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Perú Despertó: Entrevista a Cecilia Quiroz

Alejandra Decap

Perú Despertó: Entrevista a Cecilia Quiroz

Alejandra Decap

Para comprender más profundamente el proceso en curso en el país vecino, desde Ideas Socialistas conversamos con Cecilia Quiroz, editora de La Izquierda Diario Perú, estudiante de Historia y militante de la Corriente Socialista de las y los Trabajadores (CST).

En Chile se habló bastante durante la revuelta sobre los aspectos del régimen político heredado de la dictadura cívico militar que vivimos en nuestro país. En Perú, el régimen político se vio signado por el ascenso de Alberto Fujimori, quien aplicó numerosas y cruentas reformas neoliberales durante los años 90’s. Para comprender más profundamente el proceso en curso en el país vecino, desde Ideas Socialistas conversamos con Cecilia Quiroz, editora de La Izquierda Diario Perú, estudiante de Historia y militante de la Corriente Socialista de las y los Trabajadores (CST).

IS: A muchas personas en nuestro país les sorprendió positivamente la movilización en el territorio peruano, sin embargo, la mayoría desconoce las causas profundas por las cuales esta lucha se activa ¿Cómo explicas tú la irrupción del movimiento “Perú Despertó”?

Cecilia: La irrupción del movimiento Perú Despertó tiene que ver con la vacancia que se le da al expresidente Martín Vizcarra desde el congreso. La mayoría congresal aplica el artículo 113 de la constitución que tiene que ver con la incapacidad moral permanente de los presidentes de la república para que ejerzan el cargo.

Hay una disputa en el parlamento entre dos bloques de la burguesía: uno por un lado que representa -y que también representaba- el presidente Vizcarra, es un sector de la gran burguesía nacional, más tradicional con inversiones hace muchísimos años que se agrupan en torno a la CONFIEP (Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas), que es el grupo de empresarios nacionales más importantes del país y otro sector que son la burguesía nacional emergente. Entre estos dos sectores evidentemente hay pugnas, hay una disputa que tiene que ver con el mercado, cómo expanden sus intereses, etc.

Entonces es la mayoría congresal la que vaca a Vizcarra y frente a esto asume Merino. Esto es visto por la población como un mecanismo de maniobrar y de que este sector mayoritario de congresistas, a través del ejecutivo, va a continuar haciendo sus negocios, va a continuar implementando políticas, normas, leyes a favor de sus intereses.

Este sector de la burguesía emergente es muy mal vista por la opinión pública porque desde los grandes medios de comunicación se hizo una campaña sistemática contra ellos para evidenciar como han hecho sus fortunas. Sin embargo, estas prácticas son cotidianas en ambos sectores de la burguesía. Es en este contexto es que se da la vacancia y hay un repudio muy grande en las calles, sobre todo en la juventud, contra la casta política que está en el congreso, contra los partidos del régimen que tienen presencia en el congreso.

Consignas como “Fuera Merino”, “Que se vayan todos”, “No nos representan”, fueron muy cotidianas durante las movilizaciones. Estas movilizaciones llevaron a que Merino renuncie el domingo pasado y en medio de enormes movilizaciones.
La brutal represión policial estuvo a la orden del dìa durante las movilizaciones, es por ello que hoy tenemos dos jóvenes estudiantes asesinados, cientos de heridos, detenidos e incluso secuestrados por la policía por 24 y en algunos casos hasta 72 horas, pero que a este momento han sido puestos en libertad.

Hay que mencionar que el Congreso de la República tiene un 90% de desaprobación. Del conjunto de instituciones del Estado, el Congreso de la República es la institución menos popular, 90% de la opinión pública rechaza. Entonces es un escenario de movilizaciones contra la casta política.

¿Qué posibilidades abre una movilización de estas características?

