en las calles, en los centros de trabajo y en los hogares. Son historias necesarias, historias que nos inspiran.

Revolucionarias aporta también su granito de arena, en medio del resurgir de un enorme movimiento de mujeres mediante movilizaciones, huelgas y acciones solidarias a nivel internacional. Para encontrar ese hilo histórico que persiste entre aquellas rebeldes y millones de mujeres que hoy luchan por defender los derechos conquistados y por los que aún están por conseguir.

Rescatar la experiencia de aquellas que como Domitilda Barrios de Chungara se organizaba con las mujeres mineras cuando el ejército boliviano reprimía a los trabajadores; la de Azucena Villaflor enfrentando a la Iglesia y a la dictadura Argentina; la de Sylvia Pankhurst cuando se instaló junto a otras sufragistas socialistas en el barrio East End de Londres para organizar a las obreras, o la experiencia de Rosa Luxemburg quién luchó por las ideas socialistas y revolucionarias frente a las tendencias reformistas en la socialdemocracia. La vida de estas mujeres no son vidas frecuentes. Son vidas que inspiran, historias que atrapan.

Historias que atrapan

En las barricadas de la Comuna de París, en las manifestaciones masivas por el derecho al voto y las huelgas para imponer las 8 horas, en la Revolución Alemana, en la Revolución rusa, en la Guerra Civil española, luchando contra dictaduras... en todos esos escenarios es posible encontrar a las protagonistas de Revolucionarias. Un cóctel de acontecimientos históricos que, sumado a las biografías personales, las ideas y las pasiones de estas mujeres da como resultado una serie de historias fantásticas. Pero nada es ficción, todo fue real. Son heroínas de carne y hueso que no solo desafiaron el orden establecido, sino que en ese camino también revolucionaron sus vidas.

Impresionante conocer la vida de aquellas que como Kollontai o Rouco Buela cuestionaron la asfixiante moral burguesa en lo que se refiere al amor y las relaciones humanas con propuestas avanzadas y tremendamente disruptivas. Kollontai, que a pesar de haberse casado libremente por amor y haber encontrado la máxima felicidad familiar, relató como “La vida feliz de una ama de casa y esposa se convirtió para mí en una jaula”. Es por ello que decidió dejar su vida familiar para formarse en el marxismo y dedicarse a la organización de las trabajadoras en el socialismo. En esa batalla fue quizá la marxista que mayor atención prestó a la crisis sexual que vivía la sociedad bajo el capitalismo. Así desarrolló la idea de que la lucha por la emancipación de las mujeres necesitaba imponer la socialización de las tareas domésticas, pero además requería avanzar hacia la trasformación psicológica de la humanidad para conquistar un nuevo tipo de relaciones sexuales y nuevas formas de amor.

También nos emocionamos al penetrar en la vida de Eleanor Marx, imaginándonos a esa niña jugando alrededor de Marx mientras este escribía El capital o descubriendo cómo afrontó después de la muerte de su padre la enorme tarea de clasificar y publicar sus escritos. Poco se conoce del papel que tuvo junto a Engels en la ordenación de los apuntes de Marx sobre los tipos de familia en las distintas formaciones socioeconómicas que dieron como resultado El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, una obra fundamental del marxismo. Eleanor Marx dedicó sus esfuerzos a la organización política de la clase obrera participando activamente en la Asociación Internacional de los Trabajadores y en la Segunda Internacional, y retomó el legado de pioneras como Flora Tristan para señalar que la lucha por la emancipación de la clase obrera era inseparable de la pelea por la emancipación de las mujeres. Como Tristan, Marx hace una crítica aguda al matrimonio como institución patriarcal. Para ella, el matrimonio solo llevaba a la infelicidad de las personas y a la esclavitud de la mujer. En el final trágico de su vida se muestra que al mismo tiempo que tomaba estas enormes tareas, peleaba contra la opresión en su esfera privada.

Mucha pasión encontramos en la vida de Rosa Luxemburg, y también en la de su amiga Clara Zetkin quien, exiliada, sola y con dos hijos, asumió la tarea de organizar a las mujeres trabajadoras en una Europa desgarrada por la guerra. Zetkin fue la más destacada organizadora de las mujeres socialistas y fue quién propuso en 1910 que existiera un “día internacional de la mujer” que terminará definiéndose en el 8 de marzo.

También está entre ellas la rebelde Angela Davis, que plantó cara en la clandestinidad a un sistema que la perseguía por ser mujer luchadora, negra y marxista durante los años 70 del siglo XX, un icono de la lucha feminista, antirracista y antiimperialista. También Domitila Barrios de Chungara quien encarnaba las condiciones de vida de las mujeres en las comunidades mineras de Bolivia enfrentó al imperialismo norteamericano y peleó contra aquellas tendencias feministas que englobadas en la idea del feminismo liberal de Betty Friedan trataban de separar la opresión de las mujeres de las condiciones y relaciones sociales.

Revolucionarias nos contagia toda la fuerza de estas mujeres y nos propone tomar el testigo de su legado para hacerlo nuestro. Una invitación para pasar de la lectura a la acción.

Imagen de las tres portadas del libro. Puedes conseguirlo en la librería online de Izquierdad Diario o en todas las librerías del Estado.

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Clara Mallo

Madrid | @ClaraMallo
Nació en Zaragoza en 1989. Historiadora del Arte y Máster en Cultura Contemporánea: Literatura, Instituciones Artísticas y Comunicación Cultural por la Universidad Complutense de Madrid. Escribe sobre cultura y sociedad en Izquierda Diario.
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