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Red Internacional

Los metalúrgicos se llevan la peor parte de las ganancias patronales. Frente a esta situación las bases se empiezan a mover.

Los metalúrgicos que por años han sido convidados de piedra en el salario y empresarios que la juntan en pala con el aumento de la inflación, hace de la vida de un trabajador se encuentre en una verdadera miseria. Los trabajadores de distintos sectores que fueron acumulando bronca por la obsecuencia y entrega que junto a Caló, al gobierno y las patronales, expresan esta bronca por abajo.

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La misma directiva que firmaba cada paritaria a la baja, se presentó como alternativa con el kirchnerista Furlán y el burócrata Brunelli, elegido como Diputado en el Frente de Todos en las últimas elecciones. Hoy la historia parece la misma: patear hacia adelante en largas negociaciones para acordar bonos y miserables aumentos en cuotas para amortiguar el impacto, licuando el poder adquisitivo con la inflación.

Las bases se empiezan a mover

En SIDERAR San Nicolás un centenar de trabajadores de las contratistas, con bronca se autoconvocaron en asamblea, para exigir se haga efectivo el pago del premio anual. Patronales que nunca pararon durante la pandemia y siguen acumulando millonarias ganancias, les niegan una salario digno a los trabajadores, ofreciendo migajas en cada paritaria, ayudados por la tibieza de la directiva, de no poner en pie un verdadero plan de lucha. La convocatoria de un sector de SIDERAR dirigida por Brunelli, es un claro ejemplo de la voluntad y bronca que se expresa por abajo, las contratistas que mantienen las formas más precarias de trabajo, con cada vez más cargas, llevando a interminables jornadas de 12 horas en sectores con calorías e insalubres para sobrevivir junto a sus familias, mientras Rocca apoyado por la burocracia sindical se monta sobre millones.

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La bronca se extiende en todo el país, ya son muchas las empresas y talleres que empiezan a demostrar la disconformidad y la voluntad de pelear, haciendo asambleas, carteles en las redes sociales o iniciando algunas medidas de quite de colaboración. En algunas seccionales, los dirigentes sindicales posan de "más combativos" y llevan esto a un terreno de presión contra las patronales para acercarse a un aumento que no cubre las necesidades y que resolvieron entre cuatro paredes los secretarios generales, sin la más mínima consulta a las bases. Son dirigentes que no viven con el sueldo metalúrgico. Siguen poniendo por delante del bienestar de los trabajadores su apoyo al oficialismo y al gobierno de turno. No es casualidad que la vicepresidenta Cristina Fernández, haya hecho su aparición pública luego del atentado en el Congreso Nacional de la UOM, transformando lo que debería ser un ámbito de debate y resolución de los trabajadores, en un escenario de puja interna entre fracciones del gobierno y el PJ.

Se necesitan asambleas en los sectores y en cada lugar de trabajo para imponer desde las bases un plan de lucha por conquistar un básico de convenio salario igual a la canasta familiar y cláusula gatillo de aumento automático contra la inflación. Los trabajadores del neumático, tras una larga lucha sostenida con asambleas fue un ejemplo de cómo pelear. Los trabajadores de la salud en otro claro ejemplo de cómo se les debe arrancar salarios dignos sin que continúen interminables y largas negociaciones que no resuelven las necesidades de los trabajadores y sus familias.

Es necesario que se realicen asambleas resolutivas en cada sector y que cada delegado se ponga al frente de cada reclamo y condiciones, para encarar un plan de lucha unificado entre efectivos y contratados. ¡No podemos esperar más!

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