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ENTREVISTA

Despedida de Vips: “Conmigo y mi sindicato han pinchado hueso, no aceptaremos otra cosa que mi readmisión”

Entrevistamos a María Isabel, trabajadora inmigrante, despedida por la conocida empresa multimarca Grupo Vips debido a su actividad sindical de denuncia de las condiciones de miseria y precariedad que imponen a su plantilla

Pablo Juárez

Desde Quito

Martes 17 de septiembre | 17:47

Foto: Sección sindical de Co.Bas. en el Grupo Vips

El Grupo Vips, una de las empresas más importantes e icónicas de la restauración en el Estado español, vuelve a recurrir a la represión sindical contra una de sus trabajadoras. Esta compañía ha tenido un crecimiento meteórico en los últimos años, convirtiéndose en una de las empresas más importantes del sector con beneficios multimillonarios. Sin embargo, detrás de estas deslumbrantes cifras se esconde una dura realidad. Estas ganancias y crecimiento de la empresa han sido producto del aumento brutal de la explotación de sus trabajadores.

Para poder mantener esta situación dentro de sus centros de trabajo Vips no ha dudado en recurrir a los despidos, amenazas y la vulneración sistemática de los derechos del conjunto de sus trabajadores y trabajadoras.

Izquierda Diario ha conversado con María Isabel, trabajadora inmigrante, madre de dos hijos y delegada por el sindicato Comisiones de Base (Cobas), recientemente despedida por su actividad sindical en el Grupo Vips.

¿Podrías contarnos por qué la empresa ha decidido despedirte?

Bueno para entender mi despido es necesario tener en cuenta el recorrido sindical que junto a varios compañeros hemos tenido en los últimos años. Yo en concreto trabajo en el Grupo Vips desde hace más de diez años. Formé parte del plan que tenia la empresa en esos momentos de contratar en origen. Es decir, contrataban personal directamente de países del tercer mundo para de esta manera aprovecharse de estas personas e imponer condiciones que seguramente otros colectivos no hubieran aceptado. Todo esto la compañía lo disfrazaba de una suerte de política de integración con los inmigrantes para de esta manera vender la imagen de una marca moderna y progresista.

Esta hipocresía tan irritante mezclada con una conciencia de clase que me viene de familia, me llevo a vincularme con la actividad sindical de UGT. Mi intención era defender los derechos de mis compañeros que veía como la empresa pisoteaba día tras día. Fruto de mi actividad sindical conocí a otros compañeros que tenían la misma sensibilidad que yo. Sin embargo, rápidamente nos enfrentamos a la realidad interna de UGT y conocimos de cerca el papel de su burocracia.

Para nosotros siempre que un compañero acudía a nosotros o la empresa atacaba los intereses del conjunto de los trabajadores hacíamos todo lo posible para poder pelear contra esta situación. Desde la dirección de nuestro sindicato en esos momentos esto no era una prioridad. E incluso nos encontrábamos con la bizarra situación que justificaban los ataques de la propia empresa. De esta manera la burocracia de UGT junto a la de los otros sindicatos fueron cómplices de los despidos, bajadas salariales, y la generalización de los contratos basura con la excusa de la crisis económica.

Cuando nosotros exigíamos a la dirección de nuestro sindicato respuestas ante esta situación, estos empezaron a acosarnos y a intentar todo tipo de medidas con el objetivo de disciplinarnos. Junto al grupo de compañeros más afines decidimos no agachar la cabeza y buscar una salida que nos permitiese organizar y defender los derechos de nuestros compañeros. En esta búsqueda es como conocimos a los compañeros de Co.Bas. Un sindicato pequeño, pero que ponía todos sus esfuerzos y recursos para poder organizar un sindicalismo de lucha allí donde tuvieran presencia.

Así de esta manera con la cercanía de las elecciones sindicales de 2017 nos propusimos organizar listas para presentarnos con un perfil combativo y de denuncia tanto a la empresa como a los sindicatos mayoritarios en la empresa.

