Política Chile

NACIONAL

Aprobada la ley anti-protesta en el Senado, gobierno ahora va por la libertad de reunión

Las cedidas de la llamada oposición a la derecha se pagan caras, con el proyecto de ley anti-protesta aprobado en el Senado el gobierno ahora va por la libertad de reunión.

Martes 14 de enero

El proyecto que busca ir por la libertad de reunión

A la aprobada ley anti protesta, se suma también la intención del Ministerio de Justicia de presentar durante el primer semestre del 2020 un proyecto que según ellos “regule” el derecho a la libertad de reunión.

Senado aprueba con enmiendas la despótica ley anti-protestas

Así mismo lo declaro en un reportaje de El Mercurio, donde abrió el detalle de la Agenda 2020 que tiene entre el gobierno y el ministerio de justicia. Su timonel, Hernán Larraín (UDI) junto a las dos subsecretrías, Lorena Recabarren (DDHH) y Sebastián Valenzuela (Justicia), ya están pensando en dejar este mes listo un avance del proyecto que busca limitar el derecho a reunión, a propósito de estos casi 3 meses de protestas donde los principales centros cívicos de las regiones no han dejado de ser centro de legitimadas movilizaciones.

Sin embargo, lo que está detrás de esto, lo que busca la derecha que dice ser democrática, es justamente atentar contra las libertades democráticas más básicas. Es así como la libertad de reunión, asociación o de expresión están tratando de ser cercenadas por el gobierno de Sebastián Piñera, como lo ha demostrado con la querella contra el dirigente del PTR Dauno Tótoro por sus dichos de "fuera Piñera y sobre sus ruinas levantar una Asamblea Constituyente, Libre y Soberana" o los miles de detenidos por manifestarse que se encuentran incluso hoy bajo prisión preventiva.

¿Buscarán con este proyecto legalizar e institucionalizar la política de sitiar espacios públicos con efectivos policiales para reprimir toda forma de manifestación social, como lo intentó hacer Felipe Guevara con Plaza Dignidad? Considerando todo el blindaje que le otorgó la derecha, no es una opción que sea descartable.

Sin embargo, lo que busca la derecha es claro: Reprimir todas las formas de manifestación que ponga en peligro la continuidad del viejo Chile, ese Chile de los ricos, los poderosos y los empresarios, los políticos corruptos. Pero esto lo buscan realizar de dos formas, en donde por un lado aumentan las leyes y penas, mientras que por otra parte avalan la brutalidad de Carabineros.

Así mismo lo expresa Felipe Kast, quien afirmó que: “Cuando tú te sientes con el derecho de parar el tránsito, hacer ‘el que baila pasa’ o parar la PSU, estás cayendo en actitudes fascistas, completamente antidemocráticas”. Un claro ejemplo de la derecha buscando posar de democrática para bajo sus excusas imponer la política del garrote.

Abajo la ley anti-protestas y todas las medidas represivas de Piñera y sus secuaces

Y es que no sólo la aprobación minúscula de Piñera de apenas un 10% da cuenta del odio que le tiene la población, sino que también da cuenta de los hechos de violencia sistemática que ha llevado adelante, mientras busca posar ante la prensa tradicional de democrático.

Sin embargo, toda esta situación, toda la represión y todos los montajes, pueden agravarse al doble de aprobarse esta “ley anti-protestas”. Frente a lo cual todo quien afirme defender la democracia debe votar en contra de esta medida, o de lo contrario se sumará a ser un cómplice de la represión asesina que lleva adelante este Gobierno.

Pero por otra parte, también esto debe ir acompañado de una gran movilización, en donde por ejemplo, desde el Colegio de Profesores, desde las centrales sindicales como la CUT, la Confederación de Trabajadores del Cobre, la Mesa de Unidad Social, todas deben llamar a retomar las movilizaciones, con un plan escalonado y paro nacional de todos los sectores productivos.

No hay otra forma de enfrentar a este Gobierno que hoy nos quiere quitar en el Senado nuestro derecho a movilizarnos en las calles, a decir basta a todas sus injusticias, su opresión, sus abusos y su explotación, y que se apronta a buscar quitarnos nuestro derecho a reunión, como lo intentaron con Felipe Guevara en Plaza Dignidad.

La única forma es seguir adelante con la movilización y potenciarla desde los lugares de trabajo, paralizando el cobre, los puertos, la celulosa, el transporte, las salmoneras. Si las y los secundarios están movilizados hoy, la unidad entre trabajadores y estudiantes haría caer cualquier ley represiva que el Gobierno nos ponga por delante.

Y más clave aun esta unidad, pensando en la trampa a donde nos dirige el acuerdo constitucional con la derecha, que dice estar disponible para generar cambios en la Constitución, pero de acuerdo con la institucionalidad vigente cuestionada por millones en las calles, por tanto, rechazan la posibilidad de una asamblea constituyente, instancia que está por fuera del pacto de los partidos con el gobierno.

Es por ello, que los principales organismos sindicales, estudiantiles y sociales deben impulsar un plan ascendente de lucha que culmine en una huelga general para frenar el engaño del proceso constituyente y que imponga un plan de emergencia con las principales demandas levantadas por el pueblo en las calles, como es el fin a las AFPs, salud y educación gratuita, salario mínimo superior a los 500 mil pesos y la renacionalización de los recursos naturales bajo gestión de las y los trabajadores para financiar estas demandas estructurales. Sólo a través de la movilización y paralización de los principales sectores productivos, de servicio y comercio, podremos imponer una asamblea constituyente, realmente libre y soberana.






Temas relacionados

Política Chile   /   Derechos fundamentales   /   Libertades Democraticas

Comentarios

DEJAR COMENTARIO