Nos plantea discutir con estos jóvenes, que el problema de la casta también está relacionado con el capitalismo, con el negocio de los empresarios, que son los que financian estas castas de políticos para que luego les voten leyes a su favor. Es en este sentido que consignas como “Que un congresista gane lo mismo que gane un docente” o “lo mismo que gana hoy una enfermera, un enfermero que están en la primera línea” son muy importantes porque nos permiten avanzar en cuestionar otras estructuras del régimen, del Estado y en general cómo funciona la sociedad capitalista.Que estos políticos que tenemos que son congresistas, que son ministros, que son presidentes, todos estos privilegios que tienen están en función de defender los intereses de los grandes empresarios y además que viven tan alejados de la vida cotidiana de la mayoría de la población, del pueblo trabajador… es muy usual, por ejemplo, ver congresistas que cuando se les pregunta cuánto es el salario mínimo o cuánto cuesta tomar el Metropolitano, que es el transporte público, o a cuánto está el kilo de algún otro producto en un mercado, no saben cómo responderte porque evidentemente la vida que ellos tienen está muy alejada de las grandes mayorías trabajadoras y populares.

¿Cuáles son las fuerzas políticas que actúan en el proceso, y cuáles han sido sus tácticas para la situación?

De las fuerzas políticas que actuaron en este proceso tenemos la mayoría congresal, que son partidos de derecha y de ultraderecha que representan sectores empresariales de diverso tipo, la gran burguesía peruana y la nueva burguesía emergente. También está el Frente Amplio peruano, que es la única bancada de izquierda que hoy tiene presencia en el congreso. El FA ante la crisis polìtica se divide en dos bloques: 6 de sus congresistas terminan apoyando a la mayoría congresal que son los que van a vacar a Vizcarra aplicando el artículo 113 de la constitución y que representan los intereses de la burguesía emergente, en el otro sector del FA estuvieron Rocío Silva Santisteban y Mirta Vázquez que defendieron a Vizcarra hasta el final.

Dentro de este bloque de congresistas del Frente Amplio que van a ponerse del lado de la mayoría del congreso para defender su institucionalidad, está Enrique Fernández Chacón, de Uníos, en la UIT-CI. Entonces llama la atención las declaraciones de su corriente internacional ya que según ellos- ha tenido una posición, frente a los recientes hechos, con independencia política de ambos sectores. Eso es totalmente falso porque cuando él tuvo que votar la vacancia de Vizcarra no solo votó a favor de la vacancia, siendo parte de estos sectores mayoritarios del congreso que defienden a un sector de la burguesía, sino que cuando tuvo que intervenir en el pleno lo hizo para defender la institucionalidad del congreso tan cuestionada desde hace mucho tiempo aquí en nuestro país, lo cual le ha llevado a que sus votantes en Lima y quienes sentían simpatía por él a través de sus redes sociales le manifiesten su rechazo. Un rechazo por haber terminado detrás de uno de los sectores más lúmpenes, más corruptos de la burguesía en nuestro país.

No solamente eso, sino que durante la movilización que se generó la semana pasada, estos sectores del Frente Amplio no terminaban de explicar por qué es que votan a favor de la vacancia y han dicho que lo hicieron porque pensaban que no se iban a lograr los votos suficientes para vacar a Vizcarra, lo cual los pinta pues de cuerpo entero con una postura totalmente oportunista, con cálculos políticos sin ningún principio, sin ninguna independencia polìtica de los partidos del règimen.

Ya casi al final de estos más de seis días de movilizaciones, tras la muerte de Inti y Bryan, renuncia Merino. Desde los grandes medios de comunicación, todos los sectores del congreso y los inminentes candidatos presidenciales a las elecciones de abril del 2021 hacen un pacto implícito para darle una salida institucional a esta crisis.

Entonces se empieza a concertar figuras congresales que ocupen la mesa directiva del congreso, ya que la mesa que había conducido toda la semana de movilizaciones renunció, entonces el sector minoritario del FA termina aliándose con diversos sectores de derecha en el parlamento para presentar una lista a la mesa directiva del congreso.

El domingo 15, que se da la primera votación, se presenta una lista que la presidía Rocío Silva Santisteban del Frente Amplio, no logra los votos suficientes y desde el domingo que renuncia Merino hasta el martes hay un vacío de gobierno. Por esta lista de Rocío Silva Santisteban vota Enrique Fernández Chacón, es importante decirlo porque luego él va a decir que tiene diferencias políticas con ella.

Sin embargo, el lunes ya en la tarde se genera una nueva lista de la concertación y el negociado entre las diversas fuerzas del congreso incluido el FA que lleva a la presidencia a Francisco Sagasti, el actual presidente, y en la vicepresidencia a Mirta Vázquez del FA, quien hoy ocupa la presidencia del congreso.

Si bien es cierto que ya por esta lista no vota Chacón, porque evidentemente tenía los votos para ganar entonces ocuparían frente al vacío de gobierno la presidencia de la república y la presidencia del congreso. Las posturas políticas que ha tenido el FA desde que se abrió esta crisis del régimen en el 2017 hasta ahora, siempre han buscado, junto con toda la derecha es dar salidas dentro del margen de la institucionalidad. Y cuando hablamos de institucionalidad nos estamos refiriendo al régimen y a la constitución del 1993.


¿Cómo han resuelto el problema de la represión y la autodefensa?

Evidentemente hubo una gran represión a estas movilizaciones, sobre todo en Lima, frente a esto se empiezan a organizar espacios de autodefensa, como son, por ejemplo, lo que se denomina acá la primera línea, que son jóvenes, estudiantes, trabajadores, que organizan grupos de desactivadores de bombas lacrimógenas, grupos de escuderos, brigadas de primeros auxilios formada por médicos, estudiantes de medicina y otros jóvenes que brindaban una atención primaria mientras los heridos eran trasladados a un centro de salud. Esto es muy importante y muy nuevo en nuestro país.

Dentro de esta primera línea hay una bronca muy grande contra la policía, sectores importantes que piden la disolución de la policía, que tienen claro que la institución policial no son amigos del pueblo, no son nuestros hermanos, como sí dice un sector de la izquierda como, por ejemplo, el Nuevo Perú que llaman “hermano policía únete a la lucha”, este sector que está en la primera línea tienen como una de sus consigna la disolución de la policía, porque es efectivamente la policía y el conjunto de las fuerzas represivas las que sostienen a este estado capitalista, los que defienden los intereses de los grandes empresarios y cuando estos son cuestionados salen al frente para reprimir brutalmente, por eso la organización de la autodefensa es muy importante.

¿Qué reflexiones preliminares podemos establecer de las movilizaciones de esta semana y las jugadas de la política del régimen?

Estos hechos sin duda nos plantean grandes reflexiones; que si bien vivimos treinta años de neoliberalismo, con desfinanciamiento de la salud y la educación pública, precarización y flexibilidad en el mundo del trabajo, escasos planes de vivienda, 8 millones de personas no tiene acceso al agua potable, a redes de alcantarillado, 6 millones de familias no tienen acceso a internet, privatización en los noventa de decenas de empresas públicas. Sin embargo, los cuestionamientos en las calles no son hoy directamente contra el neoliberalismo como modelo económico, sino es más bien contra la casta política, que administró este Estado e implementó todas estas políticas neoliberales, lo cual nos parece que desde nuestra postura tenemos que dialogar con esa sensibilidad anti-casta para poder avanzar también hacia planteos mucho más estratégicos, mucho más de fondo.

¿Cuáles son las expectativas que se abren ante el gobierno de Sagasti?

Esta situación también muestra el agotamiento de la democracia representativa que por muchos años fue defendida, e incluso hoy es defendida como la única democracia posible, y estos casos de corrupción, de malos manejos, de lobbies, en las alturas, de acuerdos, de concertaciones para ocupar el ejecutivo, o la mesa directiva del congreso muestran también los agotamientos de esta democracia representativa y por lo que tenemos que plantear claramente en amplios sectores que hoy se movilizan, sobre todo en la juventud, en estudiantes, en trabajadores precarios, en pobladores que hay otra democracia, que es la democracia de las y los trabajadores, que es la democracia que nos permitiría decidir verdaderamente las políticas, decidir sobre nuestro destino.

