Política

OPINIÓN

Macri: La era del desprecio

A la luz del descarado accionar del Gobierno Nacional y el Provincial, atacando abiertamente todos los sectores vinculados al movimiento obrero, se hace imprescindible para la clase obrera despertar a una nueva conciencia acorde a los tiempos que corren.

Edgardo Videla

Delegado Comisión Interna de Cuyoplacas | Mendoza

Sábado 18 de febrero de 2017 | 18:00

Cambiemos: La Era del Desprecio

Ingenuos votantes de un cambio, que hoy entienden a fuerza de padecer, lo que significa poner a un patrón de estancia a dirigir un país, nuestro país. La incoherencia salió desde abajo hacia arriba, y hoy arriba predomina la coherencia de una oligarquía que, obviamente, es infinitamente solidaria con quienes más tienen, es decir, entre ellos.

Aún no se había acomodado en el cargo cuando, Mauricio Macri, eliminó retenciones, quitó el cepo al dólar, y tiró otros favores a quienes más facturan en el país; mientras que a quienes generamos la riqueza para estos afortunados, nos dispuso a esperar el segundo semestre del 2016, que no mejoró en nada nuestras vidas. Y recién comenzado el 2017, las generosas donaciones que el Gobierno nacional nos obliga a entregarle a su propia familia, condonando deudas millonarias tanto al Correo Argentino (que fundió su padre) como a los evasores fiscales Pérez Companc, además de los subsidios que le hacen a los grandes empresarios. Esto pone a los trabajadores en una situación extrema de desventaja, para afrontar el astronómico costo general que representa sostener una familia y llevar adelante la vida, que incluye pagar impuestos y tarifas, viajar en colectivo o cargar combustible, alimentarse, educar a nuestros hijos, etc, todo un combo excesivamente caro para la inmensa mayoría de los asalariados.

Si Scioli Hubiera…

Entre los votantes de Scioli, está el kirchnerista que se tapó la nariz para votarlo y el peronista que prefería seguir en la rosca, antes de votar a Macri; que de alguna manera se sienten exonerados de la culpa, pero están tan perdidos como su dirigencia, indignados, pero perdidos. Agitan un testimonial “volveremos”, sabiendo que esta fuerza política tiene la capacidad de limar cualquier aspereza para encolumnarse, literalmente, detrás de la primer figura que pique en punta. Ese es el problema, no hay figura convocante, sacando a Cristina (que está haciendo su propio juego), el principal contrincante de Macri en las elecciones, Scioli, de ninguna manera está en la vereda de enfrente de Cambiemos; al contrario, ha manifestado su aprobación y concordancia con muchas medidas de gobierno lo que, a mi entender, indica que las mismas corporaciones económicas que hoy se benefician con Macri, lo hubieran hecho con Scioli.

Por otro lado, las incongruencias y el doble relato que destronó al kirchnerismo, quedó de manifiesto en la desbandada postcaída: Bossio, Miranda y otros abriéndose del movimiento; Pichetto que tiró por la borda 12 años de discurso inclusivo destilando xenofobia hace unos meses, y que junto a Aval Medina, le ha dado varios votos a las leyes del Macrismo. Randazzo, el humorista de campaña, guardado. Máximo y Axel, votando en contra y tomando mate en las plazas, con la resistencia con aguante, ”porque las plazas son del pueblo”, dicen, y luego cada uno a su nivel de vida, “ la zorra rica al rosal, la zorra pobre a portal” como dijo Serrat. A todo esto, se le agrega la detención de César Milani, ex-jefe del Ejército (función otorgada por Cristina Fernández); demostrando que la bandera que levantó el kirchnerismo de defensa de los derechos humanos era, justamente, un relato.

Ninguno de ellos le puso el cuerpo a la detención de Milagro Sala, o a la lucha actual de los laburantes AGR-Clarin (la "corpo" archienemiga durante los 12 años); como sí lo hace el FIT, que lo hizo en LEAR, cuando era el Kirchnerismo quien golpeaba trabajadores.

Ataques descarados

La falta de oposición por parte del peronismo y el kirchnerismo ha generado en el macrismo una impunidad y un descaro que no tiene límites a la hora de recortar la vida de la clase obrera, además de favorecer a los grandes capitales. No tiene el menor disimulo, en aplicar tarifazos y aumentos monumentales, como no lo tiene a la hora de recortar el sueldo de un jubilado, modificar la Ley de ART, en favor de los patrones y las aseguradoras. Esto último, después de idas y vueltas, en donde el kirchnerismo brilló por su ausencia, (más de 70 legisladores del FPV, no se presentaron en el recinto) indiferentes al perjuicio a los trabajadores.

Al parecer el único cepo que tiene Mauricio, para limitar su impunidad, lo constituye ese ejército de mercenarios que conducen programas de televisión y radio; que un día levantan a Massa y otro día lo bajan, que son los únicos que, a conveniencia de vaya a saber qué intereses, hablan o no, del acuerdo con el correo, o de la movilidad jubilatoria, provocando un clamor en la opinión pública al que se montan unos cuantos personajes de cualquier espacio político, (en épocas de calma, son un cuatro de copas sentados en las Honorables Cámaras), actuando como mediáticos paladines del pueblo frente a una cámara o en el living de un programa, y que ante la exposición, obligan a Mauri a chapucear una justificación de apuro, y dar marcha atrás con algún abuso, desde el arreglo con su padre, hasta la fecha de los feriados. Se hace necesario destacar en esto que cuesta mucho lograr una equitativa difusión de todos los bloques del Congreso por lo que el FIT, que se presenta como la oposición más sustentada y coherente, no aparece en los medios con la frecuencia con que aparecen otros.

Cornejo: el empleado del año

Mendoza, gobernada por Cornejo, no se queda atrás en materia de ataques a laburantes, ya sentó el vergonzoso precedente del Item Aula a los Docentes, de cierre de paritarias por Decreto, modificación de Convenio Colectivo de Trabajo a los laburantes el Casino de Mendoza, y ahora, suma la persecución ideológica y las practicas anti sindicales a esta patética lista, cuando en contexto de una negociación paritaria despiden acusada de manipulación ideológica a la valiente Docente y Delegada Paola Vignone, por opinar públicamente en contra de las políticas educativas de Cambiemos.

Símbolo del Desprecio

Los empresarios que deben proveer alimentos a sus trabajadores, por lo general, tratan de invertir lo menos posible en esto, afectando la calidad de la comida de sus empleados. Macri, siempre empresario antes que gobernante, ya había reemplazado la carne por salchichas en los comedores comunitarios para los niños carenciados, cuando estaba en CABA, mostrando su más rancio desprecio por los más humildes. En el marco de una capacitación, brindada por el gobierno a los docentes porteños, se les dio para desayunar alfajores vencidos. Un hecho que podría ser menor, pero que refleja el más sincero desprecio por los trabajadores que tiene macrismo.

Nunca hubo dos demonios

Tal es el desprecio por la clase obrera, que otra vez están tratando de reescribir nuestra historia, nuevamente pasan por los medios personajes que ponen en duda un pasado de sangre que dejó 30.000 dolorosas ausencias. Una vez más, desde el presidente hasta algunos funcionarios, muestran como exabruptos lo que, a mi entender, es una pensada planificación, que no sólo destruye nuestra actual calidad de vida, sino que busca destruir también nuestra memoria. Otra vez quieren instalar que en Argentina hubo un enfrentamiento entre una guerrilla y un ejército gobernante. Para comprender mejor este tema, hay que preguntarse lo que no dicen los funcionarios: ¿porqué existió ese enfrentamiento? Y encontraremos que mucho antes de una guerrilla armada, hubo un movimiento obrero que se había organizado y hacía valer su capacidad de producir riqueza, que cuestionaba lo establecido. Justamente fue ese movimiento el que la misma oligarquía que hoy gobierna quería hacer desaparecer. De no ser así, ellos no estarían hoy gobernando el país, y menos, legitimados con el voto del pueblo.

Vueltas y Vueltas en el aire

¿Cómo romper con estos ciclos? Un gobierno populista, uno de mano dura, y luego esperar un nuevo Mesías, ¿por qué pasa esto?

Sin duda, es la clase obrera quien pone a estos gobernantes en el poder. ¿Cuál es nuestro error?

Creer que los obreros miramos la política desde un costado imparcial o apolítico, lleva a los trabajadores a votar como quien realiza una apuesta, pensando en que habrá ganadores o perdedores de uno u otro partido político. Cuando, autoexcluyéndonos del juego político, ubicándonos como espectadores que sólo participamos votando cada dos años, vamos a ser testigos de una contienda en donde, es cierto, hay ganadores y perdedores. Hay una clase política y empresarial que gana, y una clase obrera que pierde. Si no, miremos la calidad de vida de ellos y la de nosotros.

Debemos preguntarnos: ¿Cómo vive nuestro patrón?, ¿cómo viven quienes nos gobiernan, o nos gobernaron?, sin importar colores políticos; ¿y cómo vivimos nosotros?, ¿cómo vive nuestro compañero y su familia?. Entonces, los obreros comenzaremos a ver la política desde nuestra perspectiva, y hasta nos atreveremos , no solo a buscar una alternativa política que nos represente, sino a transformarnos, a construirnos como nuestra propia alternativa, nuestro propio partido político. Nada peor que ser apolítico, cuando nuestro trabajo no alcanza para mantener a la familia, y sobra para sostener a nuestros patrones y a nuestros gobernantes.

Los planteamientos, señalados anteriormente, están surgiendo con más fuerza de lo que parece. De hecho, tenemos una cita importante este 8 de Marzo en el Día Internacional de las Mujeres, donde se realizará un paro de mujeres a nivel internacional convocado desde Estados Unidos para plantarse contra la misoginia expresada libremente por Trump. Es importante solidarizarnos con esta acción para dar pelea, tanto en las calles como en nuestros lugares de trabajo, contra la violencia de género, los femicidios, la desigualdad salarial y contra todo tipo de opresión que reproduce y legitima el capitalismo de la mano del machismo.






Temas relacionados

Paola Vignoni   /   #8M   /   #ParoInternacionalDeMujeres   /   César Milani   /   FpV   /   Macrismo   /   Mauricio Macri   /   Kirchnerismo   /   Cristina Fernández de Kirchner   /   Daniel Scioli   /   Opinión   /   Política

Comentarios

DEJAR COMENTARIO