RESPUESTA A LUIS MESINA

El plebiscito: ¿una herramienta para terminar con las AFP?

¿Debemos confiar que será el próximo presidente, o bien una bancada “progresista”, los que van a terminar con el negocio de las pensiones, a través de un proceso legislativo?

Daniel Vargas

Antofagasta, Chile

Viernes 26 de mayo de 2017 | 19:12

El 19 de mayo a través de La Izquierda Diario, se publicó una columna de opinión del vocero nacional de la Coordinadora No + AFP, Luis Mesina, respecto a la propuesta de plebiscito nacional y las críticas que han surgido al respecto. Por medio de esta nota, queremos exponer algunas reflexiones en torno a la política del plebiscito y su lugar dentro de la coordinadora de trabajadores NO + AFP.

En su exposición, Mesina se extiende sobre si un plebiscito es o no es un acto de movilización frente a distintos tipos de crítica que se han realizado en las distintas asambleas de la coordinadora. Para el Vocero nacional, este momento se trata de “apostar a la gente, con la gente, hacer política real, tensionar la institucionalidad y legitimar la propuesta de la coordinadora”.

¿Pero qué hay detrás de este debate y como se instala la propuesta del plebiscito en la Coordinadora?

En 10 meses: 4 marchas nacionales, y una jornada de paro y protesta nacional

Es una lectura compartida que la mercantilización de todos nuestros derechos, y la precarización constante a la que nos arrojan los empresarios, que amasan fortuna gracias a la obra neoliberal que impuso la dictadura, hoy abre crisis. La cual genera un momento de profundo cuestionamiento al modelo país que han defendido los empresarios y sus representantes políticos de la Nueva Mayoría y la Derecha.

Sobre esa base, la indignación que genera la situación de nuestros pensionados en Chile, junto al robo sistemático del salario de los trabajadores para la especulación financiera han terminado por detonar un gran movimiento del que muchos trabajadores se han hecho protagonistas, como lo es el que ha encarnado la Coordinadora Nacional NO + AFP.

En 10 meses, 4 marchas nacionales que bordearon el medio millón de personas junto a una gran jornada de paro y protesta nacional son una gran demostración de la fuerza que ha adquirido la demanda, generando un importante fenómeno de politización entre dirigentes sindicales y trabajadores frente a uno de los grandes cerrojos que dejo la dictadura. Prueba de esto es la ampliación nacional de la coordinadora y la constitución reciente de distintos comunales.

Podemos decir que estas movilizaciones y su número muestran que en la consciencia de cientos de miles ya fue validada la idea de que hay que terminar con el sistema previsional heredado de la dictadura.

Creemos que es justo decir que ha sido el amplio cuestionamiento y la movilización en las calles de todo chile, con centenares de miles de trabajadores, mujeres, jóvenes y pensionados lo que ha permitido que el grito nacional de “NO + AFP” se transforme en una bandera de lucha contra las pensiones de hambre y el saqueo de nuestros salarios por parte de los corruptos.

Es tanto así, es que el gobierno y toda la prensa han tenido que salir a responder. Desde campañas para re prestigiar las AFP, hasta el proyecto de Bachelet, por fuera del programa de gobierno. El cual busca consolidar el sistema de pensiones de capitalización individual, en función de la especulación financiera, y todo con el objetivo de desmovilizar la Coordinadora, sacarla de las calles y mantener la gallina de los huevos de oro.

Pero, no sólo la demanda gana validez.

La movilización en las calles junto a la jornada de paro y protesta, además de encontrar la muralla del gobierno y los empresarios, abre otra discusión igual de importante: las vías para terminar con el Modelo de las AFP.

Sin duda alguna, aun es un debate que no termina de desarrollarse, en los marcos del Chile neoliberal, donde en los últimos años hemos visto que se han puesto en pie importantes procesos de lucha y movilización nacionales y regionales.

Ahora bien, en cuanto al plebiscito, no se puede reducir la discusión a que si es o no, un acto de movilización o desmovilización; creemos que la cuestión pasa más bien por el hecho de cómo se instala la propuesta dentro de la coordinadora, y la escasa discusión sobre las perspectivas que se plantean para escenario 2017.

Decisiones políticas desde las alturas: Plebiscito por sobre el Congreso Nacional

Después de lo que se buscó instalar como “la marcha más grande la historia” el 25/03, que sí consiguió ser una gran demostración de fuerzas este 2017, se abrió un debate sobre las perspectivas de la coordinadora. Desde la posibilidad de intervenir con candidaturas propias dentro de las elecciones, hasta lo que significaba darle valores concretos a la política de calendario de movilizaciones y paro nacional, acordadas en la Conferencia Nacional de Enero.

El punto de inflexión es que en medio de este debate, el Ejecutivo Nacional abandona el mandato de realizar el Congreso Nacional No + AFP, que se consideraba la mayor instancia de decisión para trazar la orientación del año, más en uno marcado por lo electoral, que pone la política al centro.