Eso evidentemente es un trabajo que hay que empezar a hacer porque de lo contrario, como estamos viendo ya con la asunción de Sagasti hay amplios sectores también, sobre todo en las clases medias, que dan confianza a Sagasti. ¿En qué sentido? En que han llamado a que este es un gobierno de transición y que no podemos exigirle, por ejemplo, la derogación de la suspensión perfecta de labores, que es una medida que presentó Vizcarra y que incluso referentes profesionales del Nuevo Perú salen a decir que este momento no es un momento para que en la economía se implementen planes de izquierda, que a lo mucho lo que tenemos que hacer es ver cómo paleamos o cómo capeamos esta crisis económica tan profunda por la que estamos atravesando.

Lo que claramente nos están diciendo también es que no es momento de luchar ahora, que hay que esperar hacia las elecciones de abril de 2021 y que a partir de ahí recién podemos discutir incluso un cambio de constitución, discutir tirarnos abajo el régimen del ’93, discutir si la política neoliberal se sigue implementando en nuestro país, etc.

Pensando la situación en Latinoamérica, que ha contado con escenarios de revuelta en varias de sus latitudes, resulta fundamental plantear la necesidad de una estrategia internacional que tenga centro en una política de las personas oprimidas y explotadas por este sistema capitalista patriarcal y racista. ¿Qué perspectivas plantean ustedes desde la CST?

A nosotros nos parece que es fundamental que la clase obrera entre a la escena, porque la CGTP, que es la Central General de Trabajadores del Perú, durante todas las movilizaciones mantuvo una postura de pasividad, de ver qué pasaba, ¡recién convocaron a una movilización para el miércoles 18! Cuando Sagasti asumió el 17, incluso ni siquiera garantizaron una movilización masiva en todo el país.

Entonces lo que nosotros venimos exigiendo es que para que la clase obrera entre a la escena como un sector decisivo, las grandes centrales sindicales, la CGTP y las otras centrales sindicales convoquen a coordinar un plan de lucha con el objetivo que convocar a una gran paro nacional, y en la organización del paro nacional vamos a poder construir organismos de autoorganización y de defensa de la clase obrera, de los estudiantes, de las mujeres y de todos los sectores populares que nos permita imponer vía un paro nacional una asamblea constituyente libre y soberana, que tenga funciones ejecutivas y legislativas, para que ningún poder hoy existente pretenda pautar lo que se discuta y se vote en esta asamblea constituyente y que los miembros de esta asamblea constituyente sean electos uno cada 20 mil electores, y que a partir de 16 años puedan votar y ser elegidos para dar voz y tribuna a estas nuevas generaciones, a estos jóvenes que se hacen llamar del bicentenario y que en las movilizaciones recientes participaron masivamente.

Esto sin duda nos permitirá avanzar a que la clase obrera y la juventud, las mujeres, los campesinos y todos los sectores populares hagan una experiencia y sean conscientes que nosotros movemos el mundo y que si paramos sus empresas y sus fábricas se paran, esto nos permitirá discutir el gobierno de las y los trabajadores, porque esa es la única salida para poder acabar con la propiedad privada y para poder llevar adelante nuestras demandas hasta el final.

En esta ACLS podremos discutir la propiedad de nuestros recursos naturales, si queremos que sea una minoría los dueños de los recursos minerales, a nosotros nos parece que por ejemplo frente a este problema tenemos que discutir la nacionalización, la estatización sin pago, que pasen todas estas empresas a estar controladas por sus trabajadores y que la jornada laboral en la minería se reduzca a 6 horas diarios por 5 días a la semana y de esa forma empezar a enfrentar el problema del desempleo y que todos los recursos que de ahí se obtengan estén destinados para mejor las condiciones de vida de las y los trabajadores destinando presupuesto adecuado para la salud, la educación, la vivienda, etc.

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