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Red Internacional

LUCHA Y ORGANIZACIÓN.Por el derecho al descanso: trabajadores del Hospital Barros Luco Trudeau se movilizan ¡Toda nuestra solidaridad!

Trabajan 24 horas corridas, con el miedo de contagiarse ellos y por esa vía a sus familias, no bastando con ello el gobierno y las autoridades niegan el derecho al descanso compensatorio y vacaciones legales.

Bárbara BritoDocente y ex vicepresidenta FECH (2017)

Martes 8 de junio | 23:57

Ante un nuevo pic de la pandemia el cansancio y el agotamiento se hace sentir entre las y los trabajadores de la salud. No es natural, ha sido parte de la política sistemática del Estado y el gobierno de Piñera para enfrentar la crisis: llevar al extremo las energías de quienes hoy se encuentran en la primera línea en vez de contratar más personal sin rebajas de sueldo asegurando el descanso necesario para reponerse del estrés que implica combatir un virus letal que ha afectado a la población, a sus compañeros de trabajo y a sus familias.

Trabajan 24 horas corridas, con el miedo de contagiarse ellos y por esa vía a sus familias, no bastando con ello el gobierno y las autoridades niegan el derecho al descanso compensatorio y vacaciones legales.

Las y los trabajadores no dan más, sufren de estrés, del síndrome de burnout o, simplemente, están cansados del agobio y, también, de los hipócritas aplausos del gobierno.

Vocación no es explotación

Esta es la realidad de las y los trabajadores del Hospital Barros Luco que decidieron movilizarse, paralizaron pese a que medios de comunicación y políticos del régimen buscaron desprestigiarlos tildándolos de individualistas aludiendo a la poca empatía con el contexto y el paciente. Pero con cansancio y funcionarios estresados es imposible que pueda existir una buena atención. Con falta de personal es imposible que se pueda atender a toda la población que hoy requiere de atención. Las y los trabajadores al luchar por mejores condiciones laborales y de vida están luchando por la vida de todos y todas.

Por eso estamos con ellos, a diferencia de la directora del hospital, Gisella Castiglione, cuya función es implementar los planes del gobierno. Su política anti obrera la ha llevado a hacer vista gorda y avalar situaciones extremas de los trabajadores, como cuando tienen que bañarse con agua helada en pleno invierno luego de tratar a pacientes COVID.

Pero gritaron basta y se organizaron. Ya llevan 5 días movilizados y el día lunes paralizaron el hospital convocando a toda la prensa. Levantaron una comisión de comunicaciones de trabajadores de base para amplificar su lucha y anunciaron nuevas movilizaciones de no conquistar sus demandas. La directora tuvo que responder. En conversaciones informales dirigentes de la FENATS aseguran que anunció que otorgaría el descanso compensatorio y las vacaciones legales que les están siendo negadas, además de no abrir más camas críticas para no continuar sobrecargando a las y los trabajadores, pero hoy Castiglione se desdijo, dejando nuevamente en la incertidumbre a los trabajadores quienes no están dispuestos a dar pie atrás hasta que tengan en sus manos documentos legales que acrediten que tendrán derecho al descanso.

No descansaremos hasta que las y los trabajadores de la salud puedan descansar

Hoy son las y los trabajadores del Barros Luco, ayer fueron las y los trabajadores del CESFAM Alejandro del Río y mañana serán todos aquellos trabajadores agobiados por el teletrabajo, por las jornadas extenuantes a las cuales han empujado el gobierno y empresarios para mantener los niveles de productividad en pandemia y que los mismos de siempre se sigan enriqueciendo. Mientras las grandes fortunas se alimentan de sobreexplotación, y a Carabineros y milicos les entregan bonos de reconocimiento por su acción represiva en pandemia, nosotros tenemos que pasarnos los días llenando formularios y cruzar los dedos para acceder a los restringidos beneficios otorgados por el Estado, además de realizar el doble de trabajo por el mismo sueldo, o menos.

La lucha de las y los trabajadores del Barros Luco es una lucha de todos, es necesario que las grandes centrales sindicales como la CUT, la CONFUSAM y todas las federaciones de la salud y de trabajadores se sumen a la lucha por el triunfo de todas las demandas de los trabajadores del Hospital Barros Luco y la generalicemos para que en ningún hospital, cesfam o clínica otro trabajador sufra de agobio, estrés, cansancio y bajos sueldos. Que todas las organizaciones territoriales y todos los constituyentes que vienen de las organizaciones sociales y de izquierda como la Vocería del Pueblo, impulsen el apoyo y discutan en la constituyente medidas urgentes frente a la crisis sanitaria.

Levantemos asambleas de base en todos los lugares de trabajo y estudio, impulsemos comités de acción y solidaridad contra el agobio laboral y el triunfo de la lucha de las y los trabajadores de la salud.




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