Sociedad

TRIBUNA ABIERTA

Piedra Retxikura: destrucción ambiental y patrimonial en Villarrica

Un millonario negocio inmobiliario, acordado con la municipalidad, amenaza a las comunidades y su entorno en Villarrica. Hablamos con una de las vecinas y activista del colectivo Salvemos la Piedra Sagrada Retxikura.

Viernes 20 de agosto

Vecinas y vecinos del sector aledaño a la Retxikura del Mallolafken o Piedra Iribarren de Villarrica, desde el Rebelión de Octubre vienen organizándose para detener un depredador proyecto inmobiliario en la zona. Lograron que en febrero el sector donde se erige la Piedra Rextikura fuera declararado por el Consejo de Monumentos Nacionales como zona protegida. Pero no ha sido suficiente: la municipalidad, cuyo alcalde “independiente” es el ex-RN Germán Vergara Lagos, ha cerrado las puertas a las solicitudes de la comunidad que le está exigiendo lo mínimo: transparentar el proyecto y poder participar en la decisiones de planificación urbana y territorial donde viven.

Una vecina y activista del grupo Salvemos la Retxikura, conversando con La Izquierda Diario, nos señala la grave situación que está pasando la ciudad:

“Villarrica es un lugar conocido para la gente de afuera como un paraíso lacustre, por su lago y naturaleza, su frondoso verde que transporta, ideal para que la gente venga a vacacionar. El turismo es la principal fuente de ingreso para la ciudadanía, la municipalidad agente de pactos con las empresas privadas, el común denominador alcaldes de derecha. Ya que no existe regulación o resguardo mínimo ante el desarrollo urbano, el contraste es decidor y cada día más notorio. Teniendo incluso el único lago saturado del país. Empresas como Martabid han lucrado con el boom inmobiliario en la zona, siendo hoy en día nuevamente responsables de la exterminación del último corredor biológico, pulmón verde y destrucción de parte de un sitio histórico-arqueológico de la comuna, sin contar con ningún permiso y burlando leyes existentes. Esto sucede bajo el silencio cómplice de la municipalidad de Villarrica, que comprende el progreso como “el cueste lo que cueste.”

Se trata de un proyecto adjudicado por la empresa Martabid, uno de los grandes holdings inmobiliarios que ha instalado sus depredadores negocios en varias regiones del sur. El plan es la construcción de un condominio en las cercanías del Colegio Juan XXIII, incluye también la concesión vial para hacer una gran avenida que cruza hasta el Hospital de Villarrica, arrasando con más de un kilómetro de bosque nativo de uno de los más importantes pulmones verdes de la ciudad. Pero no solo eso. El proyecto opera por fuera de toda legalidad. Está destruyendo un sitio protegido arqueológico de manera irrecuperable, devastando especies protegidas y e interviene cursos de agua sin siquiera autorización de la Dirección General de Aguas. Y nadie lo pidió, y a nadie se le consultó.

Vemos una vez más como los políticos del régimen de los 30 años gobiernan solo para abultar los bolsillos de los empresarios a costa de la cultura, el medioambiente y nuestros más mínimos derechos. Lo que hacen nivel municipal es lo mismo que hacen a nivel regional. Si en región la aprobación ambiental de proyectos pasan por una comisión cuyos miembros son seleccionados a dedo por el presidente, como sucede hoy con la minera Dominga de los amigos millonarios de Piñera, en las municipalidades alcaldes como el de Villarrica hacen acuerdos con los grandes empresarios a espaldas de las comunidades y los trabajadores. ¿A esto llaman democracia?

Nuestra entrevistada hace un llamado a organizarse para luchar contra la amenazante destrucción capitalista de nuestro entorno:

“Comprendemos que la situación que estamos viviendo es cotidiano en Wallmapu y todo Chile, debido a las lógicas neoliberales, colonialistas, capitalistas y patriarcales que imperan en esta sociedad. Creemos que en la actualidad debido al proceso constituyente las empresas están destruyendo aún más rápido, pues por primera vez, en más de 40 años existe la posibilidad de que los derechos colectivos y los derechos de la naturaleza pesen más que la propiedad privada. Hoy en día proyectamos la creación de un parque que resguarde el corredor biológico, la biodiversidad, la vida y el desarrollo humanx sostenido para las y los habitantes del mallolafken o Villarrica. Hacemos un llamado a pu lagmen pu Peñi, a pobladoras y poblabores de la comuna de Villarrica y a todos los territorios a seguir organizándose”.

Desde LID atendemos a ese llamado. Se puede encontrar más información en la página de FB del colectivo aquí, para difundir y solidarizar.






Temas relacionados

recursos naturales   /   Empresarios   /   Ecología y ambiente   /   Sociedad

Comentarios

DEJAR COMENTARIO