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Red Internacional

Los Matte son , según dados de la revista forbes, el tercer grupo económico más poderosos y millonario del país. Su riqueza ha sido construida sobre la base de sus raíces oligárquicas desde la conquista española y con la depredación de las tierras ancestrales del pueblo mapuche.

Martes 21 de diciembre de 2021 | 09:14

El 9 de julio de este año, Pablo Marchant era asesinado (peritajes afirman que fue ejecutado de un tiro por la espalda) en el fundo de santa ana de tres palos, Carahue, por funcionarios policiales que ejercían en los hechos como “guardias privados” de dicho predio. El fundo era propiedad de la forestal Mininco, perteneciente a empresas CMPC cuyos dueños son el grupo Matte.

No es la primera vez que el grupo Matte se ve involucrado en casos de asesinatos de comuneros mapuche. Sus intereses en la zona, como dueños de 700 mil hectáreas en territorio reclamado por las comunidades mapuche, los han convertido en defensores acerrimos de la política de terrorismo de estado contra el pueblo mapuche y su lucha por recuperar sus tierras ancestrales.

El grupo Matte, cuya historia se remonta a la oligarquía del siglo 19, es hoy uno de los principales conglomerados empresariales del país con una fortuna estimada en los 3.700 millones de dólares según la revista Forbes. Una fortuna que los ubica sólo detrás del grupo Luksic y el holding Cencosud (propiedad de Paulmann).

Su patrimonio se concentra en diversas áreas económicas, principalmente forestal, bancaria, energía y telecomunicaciones e inmobiliarias. Son controladores de las Empresas CMPC, Colbún, Entel Chile, Volcán S.A., Banco Bice, BICECorp, Inversiones Almendral, forestales Cañada, Cominco, Peumo, entre otras.

Durante el pick de la crisis sanitaria dicho grupo repartió utilidades por 867 millones de dólares impulsados por el récord de ganancias que tuvo la Minera Valparaíso, controlada por dicha familia. Todo esto mientras miles de familias eran arrojadas a la pobreza y el desempleo en medio de la pandemia del covid19.

La historia de su fortuna está estrechamente ligada a la derecha tradicional, siendo los integrantes de esta familia activos defensores y colaboradores de la dictadura de Pinochet y patrocinantes ideológicos de los proyectos políticos para preservar su legado. Promotores del anticomunismo y del discurso del terror contra el avance de los derechos de los trabajadores.

En los años de la unidad popular los Matte lideraron una férrea resistencia contra el movimiento obrero y la expropiación de las fábricas. Desde la CMPC, en la mira por su importancia estratégica, los Matte lideraron la resistencia empresarial al gobierno de Allende, con su campaña en contra de la Estatización de la compañía representada en el slogan “La papelera No”, buscando activamente comprar a los trabajadores e influenciarlos con ideas anticomunistas. Actividad que mantienen hasta el día de hoy a través de la CEP (centro de estudios públicos) y una nutrida red de colegios. Los Matte son de los miembros de la burguesía chilena más comprometidos con la batalla ideológica contra la izquierda y la clase trabajadora, comprendiendo por experiencia histórica la importancia estratégica de esta batalla.

Uno de los principales actos de complicidad con la dictadura nos remontan a septiembre de 1973, en el bullado caso de “la masacre de Laja”, con la ejecución y desaparición de 19 dirigentes sindicales y militantes de izquierda de la empresa de ferrocarriles, docentes y obreros papeleros y forestales, en el cual la CMPC aportó con datos de sus trabajadores e insumos para llevar a cabo este horrible crimen que estremece a la historia nacional hasta el dia de hoy. Es que los Matte ya han dejado claro que prefieren manchar sus manos con sangre obrera y mapuche antes de perder sus intereses económicos, demostrando así que sus ganancias valen mucho más que la vida de los trabajadores.

