Géneros y Sexualidades

PROTOCOLOS CONTRA EL ACOSO

Estudiante acusa negligencia de la universidad ante hechos de bullying homofóbico

Un estudiante de la Universidad de Tarapacá denuncia públicamente “Hace más de un año, tras intentar suicidarme, denuncié bullying y acoso homofóbico por parte de otro estudiante, la universidad no se ha hecho cargo, este protocolo contra el acoso no sirve”

Miércoles 9 de diciembre de 2020 | 13:20

Acoso y burlas por su orientación sexual son los hechos que denuncia A.C., joven estudiante de la Universidad de Tarapacá que a principios del 2019 inició un proceso legal a través del “Protocolo contra el acoso” a manos de la misma universidad.

“La situación se extiende desde marzo del año pasado y en reiteradas ocasiones he presionado para que esto se resuelva, incluso acudí a la que en ese entonces era la FEUT, pero hay indiferencia, la universidad no ha hecho nada, no ha investigado, mi caso y me imagino que muchos otros quedan en nada”

El denunciante tuvo que congelar sus estudios en agosto de este año, dada la situación y una profunda depresión ante la negligencia de las autoridades de la universidad. No es menor, ya que dentro de los documentos presentados en la investigación se declara un intento de suicidio dentro del mismo recinto, seguido por una serie de trámites de los cuales aún no se sabe en qué quedaron y por el fin del “apoyo psicológico” tras congelar los estudios.

Hace unos días, la situación llegó a tal punto que A.C. tuvo que acudir al Movilh, una organización externa a la Universidad que ante la gravedad de los hechos no dudó en tomar cartas en el asunto y expresar su apoyo a través de una declaración pública

“Lo que busco con esto es que nadie más tenga que pasar por esto, es sumamente humillante, tuve que viajar desde mi ciudad natal con mis propios recursos, para buscar respuestas, pero solo hay indiferencia” - Comenta Andrés a La Izquierda Diario.

Un protocolo contra el acoso hecho a la medida de las autoridades

Es escandaloso que el protocolo en cuestión establezca 30 días hábiles para investigar, el papel sostiene mucho, y en los hechos este caso particular ha estado esperando ser investigado ¡durante más de un año! El mercado en la educación se traduce en que les estudiantes sean sólo un número ante hechos de violencia machista, dejando en manos de las víctimas la denuncia misma, muchas veces sin ningún resultado y costeando desde sus propios bolsillos documentos, informes, etc.

No es la primera vez que la Universidad de Tarapacá se ve involucrada en cuestionamientos como este

Durante el 2014 estudiantes organizades en la primera Segesex [1] impulsaron una campaña contra el acoso con la cual salieron a flote denuncias por parte de trabajadoras y contra académicos, además de diversos casos dentro de las mismas carreras. Luego durante el 2018 tras la Toma Feminista, se dieron a conocer una serie de denuncias e irregularidades ante las cuales las autoridades se lavaban las manos. Para responder a la exigencia que se hacía y siguiendo la línea de otras rectorías a nivel nacional, la autoridad universitaria y la ex Feut impulsaron la creación del Protocolo contra el Acoso, con un departamento dedicado a esto.

Si las medidas están en manos de esa misma autoridad sus resultados, en los hechos, no serán diferentes. Es necesaria la existencia de protocolos contra el acoso, pero elaborado por estudiantes y trabajadoras/es del plantel, desde Secretarías de Género con independencia de las autoridades y de sus trabas burocráticas que solo expresan el desdén hacia las víctimas de violencia machista.



[1Secretaría de géneros y sexualidades





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