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CORONAVIRUS

Con impuesto del 20% a la riqueza de las 10 familias super-ricas podrían construirse más de 40 hospitales

Frente a la pandemia hay que aumentar el presupuesto de salud para construir nuevos hospitales, camas, respiradores. En Chile hay 10 familias que si se utilizara un 20% de sus riquezas se podría enfrentar el virus. En el país hay plata, debe usarse para resguardar la salud del pueblo que es lo primero.

Miércoles 18 de marzo de 2020 | 14:52

En momentos de emergencia, es necesario tomar medidas drásticas. La única posibilidad es un plan de emergencia favorable al pueblo trabajador y a las grandes mayorías. Para esto es necesario afectar las ganancias de los grandes empresarios, porque plata hay y debe destinarse a las urgencias de salud de este momento.

El gobierno destinó en un primer momento 260 mil millones de pesos para enfrentar el coronavirus. Un presupuesto mezquino pues corresponde tan sólo al 0,009% del PIB nacional.

Pero en Chile hay enormes fortunas acumuladas. Las 10 familias más poderosas se han enriquecido a costa del saqueo de las riquezas naturales y de las condiciones de vida del pueblo trabajador. Con un impuesto del 20% a sus fortunas podríamos construir más de 40 hospitales, aumentando inmensamente la cantidad de camas por habitantes.

Las cifras

Los números son chocantes: Iris Fontova, matriarca de la familia Luksic, tiene un patrimonio que llega a los 15.400 millones de dólares, situándola en la posición número 74 de la revista Forbes que mide a los grupos más ricos del mundo. Le siguen Julio Ponce Lerou, involucrado en el caso SQM, con 3.800 millones de dólares; Horst Paullman, dueño de Cencosud, que sigue obligando a sus trabajadores a exponerse al Coronavirus al seguir vendiendo; tiene un patrimonio de 3.000 millones de dólares; lo mismo tiene Álvaro Saieh; los sigue el mismísimo presidente de la República, con 2.800 millones de dólares; luego Roberto Angelini con 2.100 millones de dólares, a la cabeza de una de las familias “dueñas del mar privatizado”; luego está Jean Salata, con 1.900 millones de dólares; y cierran la lista Patricia Angelini, Luis Enrique Yarur, Bernardo Matte, con 1.700, 1.500 y 1.100 millones de dólares respectivamente.

Si se aplica un impuesto de un 20% de la fortuna de estos 10 “hombres y mujeres más ricos del país”, recaudaríamos un total de 7.260 millones de dólares. No es justo que ellos vivan como reyes y que los muertos sean nuestros familiares. Ahora, para poner un ejemplo, el Hospital consecionado de La Florida “Dra. Eloísa Díaz”, tuvo un costo de 110 millones de dólares. En 2015 se hizo un plan de construcción de 15 hospitales cuyo costo bordeó los 2.520 millones de dólares. Es decir, con ese monto de dinero que hoy acaparan los principales multimillonarios del país, incluido el presidente, se podrían construir más de 40 hospitales de similares características al de La Florida.

Con ese impuesto podemos avanzar en la construcción de la infraestructura necesaria, en aumentar significativamente el número de camas generales y de camas UCI para enfrentar la crisis del Coronavirus y para que no sea el pueblo que pague con su vida y su salud, en especial de sus adultos mayores. Es urgente crear un sistema único y universal de salud, que fusione hospitales, centros asistenciales y clínicas privadas, que por medio de un financiamiento especial, puedan poner en marcha un plan para evitar muertes y que se asegure una prevención a la altura de las circunstancias. Medidas como éstas deben ir acompañadas del reclutamiento masivo de estudiantes de medicina y enfermería para aumentar el personal de atención en salud. El momento es ahora.






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