Política Estado Español

IGLESIA CATÓLICA ESPAÑOLA

Cuando el sistema es la ocultación de la pederastia

En los últimos años se han destapado incontables casos de pederastas entre la jerarquía de la Iglesia Católica. Sin embargo, la milenaria institución hace lo imposible para silenciarlos y en el Estado español son profesionales de la ocultación.

Guillermo Ferrari

Barcelona | @LLegui1968

Lunes 15 de octubre de 2018 | 19:44

En primer lugar lo que hay destacar es que no son algunas “manzanas podridas”. Son miles y miles los casos que durante su infancia han sufrido abusos por parte de miembros destacados de la cúpula católica. Ni siquiera está focalizado en un país, que ya sería bestial, hay muchos casos en Australia, EEUU, Chile, Irlanda, Estado español etc. y etc. Como si esto fuera poco, han contado con el encubrimiento de las máximas autoridades de Roma y en cada país y una gran resistencia a que se salgan a la luz.

La Iglesia española tiene centenares de años de experiencia encubriendo las “conductas” de sus integrantes. Hablar con los padres de las víctimas para tratar de apagar el fuego, incluso con amenazas, pocas veces con dinero. A veces el “castigo” para el victimario consistía en trasladarlo a una ciudad distante para que siga “abusando” en un lugar donde no le conocen. Mentiras y falsedades y evocar a Dios para tratar de dilatar una posible acción legal o para ganar por cansancio.

Y, prueba de ello es que la Iglesia ha aprobado con el Estado español un Concordato que establece que “en ningún caso los clérigos y los religiosos podrán ser requeridos por los jueces u otras autoridades para dar información sobre personas o materias de que hayan tenido conocimiento por razón de su ministerio”. “Todos somos iguales ante la justicia” que tiene los ojos vendados. Aunque algunos somos menos iguales que otros.

La milenaria institución española también se ha destacado en el abuso de menores y en la ocultación de los mismos. En los últimos años han aparecido casos en Granada, Gaztelueta, los Maristas de Barcelona, Astorga, Córdoba, Vigo que parecen ser sólo la punta del iceberg. Entre los más destacados se encuentran El caso Romanones que ha sido hasta la fecha el mayor abuso de menores protagonizado por la Iglesia y el caso del seminario de Bañeza. Ambos casos “gestionados” con el mayor secretismo por parte la Iglesia.

En Granada estuvo implicado el 7% del clero

El llamado ’caso Romanones’ ha sido, hasta ahora, el mayor juicio contra la pederastia eclesial en el Estado español. En él estuvo implicado hasta el 7% del clero de Granada. Una de las víctimas escribió una carta a Bergoglio denunciando los abusos a los cuales eran sometidos noche tras noche en Granada. Y, recién a partir de ahí, se vieron obligados a iniciar una investigación.

La Audiencia Nacional de Granada en éste caso de abusos masivos tan solo enjuicio uno, referente a la acusación del padre Román referido a penetraciones. El resto de los abusos de los cuales estaban acusados muchos curas, el grupo Romanones, fueron dejados de lado por

haber prescrito. La ley sirve para encubrir el abuso de menores, y a la jerarquía religiosa que se ve especialista en el tema. Jueces y leyes para los curas, para las víctimas indefensión.

Los curas abusaban en el seminario

En el Seminario Menor de San José de La Bañeza (León) los sacerdotes actuaban con una gran impunidad. Se habla de múltiples abusos del padre José Manuel Ramos, pero lo que explican las víctimas es que “Había noches que [los curas] daban el paseo y se iban. Entonces, sabías que podías dormir tranquilo. Pero cuando se quedaban, te quedabas despierto y te asomabas.” para saber a quienes les tocaba esa noche. Si los curas actuaban así es porque tienen una impunidad que abarca hasta los mismos poderes del estado.

Estos casos que sucedieron centralmente en la década de los 70 fueron sacados a la luz 40 años después por el diario La Opinión de Zamora. El Obispado de Astorga se vio obligado a abrir una investigación por orden de la Santa sede. El padre Ramos luego de los abusos masivos realizados en la Bañeza fue traslado a un colegio de Zamora donde siguió abusando de otros niños entre 1981 y 1984. Allí también tuvo mano libre y, claro, nadie sabe nada.

Una institución completamente reaccionaria

La Iglesia católica se está demostrando cada vez más como una institución completamente reaccionaria. Repleta de jerarcas que no consienten el abuso de niños (o lo practican), que deniega la posibilidad de un aborto seguro y gratuito en múltiples países, que incluso apoya a dictaduras como lo ha hecho aquí con Franco, en Chile con Pinochet, en Argentina con Videla o en Brasil por tan solo mencionar algunas dictaduras sangrientas. Por no hablar de los acuerdos que tuvo con Hitler y Mussolini.

En el Estado español la curia goza de un espectacular trato por parte de la Administración. No tiene que pagar el IBI de sus inmuebles, tiene una casilla en las declaraciones del IRPF que le permiten recaudar fácilmente millones de euros, goza de múltiples ayudas a las instituciones educativas (como los Maristas de Sants que también tienen casos de pederastia). Por no hablar de la asignatura de Religión en las aulas de las escuelas públicas con profesores pagados la administración.

Todos estos acuerdos están basados en el Concordato de 1953 realizado por Franco y los acuerdos de 1976-1979 por el Rey Juan Carlos y Adolfo Suárez. El PSOE, desde el año 2016 había incluido en su programa la denuncia de estos acuerdos, pero como eso de “hacienda somos todos” es otro eslogan que Pedro Sánchez no llevará a la práctica.

Es clave una separación total y efectiva del Estado respecto de la Iglesia. Ni un euro para las finanzas de la curia. Quien quiera catequesis que vaya a la iglesia y pague al cura. Quien no quiera religión no tiene por qué poner un solo céntimo. Fuera las manos de la iglesia de la educación pública.

Basta de exenciones fiscales. La iglesia no paga el impuesto a bienes inmuebles, ni muchos otros. Que pague como “cualquier cristiano”.

Libertad de práctica religiosa no quiere decir que todos paguemos algo en lo que no estamos de acuerdo. Que paguen los creyentes. ¡Y que los curas vayan a trabajar!

Y por supuesto, los abusos a menores no pueden prescribir y hay que investigarlos hasta el final, hasta que la “justicia” castigue a todos y cada uno de los culpables.

Y, también hay que expulsar a la Iglesia del cuerpo de las mujeres. ¡Aborto libre, gratuito y en condiciones! ¡Educación sexual en las escuelas en lugar de religión!






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