CRISIS MIGRATORIA

Derecha anti-inmigrante: La xenofobia crónica de la derecha y las palabras que le condenan

Aún resuena al interior de la derecha las acciones tomadas en contra de miles inmigrantes que han tratado de entrar el país a través de la frontera de Colchane, en Tarapacá. Desde expulsiones masivas hasta recrudecimiento en el control y fiscalización en la zona, la derecha que un día buscó mostrase compasiva con el pueblo venezolano, ahora se quita su careta xenófoba.

Miércoles 17 de febrero

Sin duda una de los temas más debatidos durante la última semana ha sido la profunda crisis migratoria en nuestro país. Esto a propósito del tránsito de más de 1.500 migrantes a través de la frontera de Colchane, en Tarapacá.

Sin embargo como era de esperarse, el gobierno derechista de Piñera no tardó en acudir a la zona para concretar una serie de medidas para evitar el ingreso de inmigrantes a nuestro país, aunque claro está, recurriendo a un arsenal de medidas xenófobas e insensibles en contra de aquellas y aquellos desesperados viajan buscando un mejor vivir.

Tal fue así que tanto el Ministro de Relaciones Exteriores (RR.EE), Andrés Allamand, y el Ministro del Interior, Rodrigo Delgado, dieron inicio a un plan orientado a la expulsión de inmigrantes indocumentados, mayores atribuciones en las fiscalización por parte de Fuerzas Armadas, y herramientas tecnológicas para monitorear la zona.

Tal fue el nivel de discriminación que incluso el ministro Allamand señaló que aquellos que fueran inmigrantes “ilegales” no recibirían la vacuna contra el COVID19, siendo posteriormente desmentido incluso por representantes de su propio conglomerado.

En el caso de delgado, quien ve cuentas positivas luego de que bajara en un 92% de migración por la frontera de Colchane manifiesta una nula autocrítica respecto a la intervención del gobierno en materia migratoria e incluso frente a la invitación que hiciera el Presidente Sebastián Piñera a la comunidad venezolana a visitar Chile, se excusó señalando que este se refería a por medio de una visa especial.

“En ningún caso el Presidente Piñera está diciendo que pasen a Chile por un paso no habilitado o por pasos clandestinos o ingresen a Chile de manera irregular. La invitación siempre ha sido por las vías normales y por eso se generó justamente esta Visa de Responsabilidad Democrática”, señaló el Ministro del Interior, para Radio Universo.

Pero al parecer el tema no está zanjado al interior de Chile Vamos, ya que el actual precandidato por el conglomerado, Mario Desbordes, se refirió a la situación, señalando “Es una cuestión que es incómoda en Chile Vamos, porque nosotros les dijimos a los venezolanos ‘vengan, yo le ofrezco la Visa de Responsabilidad Democrática, entendemos lo que están viviendo”, de acuerdo a lo signado para La Cuarta, agregando “tenemos cerrada la frontera terrestre, pero no le ponemos problema al que llega por avión, entonces al que tiene plata lo recibimos y al que no, no lo recibimos, no me cuadra mucho eso”.

Tales declaraciones por parte del ex Ministro de Defensa, muestran los roces existente al interior de la derecha, donde si bien pareciera existir un criterio común sobre la discriminación en el trato recibidos por los inmigrantes indocumentados, muestra claramente el ADN xenófobo de la derecha, con referentes como la senadora por el Biobío Jacqueine Van Rysselberghe pidiendo “mano dura”, y el ultraderechista José Antonio Kast, proponiéndola construcción de una zanja al más puro estilo de Donald Trump.

La sintonía anti-inmigrante del gobierno y la xenofobia a flor de piel

Más allá de lo espinoso del tema, sin duda el gobierno ve su plan como un triunfo, cuando lo que le caracteriza es su insensibilidad crónica hacia los más pobres, y menos aun cuando se trata de extranjeros.

Las expulsiones y controles fronterizos, refuerzan los elementos más descompuestos de la derecha chilena, enalteciendo el patriotismo y su propio “America First” colindantes con el ultraderechista Partido Republicano.

Aquella derecha que ayer decía derramar lágrimas por todas las venezolanas y venezolanos afectados por el régimen de Maduro, hoy se dan vuelta la chaqueta y muestran lo que realmente son, un sector permeado por una ideología patriotera, totalmente ajena a los problemas no tan sólo por el desarraigo de la población migrante en nuestro país, sino del conjunto del pueblo trabajador y sus dificultades.

Sin embargo cuando se trata de sus amigos empresarios extranjeros, el saqueo a los recursos naturales, y las zonas de contaminación parecen pasar a un segundo plano.
Ente esto, resulta necesario luchar por un impuesto a las grandes fortunas para así garantizar el resguardo de migrantes documentados e indocumentados, por el derecho al trabajo perfectamente realizable con el reparto de horas entre trabajadores nativos e inmigrantes, y para que nadie se quede sin trabajar. Y claro está el derecho a un espacio y vivienda digna, ya que mientras los grandes empresarios, usurpan lagos e incluso playas para su uso privado, hay miles de familias que necesitan un terreno donde vivir.

¡Basta que la crisis la paguen las y los trabajadores, ya sean nativos o migrantes! ¡Que la crisis la paguen los grandes empresarios! ¡Solidaridad con las y los migrantes!






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