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Red Internacional

Este 8 de noviembre está convocado el paro nacional de la CUT, entre la reciente elección del ultraderechista Bolsonaro y las reformas mercantiles anunciadas por Piñera ¿Por qué los profesores debemos ir también al paro?

Álvaro Pérez Jorquera Profesor de Historia y Geografía, historiador y músico

Domingo 4 de noviembre de 2018 | 02:13

La reciente elección del ultraderechista Bolsonaro viene con el anuncio de numerosos ataques a los derechos de los trabajadores brasileños, incluyendo un ataque a las pensiones inspirado en el cuestionado modelo de las AFP chilenas como ha sostenido abiertamente el candidato electo.

El mismo sistema de pensiones, que Piñera ya anunció defender por cadena nacional con una propuesta que, contrario al sentir de la gran mayoría, impone más AFP. Estos son los tiempos mejores empresariales, en los que se combinan las defensas al modelo, como sucede con la reforma previsional y tributaria, con ataques como los son la reforma laboral, con el objetivo de debilitar a los sindicatos; el estatuto laboral juvenil buscando precarizar a la juventud y Aula Segura que por medio del autoritarismo escolar busca criminalizar al movimiento estudiantil, su opositor más persistente.

Silencio, inmovilismo y división.

Hasta ahora las direcciones sindicales venían guardando un silencio cómplice, enfocadas en aparecer como una oposición responsable ante la derecha, mientras subía la tasa de desempleo y las fábricas cerraban. En el Colegio de Profesores no ha sido muy distinto.

Mario Aguilar, que es parte del Frente Amplio, ha seguido el camino de inmovilismo, privilegiando las mesas estériles con el gobierno en vez de la movilización efectiva, desmoralizando con ello a los profesores pues las respuestas siguen siendo negativas, mientras disfraza esta política de democracia, consultando una y otra vez sin organizar de manera efectiva. Es lo que viene pasando desde e último paro docente, donde se dilató por más de un mes la movilización de 48 horas, la cual finalmente no fue así porque se separó a Santiago de las regiones parando un día cada uno ¿A quiénes les beneficia esta división?

Junto con ello, se niega sistemáticamente a la unidad de los trabajadores tras el falso debate de salirse de la CUT, falso pues de la misma manera Aguilar participa de los actos de la central sindical, mientras se resta de las movilizaciones. Y ante ataques como el de Aula Segura, no sólo no hay rechazo sino que se confía en modificaciones cosméticas del parlamento sin cuestionar su fondo totalmente represivo y autoritario.

Es justamente este actuar, de pasividad frente a los avances de la derecha, el que llevó en Brasil a Bolsonaro al poder junto con políticas escolares aberrantes como lo son "Escuela sin partido", que pretende imponer el control ideológico cuestionando desde la evolución hasta los derechos de las mujeres y la diversidad sexual, pasando por desconocer abiertamente las violaciones a los derechos humanos cometidos en dictadura.

Por un paro que de el puntapié para enfrentar a la derecha.

En Chile está planteado aún un camino diferente. A Piñera y Aula Segura se le puede enfrentar con un plan de lucha nacional, en unidad con todos los trabajadores, con las mujeres y los estudiantes, discutido desde nuestros lugares de trabajo y estudio, rechazando tanto la criminalización y la persecusión, como se hizo en el Colegio de Profesores de Antofagasta donde se logró el reintegro de una colega perseguida por su labor gremial; así como el fortalecimiento de las facultades autoritarias de los directores con la perspectiva de la gestión democrática de los estamentos en la escuela, como hoy en día se viene enfrentando el cierre de la escuela Winterhill de Valparaíso.

Nada se ha conseguido sin luchar. Por este motivo creemos que este 8 de noviembre no sólo es necesario parar y movilizarse sino que además debemos impulsar asambleas de base y jornadas de reflexión que nos permitan poner en discusión un plan de lucha unitario para enfrentar de mejor manera a Aula Segura y el resto de las medidas del gobierno de Piñera.

Por una izquierda que se proponga impulsar estas batallas.

Esta es la perspectiva que buscamos impulsar los profesores y trabajadores de la educación de Nuestra Clase, para lo cual hacemos un llamado a la construcción de una alternativa de izquierda, anticapitalista e internacionalista en Chile, que se proponga recuperar la unidad de los trabajadores de la educación, como lo fue el Sindicato Unico de Trabajadores de la Educación (SUTE) en los 70’; y con el resto de la clase trabajadora, que enfrente al gobierno confiando en la fuerza de los trabajadores, con total independencia de la Nueva Mayoría y el Frente Amplio quienes hasta ahora vienen hipotecando nuestras expectativas por la responsabilidad con la democracia para ricos, en base a un programa que realmente afecte a los privilegios empresariales.

Te invitamos a ser parte de esta batalla asistiendo al Encuentro por una Izquierda Anticapitalista e Internacionalista, pues, consideramos que nuestra pelea también es internacional ya que los trabajadores no reconocemos fronteras cuando se trata de los intereses de nuestra clase.




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