Internacional

EDITORIAL DE EDITORIALES FRANCIA

Tras los atentados, el debate sobre las fronteras y la unidad europea

Como era de suponer, todas las editoriales de esta semana están dedicadas a los atentados del viernes 13 y a la situación que abrieron. Hay dos elementos centrales: El cierre o control de la fronteras y la política conjunta de la Unión Europea.

Martín Noda

París

Domingo 22 de noviembre de 2015 | 17:15

Cierre de Fronteras

La editorial de Le Figaro bajo el título de “Olvidar Schengen”, Yves Thréard plantea claramente que hay que cerrar las fronteras e implementar controles. Hay que volver atrás con los tratados de libre circulación. El Front National agradecido. La razón para repensarlo todo es que el cerebro de los atentados sería un belga, que se paseaba sin problemas en la región parisina. Poco importa que otros terroristas sean franceses. Lo que importa es detener a todo aquel que podría ser una amenaza (y a los que no también) en las nuevas fronteras. Y peor aún Thréard nos plantea que el replanteo de Schengen “es hoy una necesidad, en un momento en que miles de inmigrantes, de quienes ignoramos todo, vienen a Europa y algunos de ellos pueden tener intenciones criminales”. Así el miedo a lo desconocido implica persecución, cierres de fronteras, control policial. Dentro de poco, cuando alguien será controlado violentamente por la policía o el ejército, retenido durantes días en comisarías, expulsados, reprimidos y quién sabe que otras cosas, estos apólogos de la represión dirán seguramente “por algo será”. Para ellos el Francés blanco, instruido, no tiene nada que temer del estado, sólo de los desconocidos. Libertad para algunos, represión para otros. “Frente a los ataques repetidos de los islamistas, la primera de nuestras libertades es asegurar nuestra seguridad”. Poco importan entonces las otras libertades. El nuevo lema de Francia va a ser “propiedad, seguridad, desigualdad”.

Por su parte Libération jueves plantea en su editorial “Excepción” que no es necesario volver atrás con el tratado de libre circulación de Schengen. No porque el cierre de fronteras signifique un salto represivo del gobierno, al que defienden a rajatabla. Sino simplemente porque no es necesario. El tratado “preveía desde sus orígenes la posibilidad de restablecer el control en las fronteras en caso de situación excepcional. Allí estamos”. Llamando a la unidad de Europa para oponerse al terrorismo y aumentando los controles (más la unión nacional y el estado de emergencia), podríamos enfrentarnos al terrorismo. Así, con una fraseología más de izquierda, cubren el giro represivo de Hollande, un giro muy al estilo Bush hijo.

Unión Nacional y Unión Europea

Otro elemento central es la discusión sobre el PNR, un sistema europeo de centralización y fichaje de todos los movimientos de los ciudadanos europeos al interior del espacio Schengen. Este dispositivo estaba siendo discutido desde hacía tiempo, pero encontraba ciertas oposiciones ya que atentaba contra las libertades democráticas, implementando un fichaje masivo, al que nadie quiere someterse. Tras los atentados este dispositivo vuelve al centro de la escena y esta vez, con menos oposición.

Así lo atesta la editorial de Les Echos del viernes (al igual que Le monde en su editorial del sábado). En “Más Europa” Etienne Lefevre plantea que este dispositivo es “una herramienta indispensable que permite cruzar las informaciones de los vuelos comunitarios cuando la movilidad de los terroristas entre distintos Estados golpeó nuestros espíritus”. El único matiz que introduce a la defensa de este sistema que es difícil implementarlo porque la defensa de los derechos individuales sigue siendo nacional y habría que ver como ser articulan los mecanismos. Sin embargo la conclusión es elocuente. “Es urgente construir una inteligencia europea”. Esto quiere decir que el intercambio de información de los distintos servicios de inteligencia no es suficiente. Hay que ir más allá.

Si habría que unirse para espiar y así defenderse contra el terrorismo, para Le Figaro también hay que unirse para atacar. El sábado, en “La soledad de Francia” Philippe Gélie plantea que Francia es el país que más esfuerzos hace en las intervenciones militares. Se lamenta entonce que “Contrariamente a lo que hacemos nosotros, nuestros vecinos no están en guerra”. Pide sin ningún tapujo que los otros países europeos intervengan más y que releven a Francia en alguna de sus múltiples intervenciones militares en África. Un futuro prometedor

La instalación de la guerra y el Estado excepción como normalidad

En definitiva, y a pesar de sus matices, los medios burgueses no cuestionan, (más bien defienden abiertamente) las políticas adoptadas por el gobierno de Hollande. Más control, más intervención militar, más represión y menos, muchas menos libertades. Bajo el paraguas de la seguridad la burguesía aprovecha para instalar un régimen policial, en el que toda contestación puede ser reprimida, en el que toda oposición puede ser tildada de terrorismo. Sin embargo las voces de los medio burgueses no son las únicas. Pasados los primeros días de conmoción, esperemos que empiecen a oírse otras voces, bajo el lema de No a la guerra, No al estado de excepción

La marcha de hoy, en la que más de 500 personas desafiaron la prohibición es un primer paso en este sentido. Esta marcha en solidaridad de los inmigrantes y contra toda política xenófoba fue también una ocasión para decir no a la guerra, a la unión nacional y a la política represiva del gobierno.






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