×
×
Red Internacional

Tribuna abierta. La incertidumbre laboral de los profesores entre Pascua y Año Nuevo

Las figuras legales de despido más masivas van desde el “término a plazo a fijo” a “necesidades de la empresa”. Para el caso del concepto “ a plazo fijo” , intentan hacer desaparecer en el imaginario colectivo del trabajador que es un “ despido” real, al más estilo neoliberal, sino un simple término de contrato. Lo hacen para naturalizar el hecho y erradicar posibles rabias con argumentos “ que todos los años pasa lo mismo

Martes 27 de diciembre de 2022 | 07:11

Andrés Césped Palmieri
Verónica Zapata Bendel

Expertís; del inglés, pericia o habilidad n. fem o masc. experiencia adquirida. La pericia, como sabiduría o habilidad para desarrollar un arte o una ciencia, se cultiva solo en el transcurso del tiempo y seguramente con más de dos años de ejercer una labor. Sin embargo a los profesores, no se les permite lograr dicho alcance de alta eficacia y eficiencia; es irrisorio pretender encarnar un proyecto educativo y fusionarlo con las propias convicciones prácticas en una labor cohesionada, mientras primen criterios dinerocentristas, pues el criterio empresarial y mercantil, además de negacionista y machista, imposibilita una educación de calidad. Los profesores que indignamente deben pulular en la incertidumbre por sus trabajos, bajo un horizonte legislativo dormitando en una pereza espiritual y la inacción, deben volver a empezar una y otra vez escuela tras escuela, como en casa ajena, para sostener a su núcleo familiar.

Tenemos por un lado el Mineduc, cuyos criterios qué alcanzan maravillas en la palabra escrita, no apuntan a encarnar una educación que esté a la altura de estos tiempos, ni de sus necesidades, porque esta educación, lisa y llanamente está al servicio de una lógica de control de masas, en donde se imposibilita el verdadero conocimiento, sí, se oculta como quizás lo ocultaron los cristianos en la edad media.Por otra parte, en general los sostenedores por un tema de costos, incurren hace tiempo en despedir y renovar personal con una deshumanización horrorosa. Nuestros colegas, muchos con más de un trabajo, para que alcancen a cubrir los gastos de una familia del pueblo, y con niveles de estrés y sobrecarga laboral han soportado y están soportando indignas condiciones, y solo se quiere tener un trabajo que alcance dignamente para el día a día y las necesidades básicas, y así poder vivir en familia.

Son miles los despidos de trabajadores de la educación cada fin de año, y, justamente, son estas fechas en que aparecen las contradicciones de un cristianismo agazapado en estado laico, donde se cuela entre los llantos de profesores y estudiantes, al ver tremendos profesionales, colegas y compañeros desvinculados; irónicamente, la feliz navidad desde una semántica absolutamente quebrada, es una injusta tristeza, lo peor, que muchas veces, en las decisiones prima la subjetividad y el clima de direcciones maneadas.

Las figuras legales de despido más masivas van desde el “término a plazo a fijo” a “necesidades de la empresa”. Para el caso del concepto “ a plazo fijo” , intentan hacer desaparecer en el imaginario colectivo del trabajador que es un “ despido” real, al más estilo neoliberal, sino un simple término de contrato. Lo hacen para naturalizar el hecho y erradicar posibles rabias con argumentos “ que todos los años pasa lo mismo” . Para el caso de “ necesidades de la empresa”, las direcciónes con los empleadores intentan ahorrarse comentarios de la labor de cada docente para irrumpir en argumentos de costos, como “la falta de matrículas” , “ la disminución del dinero por a, b, c motivo” , pero en la gran mayoría de los casos son los problemas con las direcciones que hacen que terminan despidiendo, y sí, en varios casos, abaratar costos para no contratar indefinidamente o dejar de planta. Pero el caso real de falta de ingresos en colegios responde a la lógica de mercado que recae en las y los trabajadores.

La falta de espacios democráticos de trabajo , se replica en el caso de la educación, donde las decisiones se toman de forma unilateral y vertical desde direcciones que no son votadas y que deciden por decreto la proyección de la educación chilena. Consecuencia de ello tenemos a profesores, estudiantes sin capacidad de organizarse con sentido crítico, apoderados sumidos en las urgencias superficiales de los regalos donde ni siquiera alcanzan a tener la necesidad de exigir que sus profesores permanezcan y se les permita un desarrollo laboral que enraíce un rigor que sólo en el tiempo es posible engendrar. Es duro pensar que los mismos colegas no se movilizarán por sus compañeros de trabajo, es que los paraliza el miedo, aunque existen algunas excepciones. Tal es el caso de los docentes de Castro , que se manifestaron en contra de la reducción de personal, o también a comienzos de este año, donde trabajadores despedidos de Antofagasta lograron revertir la decisión municipal . Pero ante el miedo, las y los trabajadores de la educación tienen razón, si se moviliza una persona de forma individual sin duda arriesga mayormente su trabajo, pero hablando de riesgos ¿ Qué rol juegan los sindicatos?

El Colegio de Profesores y los sindicatos de colegios subvencionados han jugado un rol clave en esto, el de desmovilizar cualquier atisbo de organización frente a ello. En el mejor de los escenarios, han buscado movilizarse por los casos en que se puede realizar alguna maniobra legal, pero la fuerza de la unidad de trabajadores para revertir los despidos ha estado por ponerse en la línea de las direcciones y empleadores. “ No es un despido”, “ ¿Es justificado o injustificado su despido?” “ ¿ Fuiste un buen trabajador ? ¿ Tuviste o no tuviste licencia?” , desmarcándose totalmente de la posibilidad del derecho al trabajo estable. Quienes han organizado políticamente las organizaciones de educación, en la mayoría de los casos, son dirigentes cooptados por empleadores, o dirigentes de organizaciones de recambio que curiosamente están en el gobierno, como el rol que ha tenido el PC y el Frente Amplio en el Colegio de Profesores, que incluso podría haber aprovechado la tribuna de su dirección de gobierno, para frenar en masa la posibilidad de despido. Hoy el colegio de profesores dirigido por el Partido Humanista, se ha mantenido en silencio.

¿ Pero qué hacer frente a los casos ? Simplemente no nos podemos quedar calladas y callados y llamamos a organizarnos en contra de los despidos y por el trabajo estable. Como artistas y docentes rechazamos el silencio y la indiferencia, que destroza el sentido de capacitar a las generaciones para alcanzar lo más humano que tenga la especie, ante una crisis global, acometida odiosamente por los poderosos que, desde organizaciones internacionales, están incluso por sobre los gobiernos, como maldición en las espaldas de la historia.


Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias