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[OPINIÓN] La impotencia de la ley del hielo y por qué si se debe enfrentar a Kast

Con el auge de gobiernos derechistas se dio inicio a un nuevo ciclo político en LatinoAmérica. Tras la crisis de los denominados gobiernos “progresistas” y la caída de grandes referentes como Lula y Bachelet con golpes de Estados o castigados en el plano electoral, el tablero político presentó una remodelación no menor.

Adolfo Castro

Director Colegio de Periodistas Antofagasta

Domingo 20 de enero

“El fascismo no es solo un sistema de represión, violencia y terror policíaco. El fascismo es un sistema particular de Estado basado en la extirpación de todos los elementos de la democracia proletaria en la sociedad burguesa. La tarea del fascismo no es solo destruir a la vanguardia comunista, sino también mantener a toda la clase en una situación de atomización forzada”
León Trotsky.

Con el auge de gobierno derechistas se dio inicio a un nuevo ciclo político en LatinoAmérica. Tras la crisis de los denominados gobiernos “progresistas” y la caída de grandes referentes como Lula y Bachelet con golpes de Estados o castigados en el plano electoral, el tablero político presentó una remodelación no menor.

Lo cierto es que el escenario presentó tendencias a la polarización, con aparición de nuevos conglomerados, partidos y organizaciones. El espacio que dejó el Partido Comunista con la entrada a la hoy mal llamada “Fuerza de la Mayoría”, entre otros factores, tales como el la implementación del sistema D’hont, y el peso que tuvo la calle en política, otorgó el momentum para que el Frente Amplio ocupe un lugar en la política nacional.

Así mismo partidos y colectividades menores pudieron entrar incipientemente en escena, tanto por derecha como por izquierda.

Por derecha, el Movimiento Social Patriota o mejor conocido como MSP, sin mencionar su intención ultraderechista, recubren su política anti inmigrante, anti minoría con la utilización del sentido común para elaborar un discurso “desafiante al poder” pero traducido concretamente en elevar el odio xenófobo, misógino y homofóbico.

Por izquierda, organizaciones ligadas al mundo obrero y colectividades populares, con avances y contradicciones, son una respuesta independiente al FA y el PC.

Piñera, con un gobierno débil e importantes conflictos, no puede tomar la iniciativa de manera íntegra. Por otra parte, José Antonio Kast ha estado recabando una fuerza “virtual”.

Particularmente éste último, ha tenido un avance sustancial. Con una postura “outsider” y confrontacional, Kast se ha convertido en un personaje complejo tanto para la izquierda como inclusive el gobierno piñerista.

Pero la intención de esta columna no es entrar en esos detalles, sino más bien poner en relieve un debate abierto frente a este auge derechista.

Envalentonado por el fenómeno Bolsonaro, Kast no ha escatimado en aparecer en escena a pesar de los diversos conflictos a los que se ha visto enfrentado. Desde provocaciones a golpizas. Finalmente pareciera que se rige por el principio de “no hay mala publicidad”.

Hace poco la prensa lo presentó como uno de los principales candidatos – sino el primero- para La Moneda, secundada por la ex candidata Beatríz Sánchez, dando cuenta de la polarización.

A primera lectura suena preocupante, y ha llevado a distintos sectores -incluido el gobierno – a generar un tipo de “ley del hielo” con el fin de evitar darle una tribuna que día a día y debido a la mismísima debilidad del gobierno y la crisis que arrastra el proyecto “progresista” burgués (empresarial) se eleva tal cual levadura.

Distintos artículos han aparecido tratando de explicar como es que con una “ley del hielo” se podría socavar el fenómeno. Más no han podido: como un maestro se mueve en redes sociales, siendo Twitter su principal herramienta, generando polémicas sin perder espacio en los medios de comunicación.

En esto incurren en el error: a Kast no se le detendrá con una simple e impotente ley del hielo.

[...] "Digámoslo juntos: esta es la última vez que nombraré a José Antonio Kast, porque poniendo en marcha una efectiva ley del hielo, le estaremos asestando el mejor golpe político a quien, astutamente, ante nuestra ingenuidad y torpeza, se ha valido de nuestras propias reacciones -odiosas, dolidas e indignadas ante su afán de figurar en la prensa- para hacerse conocido y, sin ninguna obra contundente, sin oferta programática sólida, sin discurso político de estadista, de revolucionario, de lo que sea que sea sobresaliente, posicionarse como un candidato presidencial que no ha hecho otra cosa que usarnos, jugar con nuestros likes, compartidos y peleas colegiales en comentarios de Facebook, para adquirir fama y mostrarse como la novedad diferente. Pero llegó la hora de decir basta. No lo vamos a hacer más." [...]