Los hijos del patriarca de la familia , Eliodoro Matte Ossa (1905-2000), y actuales controladores del grupo tuvieron una activa participación política en el derrocamiento del gobierno de Salvador Allende. Bernandro Matte fue militante del Partido Nacional e ingresó a las filas del movimiento fascista patria y libertad hasta el golpe de estado. Luego de un año sabático en Asia de donde volvió para hacerse cargo del Banco de la Familia (BICE) mientras fundaba el Movimiento de Unión Nacional, el cual devendría en el partido Renovación Nacional del cual fue parte de su comisión política.

El otro de los hijos del patriarca familiar, Eliodoro Matte Larraín también tuvo un importante rol en la colaboración con el régimen militar, ejerciendo como encargado de finanzas del ministerio de salud, mientras su padre lo preparaba para asumir el liderazgo de la CMPC. Eliodoro ejerció el liderazgo del grupo, siendo su principal representante en el directorio de la empresa y ejerciendo la presidencia del centro de estudios de la familia (CEP) hasta que el escándalo por el caso de colusión por los precios del papel Tissue lo obligó a renunciar a ambos cargos, pese a que Eliodoro intentó desmarcarse culpando a sus ejecutivos. Una excusa bastante poco creíble considerando la historia del dominio de los Matte sobre sus negocios.

Patricia Matte, la hija del patriarca, es quién más ha cultivado el perfil ideológico de la familia, encargándose de los negocios de los Matte en esta materia. Colaboró entre los años 1974 y 1975 con el departamento de planificación del ministerio de la secretaría general de la presidencia de la dictadura de Pinochet, pasando luego a ser parte de ODEPLAN donde se relacionan íntimamente con los economistas Miguel Kast (hermano del actual candidato presidencial José Kast) y Joaquín Lavin, siendo reconocida por tener línea directa con Pinochet y ser una de sus principales asesoras. Se hizo cargo desde 1985 de la secretaría de desarrollo social del régimen militar, desde donde ensayaban su política asistencialista buscando contener, de la mano de la fuerte represión, el descontento social que por esos entonces se expresaba en las calles contra la dictadura.

Patricia colaboró con la formación de las bases ideológicas de la UDI siendo consejera del centro de estudios Libertad y Desarrollo y estando cargo de la empresa educativa SIP (Sociedad de Instrucción Primaria), desde donde controla cientos de colegios particulares subvencionados (fue de las que más se benefició de la desmunicipalización y privatización de la enseñanza) desde donde promovía un modelo educativo hacia los sectores populares y de clase media en línea con sus postulados católicos conservadores. Además fue miembro de la orden de los legionarios de cristo , fuertemente cuestionada por que su fundador cometía actos de pederastia y tráfico de influencias.

Luego de repasar todo este prontuario de la tercera familia más rica de Chile, no es de extrañar que su domicilio político esté con la candidatura de Kast, el principal representante de la herencia del Pinochetismo en la actualidad, del cual como vimos el clan Matte fue activo colaborador y cómplice. Por eso no estamos solo frente a un caso de apoyo por intereses económicos, sino que lo que hay acá son lazos orgánicos, que por más de 50 años han cultivado con la derecha y la ultraderecha.

Ya que como fieles defensores de sus intereses de clase, le temen profundamente al poder de la clase trabajadora organizada, por eso son expertos en mantener una verdadera dictadura patronal dentro de sus empresas, cooptando dirigentes y haciéndolos trabajar en beneficio propio. De ahí que sea tan importante que las nuevas generaciones de obreros forestales y papeleros encuentren las vías de agruparse y organizarse, buscando unir y recuperar a los sindicatos que estén en manos de dirigentes burócratas y pro empresa y abriendo espacios de participación democrática y solidaridad entre los trabajadores, cuestión que los Matte detestan, pero que de seguro no podrán impedir con la fuerza y decisión que sobre todo los trabajadores más jóvenes poseen luego de tener una rebelión en el cuerpo.




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