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Red Internacional

Calama. El Plan de Descontaminación no puede esperar más ¡Nuestras vidas valen más que sus ganancias!

Ya son 12 años desde que Calama fue declarada zona saturada por material particulado MP10, desde entonces el Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA) sigue sin ejecutarse por responsabilidad política de los diferentes gobiernos de turno de estos 30 años. Siendo un problema de salud pública y la urgencia que tiene para los miles de calameños, desde el Ministerio del Medio Ambiente a mediados de diciembre del año pasado el PDA fue retirado sin explicación.

Sábado 29 de enero | 14:18

El año 2009, mediante el Decreto N°57, Calama y su área circundante, fue declarada zona saturada por material particulado MP10 [1], una forma elegante de llamar a lo que es una zona de sacrificio. Desde julio de ese año desde la Comisión Nacional del Medio Ambiente, se dio inicio al proceso de elaboración del PDA para la ciudad.

El objetivo de este plan es evitar la superación de los niveles de calidad ambiental establecidos por la norma primaria de calidad ambiental para material particulado MP10, que según el D.S. N°59 de 1998, del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, la norma de calidad no debe ser igual o superior a los 150 microgramos por metro cúbico normal, como concentración anual en un plazo de cinco años.

Durante la evaluación ambiental de hace 12 años a través de las estaciones de monitoreo, fueron evidenciados los principales focos responsables de la saturación del material particulado como lo han sido hasta la actualidad tres de las divisiones norte de CODELCO (Radomiro Tomic, Chuquicamata y Ministro Hales) y su relave Talabre, además de la fundición de plomo RAM-Recimat. Estos focos de contaminación hicieron que entre los años 2015-2017 la norma anual permitida estuviese por sobre el 80% de lo permitido.

Las consecuencias de vivir en una zona saturada

A mediados del año 2021, dirigentes y especialistas del Colegio Médico de Antofagasta y Calama, respaldados por los informes del Centro Oncológico Norte de Antofagasta, plantearon impulsar un Plan Cáncer en la región en el marco de la crisis sanitaria producto de la pandemia del COVID-19 y la alerta sobre lo que puede ser una “ola de cáncer”.

En ese mismo marco, el Presidente de la Comisión del Cáncer del Colegio de Antofagasta, oncólogo Dr. Ricardo Baeza, planteó la alerta del aumento de la curva en las atenciones oncológicas en la región, las cuales aumentarán entre un 40% a un 50% más de lo acostumbrado a un año normal.

Baeza, sostuvo que en término de mortalidad, el cáncer al pulmón sigue siendo el más letal, por lo que se hace necesario contar con planes efectivos de descontaminación en la zona. A esto se le suma que la primera causa de muerte en Calama son problemas cardiovasculares, algo que está relacionado directamente con las consecuencias que provoca el material particulado MP10 y los más de 2 mil casos de enfermedades respiratorias, incluso antes de la pandemia, que se atienden en el Hospital Carlos Cisternas de la comuna anualmente.

La desidia empresarial y gubernamental contra nuestras vidas

Han pasado 12 años desde que nadie y ningún gobierno de turno ha puesto en marcha el PDA para Calama, no bastando con esto, comenzando este año miles de calameños y calameñas, se enteraron que el documento del PDA, el cual fue anunciado con bombos y platillos en un acto de demagogia durante el año 2021 por Sebastián Piñera, fue retirado desde el Ministerio del Medio Ambiente sin ninguna explicación para los más de 15 mil habitantes que firmaron y respaldaron el plan inicial, es más la forma de enterarse de esto y que muestra el desprecio del gobierno por nuestras vidas, fue en el marco de que el gobernador regional Ricardo Díaz asistió a la Contraloría para consultar por el avance del plan.

Según el contralor nacional, Jorge Bermúdez, el PDA para Calama fue retirado por el Ministerio el 15 de diciembre del 2021, y lo que fue denunciado por diversas organizaciones sociales y medioambientales de la comuna de Calama como la Red de Mujeres El Loa, la Coordinadora por la Defensa del Río Loa y la Madre Tierra, y Corporación Yareta, debido no sólo a la forma en la que se conoció el curso del trámite, sino además porque si bien desde la contraloría anuncian que fue por observaciones en el fondo y forma del PDA, no hay explicaciones concretas, convirtiéndose en un proceso a puertas cerradas y a espaldas de los habitantes de la comuna sin ninguna información pública. Ante esto, Andrea Vásquez, dirigenta de la coordinadora declaró que “la palabra de las autoridades políticas de la región no vale nada. Nos han mentido sistemáticamente y han cedido constantemente a las presiones de las grandes empresas mineras que hoy día tienen afectada a la ciudad, y que nos tiene dentro de los índices de cáncer más altos en el país”. Poniendo énfasis en que la dilatación del PDA tiene directa relación a que el gobierno y sus instituciones no quieren tocar los intereses de los capitales mineros.

