HUELGA GENERAL

"Nos decían cállate tú no tienes derecho de opinar, hoy muchos de nosotros podemos alzar la voz"

En medio del estallido social salieron a las calles diferentes sectores a movilizarse, entre ellos destaca la denuncia de un joven del Sename, desnudando un sistema podrido de precariedad y opresión, resaltando la necesidad de luchar.

Domingo 24 de noviembre de 2019 | 08:29

La juventud ha mostrado su gran fuerza en las calles, la rabia y el odio de años de precarización y miseria hacía miles de jóvenes, se expresan en cada enfrentamiento, en cada barricada y corte de calle.

Cientos de jóvenes que son parte de la avanzada, de la denominada y aplaudida primera línea, son parte de esa juventud sin futuro, y que hoy está dispuesta a conquistarlo. Parte de esa juventud, son las y los jóvenes del Sename, de los cuales Piñera se burlaba el año 2017 en Radio Oasis, refiriendo “nos están tratando como el Sename”, ante un modesto desayuno hecho por la radio, esa institución que hasta ahora carga con más de 1.300 niños muertos producto de las políticas de los diversos Gobiernos desde la ex Concertación, la Nueva Mayoría y la propia derecha.

Así lo refleja el relato de un joven luchador que denuncia: “teníamos que salir a pedir comida a las calles, a los supermercados, no nos vengan a mentir, no nos vengan a engañar, muchos niños fueron violados y torturados, si uno se sacaba un rojo le quitaban la comida de todo el día, también tenían que limpiar sin implementos, sin zapatos y desnudos, por lo cual se terminaban enfermando y no le prestaban ayuda”, denunciando que en el Sename se tortura, viola y mata, donde muchos jóvenes terminaron suicidándose o en la cárcel “porque nunca nos dieron una verdadera oportunidad de ser mejores personas, nunca nos dijeron tú eres tal o tú eres tal, siempre nos apuntaron con el dedo, eso sucede en el Sename hasta el día de hoy”, señalando como responsables a los directivos, a la administración de los internados Fundación mi casa, Hogar niño y patria, Hogar Luterano, Ciudad del niño, “a nosotros nos pegaban la patada y nos decían cállate tú no tienes derecho de opinar, hoy muchos de nosotros podemos alzar la voz y muchos de nosotros quizás estamos tirando piedras, porque el Estado nos cerró la puerta en la cara, el Estado nos negó la oportunidad de estudiar en la Universidad y en un Instituto”, refirió Javier Morales Huenulaf.

Esta es la realidad de los jóvenes luchadores, que a 36 días desde que se desató la rebelión chilena han resistido en las calles, mientras la respuesta del Gobierno sigue expresando el desprecio que la derecha y los grandes empresarios tiene contra la juventud, el pueblo trabajador y pobre, ahora ya no sólo a través de políticas que empujan a estos sectores a la miseria, sino a través de una represión brutal que tiene a Piñera como el principal responsable de la violación sistemática a los DDHH en el país, donde mientras habla y firma acuerdos de “paz”, sigue gaseando, golpeando, torturando y matando a esa juventud que no tiene miedo y que encendió la chispa de las históricas jornadas de movilización que abrieron la grieta más profunda de cuestionamiento masivo al régimen heredado de la dictadura pinochetista.

Para enfrentar la represión y conquistar nuestro futuro ¡Vamos por la huelga general y el paro productivo indefinido!

Frente a todo lo anterior, se hace más que necesario poner en movimiento la fuerza de las y los trabajadores de los sectores estratégicos de la producción, esa fuerza que se encuentra en los centros neurálgicos del capitalismo chileno y que generan las grandes riquezas, es imprescindible que entren de lleno los mineros, desde las y los trabajadores de planta hasta los subcontratados, los trabajadores del transporte y de toda la industria, uniéndose a los portuarios que paralizarán la mayoría de los puertos del país para la huelga de la próxima semana, para que junto a toda esa juventud combativa logremos derrotar a Piñera y su represión.






Temas relacionados

#FueraPiñera   /   #RenunciaPiñera   /   Sename

Comentarios

DEJAR COMENTARIO