×
×
Red Internacional

Mundo Obrero. Alarmante aumento de los índices de cesantía en el rubro de construcción

Ya en el trimestre junio-agosto de 2022 la tasa de desocupación nacional alcanzaba 7,9% siendo la construcción el rubro más golpeado. Tanto la CchC como el gobierno reformista de Boric solo se limitan en indicar que la pandemia, el estallido social y la guerra Ucrania-Rusia han sido los detonantes de la actual inflación. Crisis económica que solo golpea al pueblo trabajador y mayorías populares.

Lunes 28 de noviembre de 2022 | 03:26

Una reciente investigación detectó la quiebra de 244 empresas en el sector de la construcción durante los últimos tres semestres, que revisó los datos emanados por la Superintendencia de Insolvencia y Re emprendimiento (SUPERIR).

Esto corresponde a 58 empresas del rubro que quebraron el primer semestre de 2021, a las que se suman 76 del segundo semestre del año pasado y 110 compañías quebradas durante el primer semestre de este año.

De por si el rubro de la construcción es precario y limitado de derechos por su naturaleza de trabajo temporal, quienes se desenvuelven en los distintos proyectos, sean estos inmobiliarios, carreteras, puentes o grandes edificios solo pueden aspirar a uno que otro beneficio logrado por alguna eventual negociación colectiva por lo que dure el proyecto. Luego de eso solo les resta esperar a ser llamado a alguna nueva obra según su desempeño o que tan en gracia le cayó al jefe.

La reciente ola de empresas en quiebra está obligando a los trabajadores, especialistas en distintas áreas a no esperar a que un proyecto termine, sino que ya meses antes deben gestionar la admisión a los pocos proyectos que restan en las distintas regiones.

Según el estudio las quiebras no se relacionan con la ciudad de origen o ubicación geográfica de las empresas, sino que con proyectos que fueron adjudicados con valores y precios de dos años atrás, pero que ahora se volvieron inviables debido a la inflación. El Estado de Chile, una vez que adjudica fondos, no puede actualizarlos posteriormente, aunque los precios de los materiales suban, por ello muchos proyectos no puedan realizarse ni financiarse con precios obsoletos
al no concretarse los proyectos, se activa el mecanismo de las boletas de garantía, cuyo vencimiento afectó directamente a las empresas que debieron solicitar créditos bancarios convencionales, generando el consiguiente sobreendeudamiento.

Cuando el buque se hunde el primero en arrancar es el Capitán.

La crisis, probablemente, impulsará a que muchas de estas compañías quebradas emigren a otros rubros de la economía, dejando un cementerio abandonado de cientos de obras a mitad de construir en el territorio nacional y a miles de trabajadores y sus familias arrojadas a la calle.
Tal es el emblemático caso de la empresa constructora claro vicuña Valenzuela que, a fines de octubre, y luego de 65 años de funcionamiento anunció a fines de octubre la paralización de más de 30 obras y el despido de 2.500 personas.

Aludieron a la situación estructural de la industria. La pandemia Covid-19 y la situación financiera mundial han originado un importante aumento del precio de los materiales; menor disponibilidad de mano de obra; inflación, contratos de las obras en pesos y los costos de estos indexados a la UF; e interrupciones en la cadena logística, señalaron en una carta a los trabajadores.
No se quedan atrás las empresas contratistas, quienes, por medio de la tercerización, no muchos están dispuestos a cobrar menos a la empresa mandante para seguir funcionando, por lo que les es más rentable abandonar la obra y sus trabajadores sin previo aviso y sin mayor indemnización con quienes mantenía el vínculo.

En Temuco, por ejemplo, recurrentes son ya las anomalías y abusos que se han registrado en la reconstrucción del mercado municipal desde que se iniciaron las obras, tanto el municipio como las innumerables empresas que se han adjudicado los trabajos poco o nada les ha importado la estabilidad y cumplimiento con sus trabajadores. Afines de Octubre la empresa constructora Andes decide despedir a un número significativo de obreros sin pagarles sus finiquitos, sueldos impagos desde incluso 2 meses de atraso.

Ante el abuso patronal, la indiferencia del gobierno, y sectores reaccionarios que descaradamente restriegan a la clase obrera el no querer trabajar por que se mal acostumbró a vivir de los retiros, la única salida es tomar el ejemplo de la lucha que están dando trabajadores del Fundo Huite en unión con las comunidades por defender sus puestos de trabajo. La organización y movilización de la clase trabajadora en las calles es fuerza suficiente para exigir a los poderes económicos que sean ellos quienes paguen el costo de la carestía de la vida y no las familias más humildes del país.


Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias