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Red Internacional

Música / Rock. Mala Suerte: el punk celta que reivindica a Santiago Maldonado y fue amigo de Tangalanga

Importante banda emergente de la escena punk de los 90, se separaron por 20 años, pero volvieron con estilo renovado. En su nuevo disco cantan con Mosca de 2 Minutos y Jorge Serrano de los Decadentes.

Jueves 1ro de diciembre de 2022 | Edición del día

En una escena punk de hace 30 años dominada por bandas ya consagradas como Attaque 77 o aquellas que explotaron en cuanto a masividad como 2 Minutos o en cuanto a mito como Flema, muchas otras animaban recovecos rockeros como Die Shule, el Teatro Arlequines o -ya para una especie de “Primera División”- Cemento. Entre esas bandas, Mala Suerte que había nacido en 1990 y que lanzó su debut discográfico dos años después (este año se cumplen 30 de La Máxima Emoción) dejó grabados a fuego en los surcos del “disco rígido” del público punk el recuerdo de unos cuantos shows memorables y -sobre todo- un puñado de canciones inolvidables, para muchos y muchas conocidas a partir de uno de los shows antológico de Ramones que tuvieron el honor de abrir en 1995. Y de pronto se fueron como “en fade” de la escena, no sin antes dejar un disco como La Herencia de los Náufragos que señalaría el futuro de Mala Suerte.

Tras una pausa de 20 años y a fuerza del cariño de su gente que les transmitía a cada paso expresiones como “¡Qué ganas de verte, Mala Suerte!”, la banda volvió para un show reencuentro en 2017 que superó las expectativas de músicos y público. Y así fue como emprendieron el regreso que en este 2022 los encuentra con flamante nuevo disco (Estallando Bares), lleno de invitados como Jorge Perro Serrano de Los Auténticos Decadentes, Rubén Castiñeira “El Pepo” (un viejo fan y amigo de la banda), el Moska de 2 minutos, Mariano Martínez de Attaque 77, Sebastián Schachtell de Las Pelotas o el Tucán Barauskas de Violadores y Pilsen, colaboraciones que dan la pauta del reconocimiento del que goza Mala Suerte también por parte de artistas colegas.

Este sábado 3 de diciembre vuelven a presentar su nueva obra (como ya lo hicieran en septiembre en La Trastienda), esta vez en Niceto de Palermo (Niceto Vega 5510, CABA, entradas disponibles por sistema Passline). Antes de ese show y en una pausa de un ensayo a otro, La Izquierda Diario conversó con el fundador y vocalista de Mala Suerte, Alejandro Fassi.

LID – Mala Suerte es una banda formada hace más de 30 años ¿Cómo fue que pasaron de ir a recitales y escuchar punk a formar un grupo?

AF - A los 14 años ya iba a los festipunks en Cemento y hacía un fanzine llamado “El pecador”. Fui muy precoz con la música ya que vengo de familia de músicos. La primera banda punk que formé se llamaba Lubricación y fue la precuela de Mala Suerte. Eso fue a mediados de los 80.

Cuando lanzaron el disco debut La Máxima Emoción predominaba el sonido ramonero en la escena punk argentina, pero sin embargo me parece que ustedes tenían un sonido con más arreglos y de mayor extensión que los 3 minutos, algo que se ratificó en Sinfonía Nocturna ¿Era así? ¿Eso habla de otro tipo de influencias en aquel tiempo?

Siempre fuimos muy inquietos con los estilos. Si bien fuimos ramoneros en los comienzos, se colaban muchas influencias todo el tiempo, de hecho, en Sinfonía Nocturna empezamos a meter cosas de los Toy Dolls, gran banda no muy reconocida lamentablemente…

El tema “El mal de San Vito” del disco debut abre con la voz de Tangalanga, luego en el siguiente disco aparece “Rigatuzo” que era uno de los nombres de fantasía que solía usar él ¿Llegaron a establecer relación con el Dr Tangalanga? ¿Saben si conoció estas referencias a su humor por parte de Mala Suerte?

A Julio (De Rissio, verdadero nombre de Tangalanga, NdeR) lo conocimos mucho, hicimos asados, lo visitamos en Palmolive en las oficinas de la calle Viamonte donde era gerente y hacía muchas de sus llamadas. Yo personalmente fui y sigo siendo muy fan de su obra que además de las llamadas fue un gran contador de chistes. Llegué a tener más de 40 horas en casetes con sus llamadas cuando no existían ni los CD. Tenía un talento muy especial el viejo. Guardo fotos de aquella ocasión cuando grabamos el llamado de “San Vito” desde mi casa. Un enorme privilegio haber podido conocerlo en vida…

¿Qué sienten después de 30 años cuando personas bastante grandes les dicen que se emocionan y recuerdan con mucho cariño temas como “Un Gran Sueño” o “Cuando el Sol de Va”? ¿Hay algo de esos sentimientos en “Viejas Melodías” del disco nuevo Estallando Bares?

“Viejas Melodías” es eso, un guiño al público old school de la banda. Son frases de aquellas canciones que hicimos cuando éramos muy jóvenes… Sentimos ese cariño y agradecemos que esos temas hayan perdurado en el tiempo en la memoria de mucha gente.

Se habían separado y durante 20 años Mala Suerte era solo un recuerdo y luego volvieron con todo ¿Cómo fue tu relación con la música durante esos años?

En los años 2000 formé Zumbadores, un proyecto con otra estética. Ahí pude volcar otras inquietudes musicales...

Cuando todavía no se habían vuelto a juntar un referente de la cumbia como es El Pepo hizo una versión de “Cuando el Sol se Va” ¿Qué sintieron cuando se enteraron? ¿Saben por qué eligió ese tema de Mala Suerte, cómo lo conoció?

El Pepo era fan de la banda en los comienzos, nos volvimos a encontrar y entre risas y cervezas terminamos convocándolo a cantar en el nuevo disco. La versión que hizo de “Cuando el Sol se Va” es muy buena…

Hay un cambio muy grande en Mala Suerte cuando empiezan a incorporar el sonido de la música celta para luego pasar a ser una de las bandas más importantes del género celtic punk ¿Cómo se dio ese cambio?

En el tercer disco, La Herencia de los Náufragos del año 1995, ya aparece esa mixtura. Gabriel Irisarri, nuestro guitarrista original, tocaba en esa época paralelamente en una banda de folk irlandés. Nos empezamos a vincular con ese género que nos atravesó de tal manera que este regreso discográfico de 2022 es en ese formato celta punk. Por supuesto que en los shows tocamos siempre canciones de todos los discos. Conviven los Ramones y The Pogues. Eso es Mala Suerte en esencia.

Llegaron a telonear a grandes referentes del género como son los Dropkick Murphys ¿Cómo fue esa experiencia?

En los 90 tocamos en Obras con los Ramones en una noche inolvidable para nosotros, sobre todo porque teníamos 18 años. Pero en el 2017 cuando volvimos a juntarnos tuvimos la oportunidad de telonear a los Die Toten Hosen y a los Murphys. Todas experiencias maravillosas...

Vivís en Villa Gesell ¿Por qué elegiste afincarte allá? ¿Influyen en algo los paisajes y la onda de esta ciudad a la hora de componer?

Me vengo alejando de la ciudad hace rato. En la pandemia pude experimentar la vida lejos del ruido urbano y ahora solo visito Buenos Aires como un turista. Voy por los afectos y los shows. Pero ya me siento geselino. Mis padres se conocieron acá. Tengo a mi hija viviendo en Gesell. Los bosques de esta zona son muy inspiradores, por cierto.

El tema “Águila Negra” (en el que colabora Mariano Martínez de Attaque como invitado) habla de un crimen de Estado y de varias cuestiones de la realidad social ¿Qué cosas inspiraron esta canción?

El caso Maldonado, sobre todo. Pero la mirada es más amplia y habla de los crímenes de Estado en general y las complicidades mediáticas, civiles, políticas y judiciales.

¿Qué nos pueden adelantar del próximo show en Niceto de este 3 de diciembre? ¿Qué planes tienen para el 2023?

El show de Niceto será otra presentación de Estallando Bares, que ya fue presentado en La Trastienda hace un par de meses. Y un recorrido por las canciones más pedidas por la gente. En el 2023 seguiremos presentando el nuevo disco a lo largo y a lo ancho del país.


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