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NO+PSU: por una educación de acceso irrestricto y el fin a la educación de mercado

El Movimiento Estudiantil ha demandado históricamente la derogación de la PSU y su reemplazo por un sistema de acceso irrestricto que acabe con un acceso condicionado por la clase social a la cual pertenecen los estudiantes y permita la cobertura de un derecho universal, como es el derecho a acceder a la educación

Lunes 6 de enero

Muchos de los y las jóvenes que fueron la chispa del Chile que despertó, rinden hoy la Prueba de Selección Universitaria (PSU), fijada para este 6 y 7 de enero. Claramente, para los miles de estudiantes a nivel nacional no ha pasado desapercibido, quienes en estos 78 dás de movilización, han puesto sobre la mesa las demandas históricas del movimiento estudiantil, incluido el sistema de selección universitaria, en el cual ya hay sectores llamando a boicotear la prueba.

La PSU: Un Filtro de Clase

El Chile de hoy, donde se grita el cuestionamiento del Chile neoliberal de los “30 años” donde justamente son los mismos jóvenes que saltaron los torniquetes del metro, los estudiantes secundarios, quienes cuestionan el sistema educacional; una educación para pobres y una educación para ricos. La PSU es un filtro de clases sociales. Es el resultado del modelo de educación de mercado que sentó la dictadura y que perfeccionaron los gobiernos de la concertación y la Derecha, donde la subvención incita el crecimiento de grandes sociedades privadas, mientras a la educación pública se le dan migajas a la vez que los negocios educacionales crecen.

Este sistema de selección funciona como un colador de estudiantes para la universidad, donde quienes tienen acceso a una educación privilegiada en colegios privados, son justamente quienes obtienen los puntajes mas altos. Esto y otros datos son los que arroja la información que entrego la última prueba de Selección Universitaria, señalando que los mejores puntajes se obtuvieron de las comunas de mas altos recursos de la Región Metropolitana.

Lo mas critico y que deja ver a todas luces que esta prueba es un método de segregación, es que 86.838 personas obtuvieron menos de 450 puntos, que es lo mínimo requerido para postular a las 41 universidades del Sistema Único de Admisión. Esto, equivale a un tercio de quienes rinden la prueba, porcentaje que se mantiene todos los años, este mismo tercio de estudiantes, provenientes en su mayoría de colegios municipales, son quienes se quedan sin la posibilidad de acceder a la educación universitaria producto de las falencias que existen en la educación pública.

Esto, sin contar a todos esos jóvenes que se ven obligados a renunciar a la idea de ingresar a la Universidad, puesto que deben entrar al mundo laboral para ayudar a sus familias trabajadoras.

Lo que ha profundizado el sistema educacional en Chile, es tener un espectro de la población como mano de obra barata, pero no solo con quienes quedan segregados por la PSU y el sistema educacional de conjunto, sino también, con aquellos jóvenes que deben costearse la Universidad, accediendo a trabajos "flexibles" con jornadas extensas, donde los jóvenes son arrojados a estos trabajos basuras como Rappi, Uber, Pedidos Ya, Mc Donalds, etc. Precarizando la vida de las y los jóvenes.

¡Vamos por acceso irrestricto y gratuidad universal! : FIN a la Educación de Mercado

Una de las demandas históricas del Movimiento Estudiantil, es la derogación de la PSU y su reemplazo por un sistema de acceso irrestricto, para terminar con la educación como un privilegio. Por esto, es necesario que quien decida estudiar en una universidad pueda hacerlo a través de un sistema de bachillerato de calidad que sea preparatorio a los primeros años, para así acabar con un acceso condicionado por la clase social a la cual pertenecen los estudiantes y permita la cobertura de un derecho universal, como lo es el derecho de acceso a la educación.

Teniendo en cuenta la situación de crisis política más grande que atraviesa el régimen heredado de la dictadura, y en miras de la coyuntura nacional, donde el gobierno responde con mayor represión y criminalización a quienes continúan protestando en las calles; como la Ley Antiprotesta, la política “Tolerancia Cero” que asesino a un obrero de la construcción y atropello a un joven dejándolo con múltiples fracturas, donde también de la mano de los partidos del régimen han apostado al desvió con un “pacto por la paz” y una falsa constituyente, dejando fuera a estos mismos jóvenes de toda decisión política, negándoles el derecho a participar de la Convención Constituyente a la medida del Régimen y la Derecha.

Por lo anterior, el movimiento estudiantil universitario y secundario puede aprovechar esta oportunidad para re-articularse en asambleas e instancias de discusión política, para así plantear que perspectivas y de que formas las y los estudiantes podremos no solo conquistar todas las demandas del Movimiento Estudiantil, sino plantearnos ser un factor, junto al resto de la juventud, les trabajadores y las mujeres para echar abajo todas las herencias de la dictadura.

Por lo mismo, para realmente echar abajo la PSU, la educación de mercado y todas las herencias de la dictadura, debemos sacar lecciones de lo que nos dejo la revuelta en Chile, y es que de forma organizada, levantando espacios de autoorganización para articular los distintos sectores en lucha, y así tener un plan de lucha común con las y los trabajadores, porque el 12 de Noviembre nos demostró la gran fuerza que tiene el pueblo trabajador en conjunto con la juventud combativa que ha estado en las calles, que dejo a Piñera en las cuerdas, y que solo los partidos del régimen salieron a salvarlo con el “Pacto por la Paz”, o el MUS y los organismos que agrupa como la CUT o la Confech, dirigidas por el Partido Comunista y el Frente Amplio, no buscaron articular y extender la dinámica del 12N, al contrario fueron una piedra de tope.

Y es que, para realmente conquistar el fin de la PSU y de conjunto la educación de mercado, debemos luchar por esta perspectiva, porque las ganancias que deja la explotación de nuestros recursos naturales no pueden seguir yéndose a privados que acumulan ademas fuera de Chile. Es más, es necesario estatizar nuestros recursos naturales y que la ganancia sea utilizada para garantizar la educación gratuita.

Incluso toda el dinero que ha gastado Piñera en la represión desatada durante los dos meses de revuelta, incluso los financiamientos millonarios a las iglesias por restauración podrían ser precisamente utilizados para garantizar las demandas del Chile que despertó, entre ellas la Educación.

Por todo esto, es necesario que las organizaciones como la ACES, CONES, FESA, y diversas coordinadoras de estudiantes deberían llamar a que se levanten estas instancias en conjunto con las y los trabajadores, profesores de cada establecimiento, para así lograr un gran movimiento en las calles que dispute una verdadera Asamblea Constituyente, libre y soberana, donde transformemos estructuralmente el modelo educativo, y todos los pilares que sostienen la herencia de Pinochet.

Por una educación pública y 100% gratuita, financiada integralmente por el Estado según las necesidades educativas. Que sea democrática, donde sean las propias comunidades quienes tomen las decisiones y no las figuras autoritarias que hoy velan por sus bolsillos y el mercado educativo, incluso, teniendo la facultad de expulsar estudiantes, como los rectores universitarios y directores de liceos y colegios. Una educación que sea laica y no sexista, sin la imposición de ninguna moral religiosa.

Porque Chile despertó y tenemos la fuerza para darlo vuelta todo y acabar con toda herencia pinochetista que precariza nuestras vidas y nos impide el derecho a la educación. Es necesario organizar nuestras fuerzas en un plan de movilización para conquistar realmente nuestras demandas.






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