Y es que, es desde el ejecutivo nacional de donde se adopta la política de impulsar la propuesta de plebiscito, pero se realizó en contraposición a la idea de mantener la movilización en las calles y avanzar a la perspectiva de preparar el paro nacional. Se buscó instalar esta política, tanto en los espacios de la Coordinadora Metropolitana de Santiago, como en el encuentro sindical No + AFP.

En este último, hubo variadas criticas ¿Por qué no se realizó el Congreso Nacional? y ¿Por qué después de que Bachelet muestra su propuesta, la coordinadora ya no tiene en su horizonte ninguna movilización? Salieron declaraciones de distintos comunales y regionales discutiendo al respecto. Además, ni siquiera hubo acuerdo del ejecutivo en organizar las convocatorias a nivel nacional del 1° de Mayo, sólo en Santiago.

Y no es menor. Es un debate de estrategias, no sólo de formas. Es decir, es un debate sobre hacia donde orientar la fuerza desplegada por el movimiento. Es un debate sobre dónde apostar y depositar la confianza. En síntesis, es un problema de perspectivas

¿Cómo vamos a derribar el modelo de pensiones de la dictadura? ¿Cuál es la apuesta de la coordinadora? ¿Qué hay después del plebiscito? ¿A quiénes se le entregan los resultados? ¿Debemos confiar que será el próximo presidente, o bien una bancada “progresista”, los que van a terminar con el negocio de las pensiones, a través de un proceso legislativo? ¿No es acaso Mesina el que suscribe un acuerdo con Mayol el 19/05 (Candidato a primarias del F.A) para ocupar su franja presidencial y desde ahí hablar del plebiscito vía TV Nacional?

¿Es tan simple, como plantea Mesina, de que sólo se trata de hacer política, y que el plebiscito es parte de la movilización?

Nuevas Fechas de movilización. Perspectivas abiertas

El 13/05 en un ampliado nacional de la Coordinadora hay un cambio en la línea de “Plebiscito sin movilizaciones”. En esta instancia, se acuerda llamar a manifestaciones para el 1/06, 25/07 e incluso un paro nacional para octubre, como parte de un “calendario de movilización”, donde está incluida la consulta. En el metropolitano de Santiago se suma el 11/06.

Pero aún está abierto el debate, ya que en el actual contexto, tampoco se puede actuar ignorando que las elecciones se pondrán en el centro y las movilizaciones de masas en general, se debilitan en este punto. Es preciso debatir con los que proponen la lucha en todo momento, como si esto en sí mismo fuera suficiente para retomar las movilización, sin dialogar con el momento actual.

Uno de los mandatos de la conferencia y que también es uno de los elementos que plantea el artículo, es la tarea de ampliar la lucha de la coordinadora, popularizarla en cada centro de trabajo, estudio y barrio.

Mesina plantea que el plebiscito es una herramienta útil en función de ese objetivo, pues permite hacer política. No estamos en desacuerdo, pero recapitulando ¿Qué se espera después del plebiscito?

No es casual los giros bruscos, del llamado a la marcha más grande de la historia, a dejar de lado el Congreso Nacional y zigzaguear entre “sólo plebiscito” y luego “plebiscito + marchas”.

El problema es la poca claridad con la que actúa el ejecutivo Nacional. Instalar la idea del plebiscito sin dejar en claro las perspectivas es parte del juego.
La coordinadora aun está cruzada por el debate sobre cómo vamos a terminar con este modelo de pensiones.

En otras palabras, esta en juego si va a primar el camino de buscar poner en movimiento la fuerza de la clase trabajadora, los estudiantes y mujeres para enfrentar a los empresarios y sus gobiernos. O por otro lado, si las salidas pasan por depositar nuestra confianza en alguna de las variantes progresistas o antineoliberales que buscan articularse en el parlamento.

Esta última alternativa, fomenta la idea de que se puede poner fin a uno de los pilares que sostiene el modelo que dejo el pinochetismo solo a través de un proyecto de ley, utilizando la movilización como mecanismos de presión para la legislación. Pensar que el plebiscito no tiene nada que ver esto, y es solo un acto de legitimación de la propuesta es un castillo en el aire.

¿Los resultados del plebiscito se defenderán en la calle, con paros y movilización? Y si sale electo Piñera ¿cuál será el plan para darle continuidad a la lucha contra las AFP? ¿Tener un espacio en la franja de Alberto Mayol, significa que este conglomerado es una alternativa política-electoral aceptada por la coordinadora? ¿No se buscará impulsar candidaturas anticapitalistas de trabajadores?

En última instancia una estrategia que se proponga realmente terminar con las AFP, nos exige respondernos todas estas preguntas. Es necesario que fortalezcamos la Coordinadora con un Congreso que permita elaborar un plan de lucha que sea discutido en cada lugar de trabajo.






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