La reacción del Grupo Vips fue de una violencia inusitada. En todos los centros de trabajo en donde sospechasen que algún trabajador nos apoyase, la empresa amenazaba, trasladaba e incluso despedía a estos compañeros. Fue desde luego un salto de calidad en la persecución sindical por parte de Vips. Esto se tradujo concretamente en muchas decenas de despidos. Para poder llevar a cabo esta ofensiva la empresa contó con la colaboración de los tres sindicatos mayoritarios en la compañía, UGT, CCOO y FETICO. Estos no solo alentaban esta persecución, sino que en muchos casos facilitaban a Vips los nombres de los compañeros que nos apoyaban. Especialmente insidioso fue el papel de UGT que ayudó a la empresa y tuvo un papel protagónico a la hora sabotear las distintas candidaturas en los centros de trabajo. Nosotros denunciamos esta situación a Inspección de Trabajo y nos dio efectivamente la razón.

Había habido una persecución hacia nuestros compañeros candidatos y por eso muchas de nuestras listas no pudieron finalmente presentarse o habían creado un clima de miedo y amenazas entre los trabajadores para poder restar apoyo a que salieran delegados de Co.Bas. Sin embargo, solo conseguimos que se repitieran las elecciones en la unidad en la que yo trabajaba. Y fue en esta repetición de las elecciones en donde yo fui finalmente elegida delegada con el voto de mis compañeros.

Esto formalmente me garantizaba que la empresa no me pudiese despedir por motivo de mi actividad sindical. Es por eso que desde el primer momento me dedique a denunciar cualquier tipo de atropello en mi centro de trabajo y las condiciones de extrema precariedad que tenemos que padecer el conjunto de la plantilla de Vips. Eso para una empresa que no está acostumbrada ningún tipo de cuestionamiento le pareció intolerable. Y en el mes de Julio de este año procedieron a comunicarme mi despido, alegando falta de confianza por parte de la empresa.

¿Cuáles son esas condiciones laborales que denunciabais desde vuestra sección sindical?

Vips, como muchas otras empresas del sector de la hostelería, ha hecho de la precariedad su modelo laboral. Prácticamente la totalidad de los contratos que se llevan haciendo en los últimos años son contratos parciales de 10, 12 o 15 horas como máximo. Por lo que lo muchos cobran menos de 300 euros. Claramente son sueldos de miseria, así los trabajadores se ven obligados a aceptar las llamadas horas complementarias, que son básicamente horas extras pero que se pagan como horas ordinarias.

De esta manera el tiempo y el horario de la plantilla tienen que estar a disposición de las necesidades de la empresa y de los caprichos de los encargados. Esto evidentemente dificulta cualquier tipo de conciliación familiar. En general el deterioro de las condiciones laborales ha sido una constante en los últimos años. Con EREs encubiertos, bajada de salarios forzosa, ritmos de trabajo cada vez más intenso.

¿Cuál es el plan de movilizaciones para conseguir tu readmisión?

Desde nuestro sindicato tenemos muy claro de que mi despido es un despido improcedente, fruto de mi actividad sindical en estos años. Por lo tanto, hay muchas posibilidades que en los juzgados lo echen para atrás. Desde la dirección de Vips son conscientes de esto. Su intención con esto es en primer lugar atemorizar a la plantilla y sobre todo lanzar un mensaje a navegantes: la empresa no va a tolerar ninguna actividad sindical que se salga de los marcos a los que está acostumbrada.

Para Vips, y para el nuevo grupo empresarial del que forma parte es necesario dar este golpe encima de la mesa. En primer lugar, debido precisamente a la llegada del Grupo Zena-Alsea como nuevos propietarios de la marca y también por la proximidad de las nuevas elecciones sindicales. Este conglomerado empresarial se ha convertido en los hechos en la mayor compañía de hostelería del país, controlando marcas de mucho éxito como Burger King, Domino’s o el propio Vips. Todos estos centros de trabajo muy conocidos también por los bajos salarios y las condiciones de trabajo miserables.

Seguramente también quieren crear la situación para poder solventar esto con unos cuantos miles de euros como indemnización. Pero conmigo y mi sindicato han pinchado hueso, nosotros no aceptaremos otra cosa que mi readmisión. Con esto queremos demostrar que se puede luchar contra los abusos de las empresas y que la clave no está en esperar a la justicia burguesa sino en la autoorganización y la movilización de los trabajadores.

