Cultura

Santiago Sierra, un artista anticapitalista

Santiago Sierra, artista español de reconocimiento internacional, nos muestra un mundo en gris cuya desafección del color se relaciona en cada acción, en cada obra, con una realidad gobernada por grandes poderes económicos, que mantienen sometidos a los trabajadores a la alienación, explotación y miseria, y que imponen la discriminación a los inmigrantes. El cuestionamiento al capitalismo es radical, Santiago Sierra empuja al espectador a posicionarse desde una indudable perspectiva de clase.

Bárbara Brito

Docente y ex vicepresidenta FECH (2017)

Martes 14 de abril de 2015

Lo bello

La noción de lo bello es transgredida e imágenes oscuras de denuncia y realismo radical remecen la mirada. Los estereotipos se hunden en fotografías de inmigrantes y veteranos de guerra, de los dientes de los últimos gitanos de Ponticelli y en los tonos grises que cohesionan el conjunto de su obra. Las nociones clásicas del cubo, fundamento formal e ideológico de su obra, son rechazadas, y en su lugar Sierra ha develado los caóticos flujos del capitalismo: el cubo como el container que traslada la mercancía de un lugar a otro.

La clase

Miles de afiches negros pegados en distintas ciudades de Europa; trabajadores remunerados por mantenerse al interior de cajas de cartón o por escribir miles de veces en un cuaderno “el trabajo es la dictadura”, fotografías de ojos de trabajadores o trabajadores enterrados en la arena de pie a cabeza, son algunas de sus obras.

Nos remiten sin espera a las condiciones de trabajo precarias y déspotas, a las relaciones laborales de yugo y explotación propias del capitalismo.

Su obra, recuperando herramientas de la vanguardia y neovanguardia de los 70’ como la performance, el minimalismo o el arte conceptual, enfrenta la destrucción capitalista de los cuerpos y del conjunto de la vida, con el desarrollo vital que pudieran experimentar los oprimidos y explotados en otras condiciones. Cuestiona también el intercambio de mercancías, el flujo real y especulativo del capital ¿Cuáles son los deseos o impulsos que cada uno imprimiría a modo de consigna en cada uno de los afiches negros? ¿Habría otra forma de comprender el trabajo fuera de las condiciones de explotación y bajos salarios? Son algunas de las preguntas irresueltas que el arte antiinstitucional y anticapitalista de Santiago Sierra nos invita a reflexionar. Es que la contracara de la denuncia es la apertura a nuevos imaginarios donde la desnaturalización del orden existente se convierte en la condición de posibilidad para la creación de nuevos mundos.

La renuncia de Santiago Sierra

El 2010 recibe el Premio Nacional de Artes Plásticas. Al día siguiente de ser galardonado lo rechaza emitiéndo el siguiente comunicado que expone como obra:

Madrid, Brumaire 2010

Estimada señora González-Sinde,

Agradezco mucho a los profesionales del arte que me recordasen y evaluasen en el modo en que lo han hecho. No obstante, y según mi opinión, los premios se conceden a quien ha realizado un servicio, como por ejemplo a un empleado del mes.
Es mi deseo manifestar en este momento que el arte me ha otorgado una libertad a la que no estoy dispuesto a renunciar. Consecuentemente, mi sentido común me obliga a rechazar este premio. Este premio instrumentaliza en beneficio del estado el prestigio del premiado. Un estado que pide a gritos legitimación ante un desacato sobre el mandato de trabajar por el bien común sin importar qué partido ocupe el puesto. Un estado que participa en guerras dementes alineado con un imperio criminal. Un estado que dona alegremente el dinero común a la banca. Un estado empeñado en el desmontaje del estado de bienestar en beneficio de una minoría internacional y local.
El estado no somos todos. El estado son ustedes y sus amigos. Por lo tanto, no me cuenten entre ellos, pues yo soy un artista serio. No señores, No, Global Tour.

¡Salud y libertad!

Santiago Sierra

Con esto, Santiago Sierra pone sobre la mesa el rol del artista ante el capitalismo y el impulso vital por la denuncia en una sociedad marcada por los asesinatos fascistas y la permanencia de instituciones del régimen dictatorial que se trasladan a todos los ámbitos de la vida: a las instituciones políticas, al trato respecto a los inmigrantes, al poder de la iglesia y de los medios de comunicación serviles a la ideología dominante.






Temas relacionados

Artistas   /   Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO