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Red Internacional

La precarización del Delivery: ¿cómo conquistar un trabajo con derechos?

Mañana se realizará un paro en contra de las precarias condiciones de trabajo que viven los trabajadores del delivery de aplicaciones como Rappi, Pedidosya y Uber Eats. Por su parte, la derecha y la oposición han ingresado proyectos para regular el trabajo en aplicaciones, pero ¿Cómo acabamos con la precarización de los repartidores?

Bajo la sombra de la crisis económica agudizada por la pandemia, la realidad del trabajo de reparto en aplicaciones como Rappi, Pedidosya y Uber Eats se ha hecho mucho más notoria. La desprotección y la falta de derechos laborales de este sector que es considerado como un trabajo de segunda categoría, pero que en tiempos de pandemia ha demostrado ser esencial, ya no puede seguir ocultándose debajo de la alfombra obligando a entrar en el debate a los partidos del régimen.

Al mismo tiempo en lo que va de pandemia hemos visto un notorio aumento en el número de trabajadores informales quienes han ocupado puestos en primera línea en la entrega de alimento y objetos de primera necesidad, con jornadas laborales extenuantes y cuyas herramientas de trabajo son de absoluta responsabilidad del bolsillo del trabajador, sin acceso a derechos mínimos, previsión, seguros sociales y con sueldos de hambre.

¿Cómo es el día de un repartidor?

La jornada de trabajo de un “colaborador” de delivery comienza con la conexión online a la aplicación (financiada por el repartidor). Luego inicia la cacería de pedidos.

En bicicleta, en moto o en auto el delivery tiene diez minutos para llegar al local de destino sin importar la distancia o el tráfico, lo que se traduce en un una exposición diaria a accidentes para lograr cumplir con el tiempo. En caso de no llegar a tiempo la aplicación te sanciona con un bloqueo de media hora y la baja del porcentaje de aceptabilidad, es decir, el repartidor debe elegir entre poner en riesgo su vida o no recibir remuneración. El día transcurre en esta dinámica, siendo la única prioridad el conseguir las ganancias necesarias para subsistir, teniendo en cuenta que éstas parten desde los 500 pesos. Todo esto sin derecho a un espacio donde colacionar, ir al baño o renovar utensilios de higiene.

Así, los empresarios de las aplicaciones esquivan no solo cuestiones como las imposiciones y el pago de un sueldo fijo, sino que también se ahorran el pago de colación, horas de descanso y herramientas de higiene y seguridad.

¿Multas para las empresas que no den seguro a sus repartidores o reconocimiento de la relación laboral?

Este lunes se despachó desde el senado el proyecto, obra de los senadores Manuel José Ossandón (RN), Carolina Goic (DC), Juan Pablo Letelier (PS) y David Sandoval (UDI), que promete resguardar las garantías laborales de los repartidores, imponiendo multas a las empresas que no garanticen los seguros sociales. Pretende además establecer la definición de “empresas de plataformas digitales de servicios y de personas que prestan servicios”.

Pero este proyecto es una trampa. Además de que se salta la necesidad de reconocer la relación laboral con los repartidores, cabe preguntarse ¿de dónde saldrán los pagos de las imposiciones y los seguros sociales? Lo más probable es que esto se traduzca en una reducción del costo de las tarifas por pedido para que estos pagos salgan del bolsillo del repartidor.

Por otro lado los diputados Giorgio Jackson (RD), Maite Orsini (RD), Raúl Soto (PPD) y Gael Yeomans (CS) a principios de enero presentaron un proyecto que agrega un capítulo al código del trabajo para establecer la dependendencia entre repartidores y las empresas de las aplicaciones, para que sean reconocidos los conceptos de jornada activa y pasiva, el derecho a la transparencia, y la no discriminacion por parte de las aplicaciones a la hora de asignar bonos y compensaciones.

El proyecto presentado por sectores del frente amplio y la oposición, si bien es un paso adelante para que se reconozcan las necesidades de los trabajadores del delivery ¿en qué se traduce para los repartidores? ¿El reconocimiento de las jornadas de trabajo y descanso significa un sueldo fijo e imposiciones?

Ambos proyecto expresan la necesidad de una respuesta frente al debate alrededor de los trabajos en aplicaciones de delivery y aunque ambos prometen proteger los derechos de este sector, la realidad es que se trata de medidas parciales haciendo vista gorda del problema de fondo, que es la precarización y las miserables condiciones de trabajo en que se desenvuelven los repartidores,

¿Cómo conquistar el fin a la precarización del Delivery?

El reconocimiento de la relación laboral es una necesidad y la manera de conseguirlo no será dejando descansar un proyecto de ley por meses en las cámaras del senado, si no que será organizándonos, siendo los mismos trabajadores del reparto quienes decidamos qué tipo de sistema de trabajo necesitamos, en qué condiciones y la calidad de las herramientas de seguridad. Para esto es absolutamente necesaria la unión con el resto de trabajadores para enfrentar juntos la precariedad del trabajo y luchar contra estas.

Un ejemplo claro de organización es el que se ha dado en países como Argentina con agrupaciones como “La Red” que ha reunido a cientos de repartidores y trabajadores precarizados de otros sectores, que ven la necesidad de luchar en contra de la precarización del trabajo, haciéndole frente a los capitalistas que a costa de arrojarnos a condiciones miserables de trabajo buscan incrementar sus ganancias,

En este sentido la lucha de los trabajadores del delivery es una lucha del conjunto de las y los trabajadores, donde se vuelve clave la solidaridad de todas y todos los trabajadores precarizados y además otros sectores estratégicos para la producción económica, para forjar una unidad que confíe en sus propias fuerzas para a doblarle la mano a los empresarios.

Por eso, es necesario levantar comités de trabajadores precarizados en los diferentes lugares de trabajo, incluyendo a las y los trabajadores del reparto, es decir, una organización que rompa con las barreras que encuentran las y los repartidores para organizarse actualmente debido principalmente a la manera individual en que se desarrolla el trabajo de delivery, donde sea posible discutir las problemáticas que viven a diario y desde ahí organizarse para conquistar sus demandas y denunciar las precarias condiciones de trabajo que viven a diario.

Mañana viernes 29 plataformas de denuncia como Ridders unidos han llamado a un paro apuntando a las problemáticas de la empresa Rappi llamando a no conectarse desde las seis de la tarde hasta las diez de la noche. Un hecho que reclama la más amplia solidaridad del resto de la clase trabajadora y que demuestra la urgente necesidad de que las y los repartidores de conjunto den pie a una lucha contra los trabajos en condiciones inhumanas a los que se ven arrojados.

¡Para conquistar un trabajo con derechos la organización es fundamental!

Por todo esto es que te invitamos a participar de La Red de precarizados, que estamos levantando en Antofagasta, para luchar juntos por conquistar nuestros derechos, porque queremos organizarnos por contratos de trabajo para todos, con leyes sociales como salud y previsión social, derecho a vacaciones y post natales con licencias pagadas. Además, luchar no solo por el reconocimiento de la relación contractual, sino también, por la reincorporación de todos los trabajadores despedidos durante la pandemia por tener contratos inestables, contra los despidos y las suspensiones, por el pago íntegro y a tiempo de nuestros sueldos y por tener derecho a licencias pagadas si nos enfermamos, así como también, un seguro de vida y de accidentes.

Si logramos levantar una organización de todas las y los trabajadores precarizados de la región, tendremos más fuerza para ser escuchados evitando que la crisis económica que profundiza la pandemia la sigamos pagando las y los trabajadores.




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