Política Chile

DECLARACIÓN

Por un frente de trabajadores en el proceso constituyente para impulsar el camino de la movilización y la huelga general. Fuera Piñera

Ante las restricciones para la participación de trabajadoras y trabajadores, jóvenes y mujeres, llamamos a impulsar listas comunes con todas y todos quienes compartan el objetivo de denunciar el intento de los grandes empresarios y sus partidos de un nuevo fraude histórico con el proceso constituyente, y utilizar las elecciones para difundir un programa independiente de los partidos de los treinta años, que plantee que la única forma de acabar realmente con la herencia de la dictadura es mediante nuestra movilización, avanzando hacia la huelga general para que se vaya este gobierno.

Sábado 7 de noviembre | 12:25

El aplastante triunfo del Apruebo vino a confirmar lo que las grandes mayorías trabajadoras y populares habían planteado en las calles, acabar con la Constitución de Pinochet. Lo que hay detrás del voto es el profundo anhelo de cambio de millones de trabajadores, jóvenes y mujeres: por pensiones y salarios dignos, NO+AFP, salud pública, gratuita y de calidad, fin a los abusos empresariales. En definitiva, lo que hay detrás es el anhelo de acabar con todas las herencias de la dictadura consolidadas por la Concertación y la Derecha.

Sin embargo, el sistema político y los partidos empresariales están intentando pasar un nuevo engaño histórico, cambiando algunas cosas para no cambie nada de la obra fundamental de la dictadura y de estos “30 años” de su herencia. Quieren cambiar la Constitución pero seguir manteniendo lo fundamental de ese maldito legado: el saqueo a nuestros recursos naturales, la precarización laboral que vivimos millones, una salud de miseria donde nuestras familias mueren en listas de espera, jubilaciones de miseria para enriquecer a un puñado de banqueros y grandes empresas, y así suma y sigue. Los empresarios y sus partidos se están organizando para proteger y mantener este sistema que tanto beneficio les ha dado, mientras fortalecen a la policía y las leyes represivas contra quienes se movilizan y se mantiene la impunidad de los responsables políticos y materiales de la represión mientras miles de jóvenes siguen presos en las cárceles del Estado sin siquiera un juicio justo.

Lo hacen sabiendo que la Convención Constitucional, que genera grandes ilusiones en las mayorías trabajadoras, no resolverá las aspiraciones sociales y democráticas que abrieron la rebelión popular. No las resolverá porque está llena de trampas: con los dos tercios le entregan el poder de veto a la Derecha y también a la vieja Concertación para que mantengan vivo el legado de explotación y opresión de Pinochet. Los grandes empresarios se están preparando activamente para defender este legado en la convención constitucional. También se instaura el respeto a los tratados internacionales impiden terminar con el saqueo de los recursos naturales y estratégicos del país en manos de las multinacionales; no tienen derecho a votar ni ser electos los menores de edad, la misma juventud secundaria que saltó los torniquetes y abrió la rebelión. Se trata de una convención que dejó en impunidad a los represores y no será libre ni soberana para juzgar y condenar a los responsables a las violaciones a los Derechos Humanos partiendo por Piñera y su gobierno; ni podrá resolver los grandes problemas del país como salud, pensiones y salarios, que seguirán entregados al gobierno de Piñera y el actual parlamento odiado por las grandes mayorías.

Tras el plebiscito, ahora miles empiezan a ver las trampas y los límites a la postulación de independientes protegiendo a los viejos partidos del régimen, pues se basa en un sistema electoral anti-democrático que beneficia a la Derecha y la Concertación mientras excluye a las mayorías trabajadoras y populares.

Estas trampas nacieron tras el Acuerdo por la Paz y Nueva Constitución, firmado entre gallos y medianoche a espaldas del pueblo desde la UDI al FA, para salvar a Piñera tras la huelga general más grande en las últimas décadas que puso en jaque al gobierno y al régimen. Se trata de una trampa para intentar de desviar nuestra lucha en las calles hacia una “auto-reforma” para que nada fundamental cambie.

El triunfo del Apruebo mostró que tenemos las fuerzas y el ánimo para cambiar todo y terminar con todas las herencias de la dictadura que siguen más vivas que nunca. Aún no hemos ganado nada. La minoría del rechazo, los grandes empresarios y multinacionales, siguen siendo los “dueños del país” y controlan el poder político, económico, financiero y militar.

Para terminar con los 30 años del legado de Pinochet y conquistar nuestras reivindicaciones sociales y democráticas, debemos derrotar a esos poderes reales, que defenderán con uñas y garras toda la herencia de la dictadura, fuente de sus riquezas y privilegios.

Pero para ello necesitamos fortalecer el único camino en el cual podremos derrotarlos: el camino de la movilización permanente, hacia un plan de lucha que culmine en la huelga general para echar a Piñera y todo este régimen, y así forjar la alianza obrera y popular para conquistar todas nuestras demandas. Sin este camino, la nueva constitución redactada por los viejos dinosaurios empresariales mantendrá todo lo fundamental de la vieja constitución de Pinochet. Solo la acción de la lucha de clases en las calles y la auto-organización en el camino de la huelga general puede derrotar el consenso de los partidos empresariales del régimen de hacer cambios cosméticos para que nada fundamental cambie.