Es así que a principios de esta semana, organizaciones sociales medioambientales de la ciudad de Calama se organizaron para poner un recurso de protección contra el Ministerio del Medio Ambiente por lo que se declara vivir en un ambiente libre de contaminación, además de la movilización que realizaron desde la Coordinadora por la Defensa del Río Loa y la Madre Tierra en la SEREMI de Medioambiente de Antofagasta.

El PDA supuestamente habría sido reingresa el fin de semana pasado, pero la lógica de que las vidas de cientos de miles valga menos que los intereses de los grandes mineras, incluída la estatal CODELCO que actúa bajo lógicas también de minería privada es una cuestión que sigue presente en cómo se ha abandonado y dejado de lado la salud de las y los trabajadores y el pueblo.

Es cuestión de recordar como durante el año 2021, se tiraban la pelota entre CODELCO y el Ministerio del Medio Ambiente, respecto a que una de las excusas de no llevar el PDA adelante, es el tema de los costos del plan, que mientras para la minera estatal este tendría un valor de más de US$300 millones para el Ministerio tendría un valor que no superaría los US$36 millones. De cualquier forma, sigue estando presente el problema del costo económico y no el costo que trae para la salud de los habitantes de la comuna, que incluso el mismo 2021 se hayan registrado niveles críticos de saturación similares a los de los años 2016-2017.

Por la ejecución inmediata del PDA original y un plan de emergencia coordinado desde los sindicatos, medioambientalistas y organizaciones populares

Ante la crítica situación que atraviesa la comuna hace más de una década, hay medidas inmediatas que deben llevarse adelante y parar con la dilatación que no ha hecho más que dañar la salud de los habitantes de la comuna y el ecosistema.

En ese sentido, es necesario el cumplimiento inmediato del PDA original que fue reiniciado durante el año 2017 por las organizaciones sociales medioambientales como la Coordinadora en Defensa del Río Loa. Además, y que en parte lo plantea el PDA original sin más extensión debe ejecutarse la renovación tecnológica ahora, apuntando a disminuir la emisión de las partículas atmosféricas.

Esto debe ir acompañado de un plan de reparación urgente de infraestructura de la salud pública que no da abasto para combatir los problemas de salud para todas y todos aquellos que han sido víctimas de la contaminación producida, reparación económica también por todos los gastos que han hecho los habitantes de Calama para atender los problemas como el cáncer, enfermedades cardiovasculares y respiratorias, como también una reparación real del ecosistema.

Este plan en su conjunto debe ser financiar por el Estado, partiendo por terminar de forma inmediata con la entrega de los ingresos reales de las ventas de cobre de CODELCO a las F.F.A.A. a través de la Ley Reservada del Cobre, que sólo durante el año 2020 significaron más de US$1.047 millones a las fuerzas represivas, recursos que se podrían utilizar para llevar adelante el PDA y este plan de emergencia.

Pero, para conquistar esto no podemos esperar a la buena voluntad del gobierno y los grandes capitales mineros que han dejado claro que nuestra salud está por debajo de sus ganancias, a estos no les interesa, por lo que no es un problema de voluntad. Para ello, es fundamental fortalecer la organización de la clase trabajadora como la minera desde la planta hasta los contratistas en alianza con las organizaciones sociales medioambientales y los sectores populares, a través de coordinadoras y comités que discutan cómo llevar adelante este plan, incluso que puedan analizar cuáles han sido los costos para lograr una reparación real de las consecuencias producidas estos últimos 12 años y cómo imponerlo, lo que no podrá llevar adelante sin la fuerza de la movilización.

Por último, no podemos quedarnos sólo en la ejecución del PDA dependiendo de la concentración de material particulado cada tantos años si queremos conquistar hasta el final terminar con la contaminación, el desastre ambiental y las consecuencias para nuestra salud. La única medida de fondo que puede terminar con esto, es plantearse la lucha por la reconversión tecnológica de toda la minería y la industria ligada a ella, lo que los capitales mineros y sus políticas de reducción de costos no harán porque va en contra de sus intereses. Para esto es importante discutir y luchar por la perspectiva del control obrero de la producción, que cuestione los ritmos de producción capitalista que sólo se ha dedicado a destruir a la población y el medio ambiente, además de poner los recursos al servicio de las necesidades de las grandes mayorías, partiendo por las demandas básicas de la población como es la salud.


[1MP10: Material particulado con diámetro aerodinámico menor o igual que 10 micrones, que tiene como consecuencia y relación causal con mortalidad prematura de causa cardiovascular, respiratoria y cáncer pulmonar, así como un sinnúmero de efectos en la morbilidad.





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