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Red Internacional

PANDEMIA.¿Cuál es el verdadero motivo de por qué Antofagasta tiene cifras récord de contagios?

Un Hospital Regional colapsado y el traslado de pacientes críticos a Santiago son las imágenes del verano. ¿Es que los antofagastinos son una especie particular más propensa al virus? Nada de eso. El problema son las grandes empresas que quieren mantener a toda costa el funcionamiento productivo y sus ganancias.

Fabián Puelma@fabianpuelma

Sábado 30 de enero de 2021 | 07:56

Llama la atención que la región de Antofagasta haya sido epicentro de la pandemia en Chile tanto en su primera ola como en la segunda por la que atravesamos actualmente. Pero la región no es de las más pobladas del país, ni tampoco es la que ostenta la mayor densidad poblacional. ¿Qué pasa realmente en esta región que la hace tan propensa al Covid-19?

Probablemente el motivo radique en que ciudades como Antofagasta y Calama son “ciudades dormitorios” de miles de trabajadores ligados de una u otra forma a la industria minera, que ha seguido produciendo de manera sistemática durante todos estos meses.

Joaquín Villarino, presidente ejecutivo del Consejo Minero, se jactaba que “la producción de cobre en Chile mostró una resiliencia destacable en el año de la pandemia, logrando terminar en un nivel muy similar a 2019, de 5,8 millones de toneladas”. Es decir, jugosas ganancias para las empresas.

¿Pero a costa de qué han logrado mantener la producción a favor de las grandes empresas mineras? A costa de la salud y condiciones de trabajo de las y los trabajadores, mediante la continuidad operacional. Ésta ha traído aparejada dos problemas cruciales.

En primer lugar, el Consejo Minero ha dicho que el sector ha tomado una serie de medidas y protocolos sanitarios. ¿Pero qué pasa con las condiciones en las que miles de trabajadoras y trabajadores están obligados a transportarse a sus lugares de trabajo? Antofagasta día a día transporta a miles de trabajadores, tanto de dentro como de fuera de la región, desde las rutas mineras a las ciudades. Buses y aviones pueden ser verdaderas máquinas de contagio.

De hecho, según Cristóbal Cuadrado, académico de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, el Colegio Médico busca disminuir los riesgos sanitarios de estos desplazamientos, pues la movilidad laboral es una alta fuente de contagio: “Es necesario que existan limitaciones a los aforos de los transportes, sabemos que hoy los aviones están utilizando todos sus asientos y no existe ningún espacio entre pasajeros”, planteaba en El Mercurio.

En el caso de los buses, grandes empresas imperialistas como Glencore, que recauda miles de millones en utilidades, se han preocupado tanto de la salud de sus trabajadores que han puesto un plástico de separación entre los asientos de los buses. ¡Admirable innovación tecnológica!

En segundo lugar, las grandes empresas mineras han asegurado la continuidad operacional mediante disminución de dotaciones, modificación de turnos, entre otros. ¿Qué significa esto? Mayor sobre explotación laboral para quienes se mantienen trabajando.

La avaricia capitalista llega al extremo de que a quienes pueden seguir trabajando, les exigen el doble (ese es el secreto del “aumento de la productividad” de la que se jactan) y quienes no pueden hacerlo porque están contagiados, les quitan bonos o, incluso, han sido despedidos. Situaciones como esta motivaron a trabajadores de la Fundición AltoNorte a paralizar la producción en protesta contra la prepotencia patronal. Un ejemplo que debe multiplicarse y que no puede quedar a la merced de lo que definan los dirigentes sindicales burocráticos, traidores y llenos de privilegios.

Los capitalistas también establecen la odiosa división entre trabajadores de planta y externos: la peor parte se la llevan los trabajadores contratistas que no acceden a la salud del trabajador directo en las faenas mineras, de hecho ni siquiera tienen acceso a los policlínicos de faena.

Antofagasta es epicentro de la pandemia. Pero los antofagastinos no son más propensos al virus que el resto del país. Sólo que tienen que hacer frente no sólo al virus del Covid-19, sino también al virus de los parásitos capitalistas y sus grandes empresas mineras. Desempleados, trabajadores precarios, subcontratados y mineros tienen en común varias cosas: que deben soportar la salud precaria, la sobre explotación y la prepotencia patronal, y que tienen un enemigo común: los saqueadores, los dueños de Chile, las grandes empresas nacionales y multinacionales.




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