Sólo echando Piñera con la huelga general podremos imponer una Asamblea Constituyente Libre y Soberana que responda a nuestras necesidades. En ese camino, es necesario el impulso de organizaciones de los trabajadores y el pueblo pobre para esta pelea, y serán las que podrán encabezar un gobierno provisional de las organizaciones obreras y del pueblo pobre que convoque a una constituyente, como transición a un gobierno de las y los trabajadores.

Sin embargo, este camino es opuesto al que propone el PC y el FA. Ellos buscan “perfeccionar” la “cocina” del Acuerdo por la Paz mediante “participación” social con cabildos. Lo hacen sin denunciar las trampas buscando llevar toda la energía y lucha de las calles en el “camino institucional” y las elecciones que no cambiarán nada fundamental. Su lucha no es por impulsar la movilización en perspectiva de la huelga general contra el gobierno y todo este régimen. Por eso las organizaciones de masas que dirigen como la CUT, Unidad Social o el Colegio de Profesores, han mantenido una tregua desmovilizadora desde hace meses con el gobierno, empujando a ese camino institucional y llevando las expectativas y demandas del pueblo hacia las convenciones y sus trampas.

Por eso debemos tener una alternativa política propia, que no tenga ningún compromiso con este régimen ni sus partidos; que luche para terminar con todas las herencias de la dictadura con la movilización. Desde el PTR y La Izquierda Diario hemos venido denunciando permanente estas trampas y engaños. No solo hemos venido impulsando el camino de la movilización y por la huelga general, sino que fuimos impulsores activos del Comando por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana que llamaba a denunciar la “cocina” en la perspectiva del camino de la movilización.

Asimismo, somos la única organización a la izquierda del PC y FA que tiene legalidad en 4 regiones del país y hace pocas semanas ingresamos al Servicio Electoral las firmas para extender la legalidad en la Región Metropolitana, Valparaíso y Arica, que se suman a Antofagasta, Temuco, Puerto Montt y Valdivia. Lo hicimos enfrentando todas las trabas y restricciones completamente anti-democráticas que la ley nos impone.

Lo hacemos para presentar una alternativa política en el escenario que se abre, de las y los trabajadores, las mujeres y la juventud, que sea completamente independiente de empresarios y sus partidos, para denunciar sus engaños e impulsar la movilización de la clase trabajadora y el pueblo para conseguir nuestras aspiraciones. Con esta orientación, hemos llamado a conformar un Frente de Trabajadores y la izquierda anticapitalista, a cientos de luchadores, dirigentes sindicales y sociales así como otras organizaciones que confluimos en el Comando por AC.

Sin embargo, las restricciones anti-democráticas no dejan que los independientes se presenten en un partido si este no está en un pacto, otro intento para que los viejos partidos del régimen ganen y apliquen sus engaños, porque los pactos que se están cocinando actualmente son justamente los de los partidos de los treinta años.

No obstante, usaremos nuestra legalidad partidaria del PTR para luchar en común por candidaturas de trabajadores, jóvenes y mujeres con cientos de compañeras/os para formar este frente en común superando las trabas legales que nos imponen y presentar un programa de los trabajadores y el pueblo. Es un llamado también a pelear en común por esta alternativa a todas y todos quienes comparten estas perspectivas, asambleas territoriales, sindicatos, organizaciones políticas, sociales y vecinales. A todas y todos quienes compartan esta perspectiva y quieran disputar las elecciones convencionales con estos ejes programáticos, los invitamos a firmar por la herramienta legal que formamos e impulsar listas comunes.

Una alternativa para que miles de trabajadores y luchadores no tengan que seguir votando a quienes ha traicionado o puesto trabas a nuestra movilización como el Frente Amplio (FA) o el Partido Comunista (PC) y que sea clara en denunciar los engaños e impulsar la movilización hacia la huelga general.

Sólo en esta perspectiva podremos conquistar nuestras demandas: ¡Libertad inmediata de todas/os los presos de la rebelión y mapuche! Juicio y castigo a los responsables políticos y materiales de la represión. Fin al toque de queda y fuera los militares. No a los despidos y suspensiones, manteniendo íntegramente el salario. Derogación de la ley de protección del empleo. Impuesto extraordinario a las grandes fortunas, para garantizar un ingreso de emergencia de $500.000 a todas y todos los más de 3 millones de trabajadores informales. ¡No + AFP! Por un sistema de reparto tripartito, solidario, gestionado por comités de trabajadores, jubilados y profesionales ligados a las organizaciones sociales. Por un sistema de salud público único, nacional y gratuito. Por la nacionalización de los recursos naturales y estratégicos así como las empresas privatizadas en dictadura y democracia, sin indemnización y bajo gestión de los trabajadores y el pueblo. Fuera Piñera. Huelga General. Por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana. Que la crisis la paguen los capitalistas. Por un gobierno de las y los trabajadores.






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