Así comienza el artículo redactado por Richard Sandoval, militante del PC y director del medio“Noesnalaferia”, y es que buscar anular a un tipo que precisamente se aprovecha del logaritmo y el sentido común de millones de personas que sobrepasadas por los casos de corrupción y los altos costos de la vida no se puede eliminar simplemente con una “ley del hielo”, es como querer también pretender apagar las aspiraciones de miles apagando simplemente nuestros computadores.

Al contrario, a Kast se de le debe enfrentar, tal como lo vienen haciendo miles de brasileños en las calles contra Bolsonaro, quien es el fiel patrón y reflejo que seguirá Kast ante el camino allanado por esta “Ley del Hielo”.

Desde el gobierno al FA, definieron esta ley del hielo como “estrategia” comunicacional plausible y, ¿en que se diferencian?, difícil comprenderlo.

Lo cierto es que como estrategia es impotente. Ya que no es solo Kast, es Acción Republicana, otros grupos afines e inclusive diputados del corte del UDI Urrutia y la RN Camila Flores, es decir, en un eventual giro a derecha de este sector la ultraderecha ya contaría con diputados al interior del parlamento.

Por ejemplo se pueden encontrar grupos como “Acción Identitaria”, de corte Nacional Socialista, quienes se hacen presentes principalmente en redes sociales mediante el uso de afiches e intervenciones callejeras y aun así podemos hallar elementos más efectistas como “Capitalismo Revolucionario”, youtuber de ultraderecha quien estampa poleras haciendo apología de los “tours” que entregaba Pinochet al momento de lanzar cuerpos de presos políticos desde los helicópteros Puma.

De esto, hipócritamente nadie condenó el hecho.

Particularmente esta polera dejó una marca. Jose Antonio Kast, principal lider del movimiento Acción Republicana aparece en una foto junto a este youtuber. Y es que no es menor dejarle el camino abierto a un tipo como Kast.

[…] La estrategia política de Kast es ser un florerito de mesa, es ser permanente show, es dar y recibir. Es mirar las noticias de la mañana y elegir: esta será la polémica del día en que nos meteremos. Lo que viene es hacer arder en ira a los adversarios, lograr estar en las portadas de todos los portales digitales, y conseguir que en la noche su nombre esté como tendencia en Twitter, y como meme a favor o en contra liderando las novedades de Instagram. Es lo que hizo Bolsonaro, es lo que hizo Trump: decir barbaridades –como llegar a decir que la próxima interpelación a un ministro la hará en alemán, para burlarse de la diputada socialista Nuyado-, hacer pelear a perros con gatos y ser invitado a un programa de televisión en horario prime para decir que en realidad no ha insultado a nadie, que en realidad lo que hace es exigir respeto para todos. Y la ganada es completa: refuerza el apoyo de quienes ya manifiestan una tendencia al rechazo del movimiento mapuche, entra como virus en las conciencias de los descreídos que buscan el desarrollo de una opinión, y potencia la animadversión de sus rivales políticos que siguen hablando de él, aumentando su conocimiento público por defecto” […]


Este párrafo tiene mitad de realidad, mitad de falacia argumentativa. Solo no es un florerito, también es un organizador político, quien realiza actividades y giras reclutando a militancia quien defienda sus principios y que ha tenido un éxito relativo más allá de las redes sociales. Eso sumado al contexto internacional son el peligro.

A Kast se le enfrenta, con argumentos y no rabietas, con organización y lucha poniendo al centro las demandas mínimas democráticas y que de paso servirá para enfrente a este gobierno de derecha, y es que el “vuelo” del ultraderechista no es posible sin entender el contexto internacional: sobretodo Bolsonaro y Trump.

Un Frente Único de los trabajadores podría poner en jaque a los Bolsonaros, Trumps y Kasts, tal como mencionaba Trotsky a propósito del auge del fascismo -con sus claros matices- en Alemania: “¡Ninguna plataforma común con la socialdemocracia o los dirigentes de los sindicatos alemanes, ninguna publicación, ninguna bandera, ningún cartel común! ¡Marchar separados, pero golpear juntos! ¡Ponerse de acuerdo únicamente sobre la manera de golpear, a quién golpear y cuando golpear! Uno puede ponerse de acuerdo aún con el mismísimo diablo, con su abuela e incluso con Noske y Grzesinsky, con la única condición de no atarse las manos”

Si esperamos acabar y enfrentar ese semillero de odio anti minoría, anti derechos, de misoginia y xenofobia, solo se podrá hacer mediante el enfrentamiento directo, a sus argumentos y organizaciones. Es así como se enfrenta.

“Cada fábrica debe transformarse en una fortaleza antifascista con su propio mando y sus destacamentos de combate. Es necesario contar con un mapa de los cuarteles y de todas las otras fortalezas fascistas en cada ciudad, en cada distrito. Los fascistas intentar sitiar los bastiones revolucionarios. Hay que sitiar al sitiador”.






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