Política Chile

JUVENTUD

La FECH y el Acuerdo Nacional: ¿hacia dónde van las movilizaciones en la UCHILE?

Una vez más, y durante estos tiempos de crisis económica y pandemia, salen a la luz los problemas que les estudiantes de familias trabajadoras tenemos: la precarización de la educación pública, las deudas para estudiar, la falta de democracia en las Ues y Centros de Formación Técnico.

Viernes 5 de junio

Distintas carreras de la Universidad de Chile han votado masivamente por la opción de paralizar durante la última semana y en el transcurso del actual semestre académico. Hoy carreras como derecho, historia o licenciatura hispánica están en paro. Algunas paran por salud mental y otras porque tampoco se han cumplido las mínimas condiciones para poder estudiar vía online.

Una vez más, y durante estos tiempos de crisis económica y pandemia, salen a la luz los problemas que les estudiantes de familias trabajadoras tenemos: la precarización de la educación pública, las deudas para estudiar, la falta de democracia en las Ues y Centros de Formación Técnico.

En la Universidad de Chile estas paralizaciones se han votado y organizado por fuera de la actual Federación, que se ha dedicado a sentarse con las autoridades para aceptar felices migajas. Y aceptando que el gobierno pase y pase ataques sin presentar ninguna resistencia.

Las distintas demandas levantadas por las carreras movilizadas no pueden conquistarse ni dar soluciones de fondo a los problemas de la precarización del sistema educativo chileno, inequidades que solo se han agravado en la actual coyuntura de crisis económica y sanitaria, sin enfrentarse a un modelo de conjunto y a quienes lo sostienen y que nos afecta a les estudiantes que venimos de familias trabajadoras. Para garantizar las ganancias de los empresarios en plena pandemia, nos han bajado los sueldos, suspendido y despedido.

Poco podremos obtener los estudiantes si la FECH decide no pronunciarse en contra de todo acuerdo con el gobierno asesino de Piñera a diferencia de lo que hoy están realizando los parlamentarios de la misma coalición de las direcciones de la FECH. Nada puede conquistarse negociando con quienes han privatizado hasta el más minímo derecho, como estudiar o un acceso a la salud y al empleo "digno". Esa es una lección que el movimiento estudiantil ha vivido en carne propia durante las sucesivas movilizaciones de la última decada. Bien lo saben les compañeres secundaries que saltaron los torniquetes y que solo recibieron represión de parte de este gobierno asesino.

Mientras nosotres y nuestras familias tendremos que ver cómo pasar estos meses que quedan de pandemia, y de una crisis económica que está recién iniciando, dentro de las universidades hemos visto que las federaciones no han hecho nada más que buscar ayuda donde nunca la encontrarán, en las autoridades.

Las autoridades universitarias son parte de la elite chilena, ganan millones de pesos mensualmente y tienen intereses en mantener el sistema de educación de mercado, como lo han demostrado innumerables veces desde el CRUCH (organismo que reúne a varios rectores).

La única forma de poder superar la precariedad de nuestras familias y la precariedad también de la educación pública es y será enfrentándonos a los gobiernos, que como el de Piñera defiende los intereses de los empresarios.

La Federación de estudiantes de la universidad de Chile ha entregado alrededor de 300 cajas de alimentos a pobladores de Lo Hermida, y obviamente fue una ayuda necesaria para esas familias. ¿Pero sólo eso podemos hacer? La respuesta es simple y clara: NO, podemos hacer mucho más.

El movimiento estudiantil ha mostrado en la historia de los últimos 20 años el poderoso motor de movilización y organización que és: el mochilazo el 2002, la revolución pingüina el 2006, la lucha por la educación pública gratuita el 2011. Pero ha sido profundamente traicionado y cooptado por sus direcciones.

Dirigentas y dirigentes que han vendido una y otra vez a les estudiantes de Chile. Para no ir más lejos podemos nombrar como un ejemplo para esto a Camila Vallejos, Gabriel Boric, Giorgio Jackson y recientemente Emilia Schneider. Todxs estxs “”compañeros”” decidieron que la mejor estrategia para conseguir nuestros objetivos es el diálogo con las autoridades, y hoy con el presidente. Cuestión que para cualquier persona que vive diariamente la explotación del trabajo diario, la represión por salir a manifestarse, el hambre y las muertes por covid y la negligencia del gobierno, no es posible.

Es por esto que hoy tenemos que discutir cómo dar una salida a la crisis beneficiosa para el pueblo trabajador, afectando los intereses de políticos y empresarios, para que nuestras familias no tengan que pagar la crisis. La pelea por una educación pública gratuita sigue vigente.






Temas relacionados

Juventud    /   Política Chile   /   Universidad de Chile   /   FECH   /   Estudiantes   /   Juventud

Comentarios

DEJAR COMENTARIO