Para ello hemos convocado una concentración este sábado a las dos de la tarde en frente del Vips de Gran Vía en Madrid. Hacemos un llamamiento a otras organizaciones sindicales y sociales a que acudan a esta cita y nos apoyen en una lucha que va mucho más allá de mi caso. Es la pelea constante que tenemos los luchadores obreros contra la precariedad a la que nos quieren condenar eternamente. Y después del sábado continuaremos con nuestro plan de movilizaciones hasta que consigamos nuestro objetivo.

¿Que otros sindicatos tienen presencia en la empresa y como han reaccionado ante la persecución sindical que estas padeciendo?

Bueno en la empresa actúan tres sindicatos que tienen casi la totalidad de la representación sindical, FETICO, CCOO y UGT. FETICO es un sindicato de empresa cuya estructura y objetivos están puestos sin complejo alguno al servicio de las distintas patronales en donde actúa. Por otro lado, están CCOO y UGT. Estos no son mucho mejores que FETICO, en todos estos años han garantizado todos los ataques por parte de la empresa. Mientras se iban burocratizando cada vez más y de esta manera adquirían dinámicas profundamente antidemocráticas. Otro elemento que tienen en común estos sindicatos es que tienen numero desorbitado de delegados sindicales. Esto funciona como un mecanismo de disciplinamiento para estos delegados, que ven como sus privilegios dependen de la empresa, y también para los sindicatos como estructuras.

En mi caso he tenido que sufrir el acoso junto a mis compañeros por parte de la dirección de la sección sindical de UGT cuando pertenecíamos a este sindicato. Cuando desde Co.Bas. presentábamos quejas en las reuniones de los sindicatos con la empresa, eran precisamente los delegados de estos sindicatos los que respondían por la empresa mostrando un nivel de lacayismo vergonzante.

Con respecto a mi despido este se produjo precisamente con la colaboración activa de los delegados de los tres mayoritarios en mi centro de trabajo. La empresa se vio obligada a convocar a un Inspector de Trabajo por las continuas quejas de los compañeros. Aprovechándose de esto Vips utilizó las entrevistas que les hicieron a los delegados de los otros tres sindicatos mayoritarios en las que de forma insólita descargaban la responsabilidad de lo que pasaba en nuestro trabajo sobre mí, debido a que supuestamente creaba un mal ambiente de trabajo. Esto la empresa lo utilizo como testimonio de mi mala actitud y justificó la falta de confianza haciéndola pasar por la opinión generalizada del resto de la plantilla.

Este es el papel que juegan CCOO, UGT y FETICO. Sin embargo, sabemos que en estos sindicatos hay compañeros honestos y comprometidos, que se ven atrapados por las lógicas de quienes dirigen estas organizaciones. Es a estos compañeros que nos queremos dirigir también, porque no se trata de una cuestión personal o solo de mi sindicato. Es la persecución sindical de una empresa que apoyándose toda la legislación anti obrera de los últimos años, que es la que garantiza como en otras muchas empresas las condiciones de miseria a la que someten a una amplia mayoría de los trabajadores.

Ahora es contra mí y mi sindicato que se produce este ataque, pero tarde o temprano si dejamos que esto pase sin consecuencia para la empresa, estos mismos ataques pueden recaer sobre otros luchadores obreros y sindicatos. Aun a pesar de que otros momentos estas organizaciones hayan dado cobertura a los intereses de la empresa, esta desde luego no le temblara el pulso si tiene que recurrir al miedo y la represión para defender sus intereses. Roma no paga a traidores.

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Concentración solidaria

El próximo 21 de septiembre a las 14,00 horas, tendrá lugar una concentración frente al Vips de la calle Gran Vía Nº 43 (Metro Callao). Quienes hacemos Izquierda Diario estaremos presentes y hacemos un llamamiento a los sindicatos, Comités de Empresa, Secciones Sindicales, partidos políticos y movimientos sociales a que apoyen la lucha por la readmisión de María Isabel.






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