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Red Internacional

Salarios. La peor caída de los sueldos reales en 30 años y el silencio criminal de la CUT lejos de las necesidades urgentes del pueblo trabajador

Esta semana las cifras arrojadas por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) y por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en lo que respecta a la inflación y el valor de los salarios reales trajeron y siguieron profundizando las pésimas condiciones que atraviesan la clase trabajadora y el pueblo en estos momentos. Mientras tanto, los dirigentes de la CUT celebran acuerdos “históricos” en la Conferencia N°110 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) respecto a la posible Nueva Constitución y el aumento del sueldo mínimo como el más grande en años, nada ha sido resuelto para las y los trabajadores, el esfuerzo de la burocracia sindical está con la ofensiva del apruebo y el aval al gobierno de Boric, mientras somos millones los que sentimos los golpes del aumento de la carestía de la vida y los sueldos que en realidad se encuentran a la baja.

Domingo 12 de junio | 01:27

Según lo publicado por el INE durante la semana, los sueldos reales [1] anotaron su mayor caída en casi 30 años y están por debajo de los niveles previos a la rebelión del 2019, es decir, tuvieron un retroceso en más de dos años, cuando el sueldo mínimo era de $301.000 brutos.

En la misma sintonía la CCS, publicó que la masa salarial, es decir, los niveles que mide los ingresos de los trabajadores asalariados sobre la base del comportamiento de las remuneraciones reales y del empleo que informa el INE (lo que se calcula a partir de la variación de 12 meses), anotó un crecimiento del 6,2% en marzo, resultado casi 1% debajo de lo que se había registrado en febrero que había sido de 7,1%.

Según lo expuesto por la CCS y que no es un secreto para nadie, la contracción de los sueldos y la degradación del poder adquisitivo de las y los trabajadores ha sido el factor determinante de la inflación, es decir los sueldos bajan por la gran inflación y no al revés. Y es que esta no ha parado, es más superó las aproximaciones de algunos economistas que decían antes de los datos entregados por el INE, quienes planteaban que los máximos de la inflación y la posibilidad de llegar a un peak sería entre junio y agosto fluctuando entre el 11,3% y el 13%, y los datos entregados dieron a conocer que la inflación de mayo llegó al 11,5%, en que los precios aumentaron nuevamente por sobre el 1%, siendo los alimentos principalmente el componente central de los aumentos, sumados a estos el combustible, el transporte aéreo y el gas. Es más, mientras el Banco Central aumenta la Tasa de Política Monetaria a un 9%, en el mercado ya apuestan que la inflación superaría el 13% antes de empezar a bajar.

Así mismo, el panorama económico general del país es desalentador para la clase trabajadora y el pueblo. Por una parte el Banco Central proyecta una contracción del 0,5% del Producto Interno Bruto el 2023, lo que sería una recesión moderada o recesión técnica como le gusta llamar a los economistas de la burguesía.

Por su parte el Banco Mundial, viene alertando que la economía mundial está yendo hacia una “estanflación”(estancamiento e inflación) similar a la de 1970, y Chile no quedaría fuera de esto, planteando que en este país la economía se desacelerará un 1,7% para este año y un 0,8% el 2023, advirtiendo que la guerra ruso-ucraniana provocará mayor presión inflacionaria y condiciones financieras más restrictivas.

Pero, datos más o menos, las y los trabajadores junto a nuestras familias damos cuenta en la realidad de cómo cada vez la vida está más cara, como los alimentos que son esenciales cada vez parecieran ser menos alcanzables, todos los días vemos cómo la alza de precios consume nuestro sueldo, siendo nosotros quienes nos encontramos cargando la crisis.

Ante esta situación ¿cuál ha sido la posición de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) ante los golpes a nuestros bolsillos por la inflación, mientras los grandes empresarios han retirado utilidades millonarias a sus paraísos fiscales aumentando la inflación?

La CUT al igual que la Convención Constitucional y el gobierno de Boric, alejada de las necesidades urgentes del pueblo trabajador

La CUT hace dos semanas hacía eco por los datos entregados por la Dirección del Trabajo, en los que la central de las 3.807 organizaciones sindicales ligadas a alguna central, tiene afilada 3.101, es decir un 81,4% de los sindicatos.

Pero las dirigencias de la CUT, más que utilizar la posibilidad de movilización y organización de estos miles de sindicatos, sólo reducen la fuerza que se encuentra ligada a la central a cuestiones meramente administrativas y de subordinación de los marcos de las instituciones del Estado nacional y de los Estados internacionales, como planteó su presidente del PS, David Acuña quien se jacta de que “somos la Central más representativa del país, lo que nos permite estar en distintas instancias como el Consejo Superior Laboral, y ser mandantes en la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”.

Es así como los dirigentes burocráticos sólo reducen la fuerza de las y los trabajadores a la inmovilidad y a ser el botín que les permite negociar con el gobierno y los grandes gremios empresariales, no por nada desde Chile hasta la Conferencia Internacional del Trabajo(CIT) de la OIT, se llenan la boca hablando de acuerdos “históricos” y vociferando que el actual gobierno de Boric es una nueva oportunidad para la clase trabajadora, pero para negociar grandes acuerdos cpn los dueños del país y los grandes empresarios trasnacionales que nada le importan nuestras condiciones menos nuestros intereses.

¿Y cuál ha sido la ofensiva de la CUT en el marco de la crisis que ataca al pueblo trabajador? toda su ofensiva hasta ahora ha girado en torno de la campaña por el Apruebo del borrador de la nueva constitución con su Comando 4 de Septiembre o recalcar cada vez que les es posible los “grandes avances” con este borrador y Boric, haciéndole el amén a este último, sobre todo porque fue el presidente que en su cuenta pública puso al centro el derecho al “Trabajo Decente”, como lo declararon en la CIT.

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Pero, todos estos avances “históricos” no salen de los formalismos, en el caso del borrador de la nueva constitución, o son comidos por la realidad misma en el caso del “histórico” aumento del sueldo mínimo a $400.000, que ante la inflación actual el salario real disminuyó al valor previo a la rebelión, cuando el sueldo mínimo era de $301.000, por lo que el aumento entre el 2019 a este año de $99.000, se esfumaron en menos de un mes.

El aumento del sueldo mínimo a $400.000, sólo sirvió para que estadísticamente los salarios nominales o brutos se mantuvieran creciendo a la tasa récord del 7% en los últimos 12 meses, pero eso son sólo números, la realidad que ni siquiera con el aumento por el IPC de los sueldos con los montos que recibimos los trabajadores estamos aunque sea un poco cerca de encarar lo caro de la vida, el aumento por el IPC cada principio de año como fórmula de los empresarios de nada sirven.

Las direcciones de la CUT, en vez de andar llenándose la boca con los “super acuerdos” y el “Trabajo Decente” que en los hechos no ha servido ni servirá para enfrentar la crisis que nos encontramos trabajadores y nuestras familias cargando hace meses en los hombros, debería convocar a esos más de 3.100 sindicatos para impulsar asambleas desde las bases, donde las y los trabajadores discutamos los problemas urgentes que nos aquejan y no permitir que nuestras fuerzas sean reducidas por la burocracia sindical a que la CUT se comporte como un “ministro oficialista” más de este gobierno.

Es necesario impulsar asambleas de bases junto a los sectores sindicalizados y no sindicalizados, donde las y los trabajadores junto a las organizaciones de los sectores populares discutamos un plan de lucha y un pliego para terminar de cargar la crisis,donde discutamos y deliberemos por un plan urgente para enfrentar las necesidades urgentes, como la lucha por un aumento generalizado de salario y pensiones de $650 mil pesos, basta de salarios y pensiones de hambre por debajo de la línea de la pobreza; por el impuesto progresivo a las grandes fortunas para financiar un IFE para todos los cesantes; reajuste mensual de sueldos y jubilaciones según el costo de la Canasta Básica de Alimentos; nacionalización de las empresas de servicios como el Agua, Luz y Gas, terminando con lucro en los servicios de primera necesidad; control de precios en supermercados y grandes distribuidoras, la especulación con los alimentos debe terminar; y por la nacionalización de la banca y monopolio del comercio exterior, los grandes empresarios y familias más ricas del país no pueden seguir fugando capitales al extranjero donde se encuentra sus paraíso fiscales.

Con un plan de lucha, bajo estas demandas es la única forma inmediata de que no seamos nosotros las y los trabajadores quienes carguemos la crisis, la devaluación del salario según la propia CCS se acentuará en abril y mayo, nadie sabe cuándo parará realmente, necesitamos organizar y movilizarnos para que la crisis la paguen los capitalistas.


[1Entiéndase como salario real, como la forma de calcular el salario descontando la inflación, para reflejar su verdadero poder adquisitivo. El cálculo del salario real permite conocer mejor el nivel en que se encuentran los salarios nominales o brutos.

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