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El repentino éxito de Mega

Hasta marzo del 2014, el canal se mantenía en cuarto lugar de sintonía, rozando apenas, los 6.0 puntos- En ese momento, TVN se alzaba como el líder, con 7.8 unidades. Durante aquellos duros días, solo el misógino y homofóbico Morandé con Compañía se mantenía como ganador en su horario.

Lilith Herrera

Activista trans

Domingo 11 de octubre de 2015 | 19:26

En la prensa se consignaba que el canal privado, recientemente adquirido por Carlos Heller, tenía como objetivo, disputar los primeros lugares de sintonía, en un plazo de 3 a 4 años. Por lo tanto, la construcción del acorazado en el que se ha transformado en la actualidad, se llevaría a cabo, de manera pausada.

Los nuevos mandamases llegaron en 2013, desvinculando a figuras, así como abriendo el espacio –y la billetera- para nuevas incorporaciones. Una de las preocupaciones era poder reperfilar a la señal. Para ello, personajes de la talla de Pamela Díaz, no podían continuar ocupando el lugar de conductoras. Si bien, todos los canales siempre se preocupan del sector pudiente, el conocido abc1, pues es el que entrega los mayores dividendos, en el caso de Mega, se ha manifestado vergonzosamente. Como cuando en el 2005 estrenaron el fallido espacio de telerrealidad: Guerra de Bares. Todos los participantes lucían un rubio platinado que enceguecía los ojos.

Pero tener personajes de aspecto europeo en sus filas, no garantizaba éxito. Por lo tanto, la nueva administración empezó a levantar figuras consolidadas en distintos ámbitos. Tal fue el caso de Soledad Onetto, quien había dejado la escarcha de la victoria en su deslucido rol como lectora de noticias de Canal 13. Lo mismo ocurriría con Katherine Salosny, quien, luego de ser desplazada por Carolina de Moras en la conducción del matinal Buenos Días a Todos y de su escasa participación en el Canal de Todos los Chilenos, resultó fichada por el canal privado. Ambas contrataciones representaron sintonía durante los primeros días; sin embargo, la frágil ubicación del Canal, las terminaba hundiendo en los últimos puestos del, hasta entonces, esquivo rating. No obstante, el escenario cambiaría.

Como no solo se trataba de levantar rostros potentes de los canales vecinos, pues por sí solos no garantizaban rating, era necesario traer mentes creativas y estratégicas. Fue así que, en una inteligente jugada, las nuevas autoridades de la señal de Vicuña Mackena, le arrebatan al director de programación de Canal 13: Patricio Hernández. Lo mismo harían con María Eugenia Rencoret, directora estrella del área dramática de TVN, desde que Sabatini dejara ese rubro en el canal estatal y que terminó por sellarlo, con su partida en 2010.

El huracán turco

Los frutos se comenzaron a ver, cuando Hernández logró poner en pantalla, la teleserie turca Las Mil y Una Noches, cuya compra de 120 mil pesos por capítulo- la misma que fuera rechazada por su antigua casa, por encontrarla lejana- se transformó en el puntapié inicial del imparable ascenso. Así, en marzo, la historia de Onur y Sherezade que hablaba sobre una arquitecta que debió vender su cuerpo a su jefe a cambio de dinero, para lograr salvar la vida de su pequeño hijo, llegaba a las pantallas del canal privado, debutando con un promedio de 11 puntos (bastante para ese momento), incrementando su audiencia episodio tras episodio. Por esos días, se enfrentaba, en las lides de las teleseries a Secretos en el Jardín, ficción de Canal 13 y a Vuelve Temprano, representando a TVN. No le resultó complejo sobrepasar a la alicaída creación del 13 que no sobrepasaba los 12 puntos promedio. A las semanas, hacía lo propio con la historia del canal nacional. De este modo, terminó por convertirse en la bestia negra del horario prime, opacando a cuanto estelar se le puso por delante.

Al tiempo, Mega adquirió Fatmagul, engolosinado con el éxito de su predecesora. Algunos comentaristas sostenían que lo ocurrido con la primera, no tendría por qué replicarse con la segunda, por lo que la buena racha del canal privado corría el riesgo de acabarse, antes que pudiera empezar a disfrutarla realmente. Sin embargo, la realidad fue otra. Así quedó demostrado desde su auspicioso debut de 29 puntos. De esta manera y, con el correr del tiempo, junto a la trama en la que se veía sufrir a Sherezade, terminaron por sepultar las recién estrenadas ficciones nacionales: Chipe Libre del canal 33% católico y a No Abras La Puerta, del Canal Nacional. A esas alturas, Las turcas marcaban diariamente 30 puntos y más. Sintonías que algunas y algunos creían ya estaban guardadas en un pasado muy lejano.

El fenómeno de las pitucas

Con el horario nocturno a sus pies, Mega fue por más. Esta vez, de la mano de su gran contratación: María Eugenia Rencoret, quien casi desmanteló el área dramática de TVN, trayendo consigo a personal de su confianza, desde puestos técnicos, hasta actores y actrices de importante trayectoria, como Álvaro Rudolphy, Paola Volpato, Ingrid Cruz, entre otras y otros. Así, en octubre de ese año, estrenó su teleserie de las 20 horas. Pituca Sin Lucas, que mostraba la realidad de una familia adinerada que había tenido que abandonar su lujosa vida en la Dehesa para irse a vivir en un sector más modesto de la capital. Si bien, en un comienzo, la historia se emitió en el horario nocturno, entre Las Mil y Una Noches y Fatmagul, con más de 30 puntos. Lo cierto es que su traslado a su horario habitual no alteró demasiado su rating. A la semana siguiente, compitiendo de tú a tú con Canal 13 y su recién estrenada Valió la Pena y con Caleta del Sol de TVN, terminó por aniquilarlas. Canal 13 tuvo que adelantar en una hora la emisión de su teleserie, mientras TVN, perdió a su ficción en la tarde, transformándola en la telenovela nacional menos vista de la historia de las teleseries desde que existe la medición de rating.

Consolidación de otros espacios y exitosa apertura de otros

Mientras ocurría toda esta explotación en rating, espacios como el noticiero Ahora Noticias y el matinal Mucho Gusto, experimentaron alzas notorias, duplicando sus habituales sintonías. Ambos programas, se convirtieron en líderes de sintonía. Incluso, el matinal logró llevarse el primer lugar en el rating durante el 2014, por primera vez en su historia.

La guinda de la torta, llegó con el reality Amor a Prueba en diciembre. Espacio que ponía a prueba las relaciones de pareja, mezclando las historias amorosas, con exigentes pruebas físicas. Debutando entre teleseries turcas, como lo hiciera Pituca Sin Lucas, para luego ser trasladado al trasnoche, solo engrosó la lista de programas exitosos de Mega. Ni siquiera el producto estrella de Canal 13, Master Chef, le pudo arrebatar la corona. Mega, a esas alturas ya era líder del 2014, con más de 8 puntos.

Con el inminente final de Las Mil y Una Noches, el canal de Heller decidió continuar apostando por series turcas. Ahora le tocaba el turno a Ezel, una historia de venganza, basada en el Conde de Montecristo. Nada novedoso, pero que debido a una pantalla hirviente como la del canal privado, continuó la senda del éxito, complementándose con el derroche de rating procedente de Fatmagul. Historias que solo fueron derrotadas por el Festival de Viña del Mar, aunque la merma de rating no fue tan grande. En general, la historia de la joven abusada sexualmente, no bajó más de 6 puntos, de su sintonía habitual, la que de por sí desciende por la temporada de vacaciones.

En lo que va del 2015, la historia ya parece repetirse, con el canal liderando con cómodos 9 puntos, apoyado en productos ganadores como su matinal, el noticiero, sus teleseries turcas, su nueva telenovela vespertina Papá a la Deriva y la primera de la tarde, Eres mi Tesoro, esta última que vino a doblar el rating de su competencia directa, TVN, en ese horario.

Ganancias que no benefician a sus trabajadores

Las ganancias del canal durante el 2014, arrojaron la estratosférica suma de $4.985 millones, mientras que durante el primer semestre de este año, ya suma $5.085 millones.

Sin embargo, la buena racha del canal, no ha sido apreciada por sus trabajadoras y trabajadores, esto, dado que hasta la fecha, ya van más de 100 despidos. Incluso, una de las trabajadoras desvinculadas es Maureen Letcher, presidenta del sindicato.

Todo parece indicar que el actual líder de la televisión, no dejará el podio tan fácilmente y que la copa de ganador, podrá temblar en sus manos, únicamente, con la arremetida que realicen los otros canales que, más bien, parecieran estar resignados a disputarse el segundo lugar.






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